Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Otoño mexicano
Martes 4 de Noviembre de 2014
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¿Dónde están los 43? En la madrugada de 1994, el EZLN confrontó a los mexicanos con la realidad de los pueblos indígenas. A pesar de su aislamiento, mantiene una confrontación soterrada con el Estado mexicano. Como supuesto movimiento paradigmático, poco ha influido en la convergencia de la izquierda no partidista.
Ha sido un movimiento focalizado y territorialmente acotado, en parte por el acoso y embate del Estado mexicano, y en parte por el exitoso desarrollo local y comunitario que ha impulsado. En sus raíces indígenas y mestizas está el empuje de las recientes luchas, pero los normalistas reivindican una movilización distinta.
La lucha de los normalistas tampoco reivindica la movilización magisterial, porque institucionales y supuestos democráticos marchan y presionan, para obtener privilegios y canonjías. Por ejemplo, en Michoacán se daban 250 millones de pesos a múltiples grupúsculos del magisterio, con total impunidad, opacidad y falta de transparencia.
El otoño mexicano empujado por los normalistas, reivindica a los jóvenes de diversa extracción económica y social, en particular a los estudiantes que el Estado mexicano -no afirmo la existencia de una política expresa-, criminaliza y estigmatiza. El PAN en su momento, el PRI hoy, han convertido a los jóvenes en un grupo muy vulnerable.
La ira y frustración de los normalistas mueven la movilización de miles de jóvenes universitarios. La crisis ha golpeado también a la izquierda electoral, mostrando que sus élites políticas no los representan. Y en el centro están la educación y el rechazo a su mercantilización, y la resistencia a la marginalización, discriminación y estigmatización.
Insistir en la aparición de los 43 normalistas vivos, no es simple retórica. Los jóvenes, de origen indígena y mestizo, pobres, marginados, expoliados, identifican a la institución normalista como la única vía para escalar en la estructura social; es decir, ser maestro, con plaza asegurada, para educar a otros sobre sus similares penurias.
La semana pasada, el PRI, con la connivencia del gobierno federal, orquestó una campaña en contra de AMLO, porque supuestamente supo o apoyó al ex alcalde Abarca. La información la proporcionó, aparentemente, un chucho-perredista. No tardaron en sumarse al golpeteo el PAN, PRD y el periodismo oficialista.
Efectivamente, como se tuiteó, Abarca se tomó fotos con todos los políticos que se le atravesaron en su camino, incluido Enrique Peña Nieto, el ex gobernador Aguirre, la secretaria de Desarrollo Social, la “izquierdista” Rosario Robles, entre otros, pero ¿Dónde están los 43 normalistas? Es el tema, y su gravedad es evidente.
Igualmente, el miércoles, un grupo de padres, estudiantes y sus representantes legales, se reunieron durante cinco horas con Enrique Peña Nieto. El resultado fue insatisfactorio para los involucrados, mientras el periodismo y sus comentócratas oficialistas, aplaudieron las apariencias de un acuerdo.
Ambas situaciones nos dan una idea de lo que están hechas las élites políticas mexicanas. Sonrisas, simulación, aparente preocupación y discursos mediáticos, son lo único que ofrecen a la sociedad mexicana, mientras los agravios crecen y se acumulan. Porque finalmente, el tema es el mismo ¿dónde están los 43 normalistas?
En este contexto, los padres de los normalistas desaparecidos insisten en que el gobierno federal debe parar de buscar fosas clandestinas, no solamente porque reclaman su regreso vivos, sino porque su desconcierto y tragedia muestran a un gobierno simulador, un Estado ineficiente y una crisis profunda de la sociedad mexicana.
La narrativa de los chicos sobrevivientes cuestiona el interés por ligar los hechos al accionar del crimen organizado, además de la pretensión de vincular a los jóvenes a la guerrilla, asuntos que han sido elevados a verdad casi absoluta por algunos medios y políticos, pretendiendo desplazar el tema de los desaparecidos a otros terrenos.
