Gerardo A. Herrera Pérez
Debatamos Michoacán
Presea Vasco de Quiroga
Miércoles 1 de Octubre de 2014
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El pasado 28 de septiembre, el H. Ayuntamiento de Pátzcuaro entregó la Presea Vasco de Quiroga, su máximo galardón, a quien esto escribe. El evento se desarrolló en el recinto oficial del Teatro Emperador Caltzontzin, en el Centro Histórico de Pátzcuaro.
Comparto con las y los lectores de Cambio de Michoacán, algunos de los párrafos del discurso que pronuncié frente al señor gobernador, Salvador Jara Guerrero, y del cuerpo edilicio de Pátzcuaro, así como de la sociedad civil que nos acompañó en este acto solemne.
Al iniciar, expresé que recibía la Presea Vaco de Quiroga, con respeto y humildad; dije, “la recibo a nombre de la sociedad civil, la recibo a nombre de las clases oprimidas y de los sujetos sociales invisibilizados.
“La recibo a nombre de l@s trabajadores sexuales, de personas con discapacidad, de los adultos mayores violentados, de las víctimas del delito, de las trabajadoras del servicio doméstico, de las personas de talla baja, de los pescadores, de las amas de casa, de los niños y niñas de la calle, de los enfermos en general y de VIH-Sida y de las personas que han transgredido el género y han sufrido violencia, incluso la muerte”.
Precisé, “la recibo a nombre del pueblo de Pátzcuaro, de hombres y mujeres, de niños y niñas, de indígenas, de comerciantes, de profesionistas, de vendedores, de los artesanos, quienes con su trabajo mantienen de pie esta tierra que es casa de muchos y muchas, y casa permanente de don Vasco de Quiroga”.
Inmediatamente después confirme que “nos tocó vivir una época diferente, nos tocó vivir con los adelantos tecnológicos al servicio de la humanidad, pero también nos tocó vivir las profundas diferencias entre el mundo occidental, y nuestro mundo, la América, el México moderno, el Michoacán de hoy, el Pátzcuaro que todos queremos y deseamos conservar con su cultura milenaria”.
Dije: “Esta modernidad ha provocado sin embargo, la devastación de los recursos naturales; nuestra tierra, nuestra madre tierra, requiere de un respiro, de un volver a sus tecnologías y prácticas sustentables, requiere de respirar el aire limpio que respiro don Vasco, el agua limpia que bebió y con la cual bañó su cuerpo. Quiere también recuperar la cultura del respeto a la biodiversidad, y desea no ser violada una y otra vez sin piedad y sin misericordia. Clama justicia, clama respeto del hombre, de la raza humana.
“Hoy tenemos un Lago de Pátzcuaro orgullo de nuestra raza, que se niega a morir, no ha existido política pública capaz de revertir su deterioro; el lago también clama justicia, clama sed de recuperación, clama el amor de su gente, de sus pescadores, de los empresarios turísticos, pero también clama de políticas públicas de alto impacto que no se vean envueltas en corrupción e impunidad”.
Precisé: “Observo siempre que estoy en estas hermosas tierras del pueblo purépecha, gente responsable, creativa, que ama a su tierra, gente indígena, gente mestiza, que con energía transforma los hilos en telas de manta y en bordados hechos por manos vigorosas de hombres y mujeres que construyen familias y forman ciudadanos; veo a hombres y mujeres que trabajan con amor la madera y la transforman en artesanía o en artículos para el hogar; pero también veo a hombres y mujeres que están en el ejercicio diario del trabajo con la tierra, con la madre tierra y que nos proveen de los alimentos.
“Pero también veo y eso me duele, a muchos niños y niñas, y mujeres de la tercera edad vendiendo dulces, vendiendo bolsitas de té, o simplemente pidiendo limosna, veo pobreza y miseria, pero aun así, veo en la gente una luz de esperanza, una luz de fe, una luz que les hace iniciar cada día pensando que será mejor que el ayer y que podrán hacer alguna acciones en su presente, por el bien de Pátzcuaro, por su tierra.
