Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Ayotzinapa o los jóvenes bajo sospecha
Martes 7 de Octubre de 2014

A nuestros muertos de Ayotzinapa, jóvenes mexicanos, quizás nuestros hijos.

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El Estado y el gobierno mexicanos, no saben qué hacer con los jóvenes. Quizás no les importan. Universitarios, normalistas, desaparecidos y ejecutados, supuestos delincuentes, todos están siendo criminalizados. El desprecio a los jóvenes, institucionalizado por Felipe Calderón Hinojosa, parece que llegó para quedarse.
No olvidemos que durante la esquizofrénica guerra de Felipe Calderón, los jóvenes muertos en retenes, refriegas entre el Ejército, las policías y los delincuentes, asesinados, ejecutados, desaparecidos, fueron acusados de supuestos nexos con la delincuencia sin tener pruebas.
Sin duda, el segundo sexenio gubernamental del PAN se distinguió por la simulación, la corrupción, la complicidad y el desprecio a los jóvenes, quienes son importantes en las estadísticas, como parte del bono demográfico y el discurso, pero en los hechos están bajo sospecha, no son confiables.
El PAN, partido derechista y conservador, ha sido congruente con su trato hacia los jóvenes. Si no se subordinan y someten su sexualidad, comportamiento, ideales, vestimenta, conductas, a los principios partidistas, religiosos, patriarcales y empresariales, se les ignora y excluye.
La administración actual no ha variado esta situación. Los jóvenes que interpelaron a EPN en la Universidad Iberoamericana; aquellos que se han movilizado contra diversos asuntos y han sido reprimidos; quienes están varados en el limbo de los “ninis”; los desempleados o con empleo precario.
Pero la situación de los jóvenes bajo sospecha se ha agravado. El caso de Iguala, donde fueron asesinados tres jóvenes, y 43 más están desaparecidos, normalistas de Ayotzinapan; los ejecutados en Tlatlaya, nos llevan a San Fernando. Vivimos ya en el país de las fosas clandestinas y el desprecio por la vida humana.
El gobierno de EPN ha entrado en una crisis de incalculables proporciones. Tlatlaya y Ayotzinapa son la atrocidad cotidiana, la banalización del mal (Hannah Arendt). Un alcalde y sus policías asesinan a sangre fría a cerca de 50 jóvenes, uno de ellos con el rostro atrozmente desfigurado, el odio al otro.
Si Felipe Calderón, integrante de un PAN arcaico, corrupto, cómplice, se distinguió por más de 100 mil muertos, ejecutados, asesinados, 25 mil desaparecidos, miles de desplazados, el PRD y sus gobiernos en Guerrero, esa izquierda corrupta y cómplice, han jugado bien su papel en estos crímenes de lesa humanidad.
En Guerrero, un gobierno del PRD, cómplice y omiso, y algunos de sus alcaldes y policías inmersos en la corrupción y la criminalidad, que atacan impunemente a sus ciudadanos, jóvenes normalistas de Ayotzinapa, exhibe a esa izquierda electorera incapaz de actuar por los ciudadanos, capaz de ordenar su asesinato.
La descomposición social y política en Guerrero está por superar a Michoacán. En nuestro estado, distinguidos miembros del PRI y PRD, aparecen en videos y tratos con La Tuta, mientras el PAN intenta encubrir el fracaso de Felipe Calderón a nivel federal, quien gustó del espectáculo para encarcelar gente y una guerrita fallida.
En Michoacán la ingobernabilidad prosigue. En Ciudad Hidalgo, policías asesinaron a tres jóvenes, en Purépero dispararon a ciudadanos cansados de sus extorsiones y abusos, y en Tocumbo y Los Reyes, fueron acusados de robar, saquear y golpear a pobladores, mientras el cartel H3 circula sin problemas.
Ante la crisis, Enrique Peña Nieto asumió que su gobierno aclarará la desaparición y asesinato de los normalistas y rechazó la impunidad, en el contexto de una supuesta amenaza de los Guerreros Unidos. Según los santones del periodismo mexicano fue un discurso “duro”, pero en realidad no aguanta una lectura crítica.
Efectivamente, es urgente que estas atrocidades se aclaren y no queden impunes, pero el gobierno federal ofrece una salida aparentemente legal y policiaco-militar tardía. Desarmó a los policías y envió a la Gendarmería Nacional en sustitución, y eludió, como en el caso ABC, los feminicidios, Tlatlaya, atender a las víctimas.
Iguala, los jóvenes de Ayotzinapa, es vergonzante y atroz. Es terrorífico saber que a las autoridades locales, estatales y nacionales, no les importan los jóvenes. No es posible que nuestros hijos, jóvenes mexicanos, estudiantes, sean atacados por la autoridad, secuestrados, desaparecidos y masacrados. La barbarie.
Obviedades. 1. HRW, o su representante es ingenuo, ignorante o mete aguja para sacar barreta, pero debe saber que la impunidad y complicidad en este país es parte de la normalidad democrática, por lo que no le puede pedir al gobernador del Estado de México que se preocupe; es parte del enredo de las ejecuciones de Tlatlaya. 2. Acorde con la retórica gubernamental, el turismo, antes de los supuestos beneficios de sus “reformas estructurales”, debe detonar el desarrollo de algunos estados, como Michoacán, pero resulta contradictorio, por decir lo menos, cuando en el caso de la mariposa monarca apenas arribó a México el 40 por ciento, debido, según el WWF, a los pesticidas de Monsanto, mientras ese gobierno, a través de Semarnat y otras instancias pretende darle apertura total con sus transgénicos e insanas sustancias que amenazan la fauna y flora, y la vida humana. 3. Habría que ser ingenuo para suponer que el embajador estadounidense, en reunión con el gobernador michoacano, modificará las alarmas de su gobierno sobre la situación de inseguridad de nuestro estado. Las listas las deciden los servicios de inteligencia, el Pentágono, el Congreso y otras agencias de ese país, no Obama y menos sus diplomáticos. 4. Afirma el secretario de Finanzas de Michoacán que no se contempla incremento salarial para los funcionarios públicos estatales, pero la feria de los grandes salarios, apoyos fuera de nómina y supuestos asesores sigue al alza. 5. El arcaico y corrupto PAN es vuelto a exhibir por medio de uno de sus militantes y funcionarios en Chihuahua, acusado de posesión de pornografía infantil. Tenía en su poder más de 74 mil imágenes. 6. Si bien los estudiantes del IPN asumieron con responsabilidad y una gran moral el reto de confrontar al gobierno mexicano, el secretario de Gobierno únicamente escenificó una puesta en escena para gloria de la propaganda. No hubo negociación, solamente se pretendió darles atole con el dedo, que para eso el nuevo PRI tiene una gran estrategia mediática. 7. La administración de Obama ha deportado a más de dos millones de inmigrantes indocumentados, cifra histórica y escandalosa. 72 por ciento son mexicanos. Las expulsiones exprés predominan, además de tribunales de inmigración atascados de casos.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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