Samuel Maldonado B.
Repercusiones
¡Por eso estamos como estamos!
Martes 14 de Octubre de 2014
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Dos palabras encierran un significado muy profundo para la humanidad, pues representan valores morales que debieran regir el comportamiento del ser humano y que por desgracia, aparecen olvidadas y muy lejos de entenderse y menos de de aplicarse..., en nuestro país.
En términos generales, podemos indicar que “moral”, que no es el árbol que da moras, tiene un significado estrechamente relacionado con las buenas costumbres del género humano, mientras que “ética” se refiere a la conducta humana que se tiene en torno a la sociedad en la que se desarrolla. No podemos separar ambas palabras del desarrollo y la felicidad del hombre, ya que lo inducen tener una explicación sobre la forma del deber ser tal que lo lleve a la superación y a mejorar las propias condiciones de su desarrollo en forma por demás armónica.
Indiscutiblemente que todos, pero principalmente aquellos que están ligados con la educación de los jóvenes, debieran ser los primeros en practicar ejercicio continuo de la ética y de la moral, que sirva de ejemplo a las nuevas generaciones y poder así superar obstáculos de tal magnitud que nos han llevado a una descomposición política y social en la que pareciera no tener salida satisfactoria:
Por eso me llaman tremendamente la atención las lamentables opiniones de un miembro del magisterio oficial, maestro en funciones de diputado local, de nombre Sarbelio, quien recientemente indicara que, cito: “Las Escuelas Normales de educación, son un riesgo para la organización social, incluso puede haber intereses no educativos ni escolares que deriven en un movimiento armado”.
Desafortunadamente, prevalecen en el país precisamente las características de un movimiento armado, sea éste por la ineptitud oficial, por la tolerancia gubernamental o por conveniencia de quienes con el apoyo gubernamental se han apoderado de las riquezas nacionales empobreciendo a millones de mexicanos.
En sus declaraciones, el señor Sarbelio (por cierto, cercano a la ex lideresa del SNTE, profesora Elba Esther Gordillo), hace referencias a dos lideres magisteriales, alguno egresado de Atyozinapa (Lucio Cabañas y Genaro Vázquez), mismos que terminaron asesinados por miembros del Ejército nacional, tal como le sucedió a Rubén Jaramillo, líder agrario que fue sacrificado en 1959, junto a su esposa que estaba embarazada, y tres de sus hijos ya mayores.
En nuestro estado, no obstante los años transcurridos, está presente el caso de Manuel Álvarez, líder campesino y diputado local. Su rancho El Mareño fue asaltado por policías judiciales del estado de Jalisco y agentes federales del gobierno nacional, en el municipio de Briseñas. Los judiciales masacraron al líder (junto a su esposa e hijos pequeños) después de haber sembrado el cuerpo de un agente federal de los Espantados Unidos, de apellido Camarena.
El Estado mexicano ha asesinado a muchos y recientemente, utilizando sus propios cuerpos de “seguridad”. Policías federales, soldados, judiciales estatales, hasta la Armada de México, se utiliza para combatir a criminales.
En un párrafo de sus declaraciones a la prensa, el cercano amigo de quien fuera lideresa del SNTE, se atreve a advertir que “se debe vigilar a los muchachos en sus deseos de querer cambiar el país; el Estado mexicano les está dando educación gratuita y no se vale que se dediquen a otro tipo de actividades”.
Desde antes de 1968 han venido presentándose en el país una serie de inconformidades sociales en las que diferentes gobiernos no les dan la atención adecuada y, por el contrario, cada vez se ve mayor incapacidad del gobierno para atender con prontitud y eficientemente los focos rojos encendidos.
En contradicción a lo anterior, a los grandes empresarios se les brindan toda clase de satisfactorios, se les entregaron a costo de regalo, industrias y consideraciones fiscales que finalmente perjudican a la masa humana. No hay castigo alguno para sus arbitrariedades de lesa humanidad cometidas. Pueden tirar millones de metros cúbicos de ácido sulfúrico, contaminar aguas y tierras, despojar a los campesinos y empobrecerlos más y… ¿Sabe qué?: ¡No pasa nada! ¡Por eso estamos como estamos!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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