“Durante estos años, continuo observando en México, una diferencia de trato social de mayor profundidad, vemos que existe discriminación, violencia, feminicidios, crímenes de odio por género; no han dejado de presentarse noticias en los medios de comunicación y parece ser que no nos asombra nada, ¿será que nos estamos acostumbrando?
“Sin lugar a dudas, las asimetrías que hoy se guardan entre grupos adelantados y grupos vulnerados es más profunda que nunca; la falta de una correcta distribución de la riqueza, la diferencia de trato social, pero además, los graves problemas económicos de los amplios sectores poblaciones, nos demuestran que Marx Weber no estaba equivocado cuando diseño su teoría del cierre social”.
Hoy, no ser o parecer igual al modelo homogenizante que se promueve desde hace cinco siglos por el occidente, el hombre blanco, católico, heterosexual, no indígena y sin discapacidad, nos ha hecho excluir y violentar los derechos humanos de grandes sectores de la población, se excluye por el origen étnico o nacional, por ser indígena, se excluye por el género, la edad, las discapacidades, la condición social, de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil, y hoy también, por un debate innecesario monotemático “la familia nuclear” versus “la familia universal”…
Expresé… “Todo este trabajo legislativo no ha tenido el impacto deseable, y es que desde el Poder Ejecutivo no se ha logrado que el diseño de las políticas públicas logre transformar las prácticas sociales, no ha logrado despojar y desenraizar las ideologías machistas, misóginas, clasistas, sexistas, racistas, xenofóbicas, neocolonialistas, androcentristas, misándricas que tanto daño han causado a la sociedad civil…”.
Por años he luchado en contra de los mecanismos de opresión que incide negativamente en la esperanza de vida, en el desarrollo humano, en la pertenencia colectiva, en el tejido social, en el nivel económico, en la posibilidad de protección contra riesgos, y de elegir un proyecto en libertad. Y esto no sólo alcanza a las personas… grupos, a sectores de población. La discriminación, la violencia, y cada una de sus expresiones de desigualdad, le duelen al país, lo divide, lo segmenta, frena su desarrollo, daña su democracia.
“¿Qué hacer para transformar esta realidad en donde la ciudadanía debe ser protagónica e impulsar sin prejuicios, sin estigmas, sin estereotipos nuevas formas de organización para detonar la participación ciudadana a favor de encontrar las sinergias y de gobernanza para mejorar sus niveles de vida?
“… Es imperativo impulsar una agenda antidiscriminatoria (como ya la tiene el municipio de Churintzio, quien creó el Consejo Municipal para la Cultura de la Igualdad y no Discriminación) que realmente toque el poder y permita una mejor distribución de la riqueza y mejores empleos, y no sólo dádivas o una agenda antidiscriminatoria de buena fe. “Se requiere de impulsar un modelo de educación científica integral, y laica, que promueva los valores de la democracia (igualdad, libertad y respeto a la dignidad humana), principios y virtudes.
“La pregunta es ¿cómo hacerlo?... ¿Cómo hacer que la población vuelva a creer en la autoridad, y trabaje de manera coordinada, asumiendo cada quien el papel que le corresponde en una dinámica fundamental para la democracia?, no es simple, lo sé, pero también sé que es importante actuar con el ejemplo, la autoridad debe asumir dichos valores y demostrar que trabaja con la humildad para su pueblo, promoviendo los valores, los principios y las virtudes sociales, promoviendo con la atención y el respeto a la población el diseño de políticas públicas asertivas, haciendo más equitativa la distribución de la riqueza, generando empleos, impulsando planes y programas de alto impacto social.
“Doy gracias a todos los que me han acompañado y apoyado en estos años. Gracias a mi familia, a José Alfredo y a Gumesindo García.
“Hoy se requiere, la articulación del Estado y la corresponsabilidad con la sociedad, sin lo cual no podemos lograr que los derechos humanos tengan mayor peso que nuestras desigualdades sociales”.

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