Jueves 11 de Septiembre de 2014

Mi solidaridad a Chema Carmona

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El pasado 4 de septiembre, en conferencia de prensa para presentar al nuevo director técnico del equipo Monarcas Morelia, sus directivos hicieron declaraciones que levantaron ámpula entre los aficionados al deporte del futbol y especialmente entre los seguidores del equipo Morelia, ya que ante los cuestionamientos de los reporteros por el bajo rendimiento del equipo, Álvaro Dávila se escudó en una presunta falta de apoyo de los aficionados, la que según él repercutía en el buen desempeño del equipo.
Además de lo anterior, también diría que “Morelia es un proyecto lento con afición de seis mil 500 por partido de local, no nos pidan mucho. Arrancamos la temporada pasada con toda esta sarta de figuras de Monteros, Aldos y Arévalos y metimos ocho mil gentes o sea estamos acostumbrados a la ausencia de la gente y ni lo tomamos en cuenta, porque de todas maneras no existe el apoyo”.
Total, que por un lado señaló primero que los seguidores del Monarcas no iban en número suficiente al estadio, lo que además de falta de apoyo, se reflejaba en el bajo desempeño, pero en seguida declara que están acostumbrados a la ausencia de la gente, luego entonces, ¿cuáles son las razones del pobre rendimiento de los Monarcas, más allá de achacarlas a los fanáticos del equipo, a los dueños de los palcos y a quien se ponga enfrente?
Las declaraciones de Dávila no tienen sustento y se contradicen con las cifras que el portal futmx.com registra en entradas a los juegos: contra los ocho mil que señala el directivo, el portal registra quince mil 417, en tanto que en el partido de la jornada 2 de apertura 2014 entre Monarcas y Atlas, se registró un número de 18 mil 426 aficionados en las gradas. Las cifras no coinciden, luego alguien miente, pero ello es fácil de comprobar.
El equipo Monarcas Morelia cumplirá 90 años el próximo noviembre, ya que fue el 21 de noviembre de 1924 cuando se funda el que fue su antecesor, el Club de Oro, un equipo amateur de la ciudad de Morelia, el cual en el año de 1951 es invitado a participar en la Segunda División profesional con el nombre de Club Deportivo Morelia, AC, siendo conocidos por la afición como los Canarios del Morelia.
En 1957 el equipo logra el subcampeonato de la Segunda División y pasa a formar parte de la Primera. Once años después, en 1968, desciende a la Segunda División, donde luego de trece años gana el título de esta liga y en 1968 regresa a la Primera. Desde 1964 y hasta 1989, el Morelia tuvo como sede deportiva las instalaciones del Estadio Venustiano Carranza, cuyas gradas atiborraban la hinchada que en la Primera o en la Segunda División siempre apoyó al equipo.
Luego vendría la temporada 73-74 cuando un grupo de 32 empresarios michoacanos adquiriera el equipo y a finales de la década de los 80 lo compraría Nicandro Ortiz, hecho que coincidiría con el cambio de sede deportiva al nuevo Estadio Morelos, que precisamente se inauguraría con el partido entre el Atlético Morelia y el América, partido que ganara el equipo local.
En el año de 1996 el equipo es adquirido por Televisión Azteca, en 1999 cambia el nombre a Monarcas Morelia y en el año 2000 adquiere el título de campeón de la Primera División.
Los comentaristas deportivos coinciden en señalar que desde que el grupo Salinas adquirió al Atlético Morelia y lo convirtió en Monarcas Morelia, el equipo solamente ha obtenido el puntaje necesario para clasificar, mas no para obtener campeonatos, excepción hecha, claro, el obtenido en 2000.
Los analistas deportivos no coinciden en las críticas que Dávila lanza a los aficionados sobre la falta de apoyo, y de las aseveraciones de que el equipo no es negocio, puesto que en el ranking de los equipos nacionales Monarcas Morelia ocupa el sexto lugar con el mayor número de aficionados.
Para muchas voces enteradas de este deporte, la andanada lanzada por Dávila contra los seguidores del equipo e incluso contra los dueños de los palcos del Estadio Morelos y de los periodistas deportivos solamente es una excusa que pretende disimular el desmantelamiento de la plantilla monarca, a la que han venido despojando de los principales jugadores, mientras que todo el apoyo de Azteca se dirige al fortalecimiento del Atlas.
El bajo rendimiento del Morelia es responsabilidad de la empresa, a la que se advierte con la mira puesta en la venta del equipo, toda vez que para el próximo 2015, los dueños de los equipos solamente podrán ser propietarios de uno, por lo que el Grupo Salinas, que hoy también es dueño del Atlas, tendrá que poner a la venta uno de sus dos equipos, y todo apunta que será el Monarcas Morelia, que pese a lo que diga Dávila, es un equipo que goza del apoyo no solamente de los morelianos y michoacanos, sino de muchos mexicanos dentro y fuera de nuestras fronteras.

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