¿Dónde están los 43? Este otoño mexicano está siendo conducido por la ira y la tragedia de los normalistas, pero también por los miles de jóvenes universitarios que han salido a las calles y exigen parar la simulación, además de demandar respeto a su juventud, sus expectativas y sueños como parte de la sociedad mexicana.
Obviedades. 1. La semana pasada, un medio local elevó a verdad absoluta los números de un sondeo que regularmente realiza en su página web, haciéndolo pasar por encuesta. Es obvia la ignorancia y manipulación. Ambos ejercicios son distintos y no tienen el mismo peso, a menos que se pretenda manipular y mentir. Su manipulación es buen ejemplo de cómo se alimenta el odio hacia los normalistas. 2. Un medio impreso inició la cacería contra AMLO, después dio entrada a una filtración de la PGR, en la que, según dichos de un delincuente, entre los normalistas asesinados y desaparecidos iban 17 integrantes del crimen organizado infiltrados, concluyendo que entonces tenían nexos con el narco. 3. Los diputados michoacanos, a pesar del colapso financiero estatal, han obsequiado un retiro dorado al Poder Judicial. Una conocida diputada ex chucho-perredista, calló a otro diputado que proponía reducir los montos anuales. Se retiraron las pensiones vitalicias, pero da lo mismo, en comparación con la mayoría de la población cuyos ingresos oscilan entre uno y tres salarios mínimos y su raquítica jubilación. 4. El PAN en Michoacán, por un lado, explota electoralmente la movilización de los normalistas acusando al gobierno que no los reprime y promueve la confrontación entre la gente y los normalistas, y por otro, pide no culpar al presidente de la República por los graves hechos que actualmente suceden. Y el PAN nacional presenta una iniciativa para seguir simulando la corrupción. 5. La SCJN, volvió a recalcar su desinterés por los grandes y graves problemas nacionales. Al rechazar las solicitudes de consulta popular sobre el petróleo, mostró a los ministros, cuyos salarios y retiros millonarios salen de nuestros bolsillos, como perfectos violadores de los derechos de los mexicanos. 6. Las élites políticas y partidistas seguirán simulando resolver los problemas que la sociedad y el Estado mexicano enfrentan con otro pacto. Más discursos y acuerdos de élite. Los estudiantes universitarios, los normalistas de Ayotzinapa, la sociedad civil, no solamente tanta ONG a modo que recibe recursos públicos por simular, ¿tendrán representación paritaria y voto decisorio? 7. Los congresos del DF, Estado de México, Jalisco, Sonora y Michoacán, tienen los presupuestos más elevados, pero prevalece la opacidad y nula transparencia de su destino. Lo que sí sabemos es de los privilegios de los diputados y la auto-autorización de incrementos sin ton ni son. 8. The Newyorker (10/30/2014), esa prensa que celebra la expoliación de nuestros recursos naturales, se pregunta si 43 estudiantes desaparecidos serían la chispa de una revolución. 9. 665 mil empleos formales se generaron a septiembre de este año, pero 30 por ciento son eventuales, el doble respecto a igual periodo de 2013. Son los que cuestan menos, sin prestaciones. Empleo precario, sujeto a los vaivenes del mercado. 10. Envío mi colaboración antes de tener avances de las elecciones de término medio en Estados Unidos, donde la mayor parte de las encuestas afirman que los republicanos se harán del Senado y mantendrán su dominio en la Cámara de Representantes, pudiendo implicar retrocesos en las políticas implementadas por Obama. Panorama adverso a la reforma migratoria. A Obama le quedarían las acciones ejecutivas, lo que podría generar una confrontación política importante con el Partido Republicano. Última: cayó Abarca y su esposa, la supuesta “guerrera unida”; ¿caerán todos los involucrados o será todo más un pacto?

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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