Gerardo A. Herrera Pérez
Debatamos Michoacán
El odio
Miércoles 24 de Diciembre de 2014
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Las redes sociales nos han acercado a las diferentes sociedades en el mundo; basta un click para saber lo que pasa en uno y otro país prácticamente al instante.
Es algo que seguramente era ficción cuando yo era aún niño; pero hoy está viva la tecnología. La tecnología electrónica que bien utilizada nos puede ayudar a construir sociedades sin discriminación, sin violencia, esto es, sociedades saludables.
Las nuevas herramientas electrónicas nos permiten en un margen relativamente corto, sino inmediato, publicar, distribuir y consumir contenidos mediáticos que bien utilizadas pueden fomentar un espacio de participación, compromiso y autoexpresión total, así como ser coadyuvante en la creación o desarrollo de conciencia social; lo que antes requería de tiempo y mucho esfuerzo ahora en una click puede ser enviado a todo el mundo.
Estas herramientas tecnológicas nos han permitido la construcción de las llamadas redes sociales (Facebook, Twitter, Internet, entre otros), las que han ido desplazando poco a poco a otros instrumentos de comunicación; vaya ahora incluso, con las nuevas normas de la comunicación se habla ya de las audiencias y su respeto en el marco de los derechos humanos.
Las redes sociales nos permiten el acceso al ciberespacio en una gran variedad de formas: mantenernos en contacto con los amigos, e incluso hasta hacer nuevos contactos y crear nuevas redes sociales en el marco de nuestros gustos y aspiraciones. Hoy cada vez observo una visión de especialización de las redes sociales: las hay para jóvenes, para mujeres, para la diversidad sexual, para personas solteras, para madres solteras, para divorciadas, para trabajadoras del sexo comercial, para empresarios, para científicos, en fin.
Las redes sociales generan nuevas formas de acercamiento y por ende nos da la oportunidad de generar nuevos compromisos, nuevas aspiraciones, nuevos vínculos emocionales incluso, pero también lo contrario, las mismas relaciones en el ciberespacio nos pueden generar situaciones que nos dejen altamente vulnerados porque podemos ser víctimas de abusos y violaciones a los derechos humanos, tal vez el más recurrente son los comentarios o expresiones que lejos de ayudar simplemente someten y generan exclusión, a esto se le llama discurso de odio, y el mismo se puede presentar en diferentes formas.
En Europa, el discurso de odio se comprende como aquellas formas de expresión que difunden, incitan, promueven o justifican el odio racial, la xenofobia, el antisemitismo u otras formas de odio basadas en la intolerancia. También se justifica por un nacionalismo agresivo, el etnocentrismo, la discriminación y la hostilidad en contra de las minorías, de migrantes y de inmigrante. Aquí en México por la intolerancia.
En Europa se ha generado una campaña importante que impulsan los jóvenes cuyo propósito es combatir el discurso de odio utilizando las redes sociales. El proyecto ha generado importantes impactos al hablar en línea acerca de la importancia de los valores de la democracia, la igualdad, la libertad y el respeto a la dignidad humana, el respeto de los derechos humanos, la no discriminación y el entender la diversidad como un valor social. Parte de lo que hemos venido haciendo desde varios años atrás para impulsar el desarrollo de conciencia social como sociedad civil.
Los jóvenes ya sensibilizados, utilizan métodos de trabajo para ir creando o desarrollando la conciencia social, pero también la defensa de los derechos de las personas y su diversidad. El proyecto que impulsa la disminución al discurso de odio, coadyuva con las organizaciones de jóvenes interesados en evitar el discurso de odio, en dotarlos de herramientas y las habilidades necesarias para reconocer y actuar contra las violaciones de los derechos humanos, sobre todo cuando en razón de un discurso de odio se pretende excluir o violentar los derechos humanos de las personas.
En Europa esta campaña no es para limitar la libertad de expresión en redes sociales. Tampoco es contra el odio ni se trata de ser amables unos con otros en línea.
La campaña es contra las expresiones del discurso de odio en el ciberespacio en todas sus formas, incluyendo aquellas que afectan más a los jóvenes: bullying, acoso y odio.
La campaña se basa en un principio fundamental que es la cultura de los derechos humanos, es el conocer el significado de derechos humanos, la participación de los jóvenes y desde luego el conocimiento en medios.
De esta manera, la campaña tiene como propósito fundamental reducir el discurso de odio, combatir el racismo y evitar la discriminación, la diferencia de trato social en el ciberespacio.
La campaña tiene como objetivos fundamentales los siguientes: Crear conciencia sobre el discurso de odio en línea y sus riesgos para la democracia y para los individuos jóvenes, y promover las habilidades mediáticas y para Internet; implicar a la gente joven para que luche por los derechos humanos, en línea y fuera de ésta; reducir los niveles de aceptación del discurso de odio en línea; movilizar, entrenar e interconectar en línea a los jóvenes activistas en pro de los derechos humanos; mapear el discurso de odio en línea y desarrollar herramientas para respuestas constructivas; abogar por el desarrollo y consenso de instrumentos de política europea para combatir el discurso de odio; desarrollar la participación juvenil y ciudadana en línea.
El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación ya ha dado inicio a un trabajo similar en México: me parece que como esta institución, muchas otras instituciones públicas podrían estar coadyuvando a generar espacios para evitar el discurso de odio en el ciberespacio, o bien en las redes sociales.
Hoy reitero lo que he venido insistiendo durante ya varios años, primero que reconozco que existen las normas y que sé que son importantes, que también reconozco que se han creado las estructuras operativas para impulsar las políticas públicas para atender la cultura de la igualdad, pero donde no hemos podido penetrar socialmente es en la creación y desarrollo de la conciencia social; esto es, hacer que las personas se abstengan de utilizar las ideologías bien enraizadas que les permiten discriminar y mantener un estatus de exclusión social con sus prácticas sociales, y que hoy a la luz de las redes sociales son expuestas permitiendo dar paso al discurso de odio en el ciberespacio o en las redes sociales y que afecta la imagen y dignidad de las personas.
Por ello, considero que debemos caminar de manera conjunta en materia de participación social, tanto autoridades como sociedad civil para impulsar la creación y desarrollo de la conciencia social, y evitar el discurso de odio en el ciberespacio y en las redes sociales y sus riesgos que atentan contra la igualdad, la libertad y el respeto a la dignidad humana.
Considero de igual forma que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, como las Comisiones Estatales de los Derechos Humanos, deben promover también la más amplia participación de las y los niños y niñas y los jóvenes para que de manera permanente luchen por la defensa de los derechos humanos dentro del ciberespacio, pero también en las redes sociales.
También me parece, que todas las computadoras que el gobierno federal ha entregado a las y los niños en las escuelas primarias y secundarias en la República Mexicana, deben servir para instrumentar acciones a favor de evitar el discurso de odio, pero para ello es fundamental promover la formación de sus docentes, para que estos muestren a sus alumnos y alumnas la importancia de respetar la cultura de la igualdad.
Concluyo expresando que, nunca antes fue tan necesario realizar acciones de creación y desarrollo de la conciencia social, cuando nos encontramos frente a la intolerancia, a la violencia, al acoso, a la falta de respeto al diferente, cuando nos enfrentamos a la falta de respeto a la dignidad humana.
Para Navidad mi deseo para todos y todas, templanza y mesura, instrumentos necesarios para evitar la violencia y el discurso de odio.

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