Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
¿Esperanza, unidad, paz?
Miércoles 7 de Enero de 2015
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Fin de año, con la Navidad en la cotidianidad de muchos y el Año Nuevo como cierre de otro periodo lineal en la vida occidental, a diferencia de los pueblos mesoamericanos prehispánicos, cuyo tiempo y espacio eran cíclicos, permite a los políticos, la jerarquía eclesiástica, entre otros actores sociales y políticos, formular deseos retóricos.
No quiero parecer aguafiestas porque los primeros días de cada año la gente realiza el recuento de cosas pasadas y piensa en la oportunidad de rehacer o emprender otras. Palabras como “esperanza”, “unidad” y “paz” resultarían el bálsamo necesario para sanar heridas anteriores y ver el futuro inmediato, al menos el nuevo año, con optimismo.
Con todo, el recuento del año que recién feneció apunta al pesimismo, tanto individual como colectivo. En el bienestar, la esperanza, unidad, paz, no parecen tener cabida. Con el raquítico aumento salarial millones de mexicanos seguirán reduciendo su ingesta de alimentos nutritivos, favoreciendo a las transnacionales de la chatarra.
Acorde con algunos medios, en los últimos años millones de mexicanos dejaron de consumir varios nutrientes, pues la canasta básica se ha hecho inalcanzable, lo que tendrá implicaciones importantes en la salud de las próximas generaciones, pero también en la que está llegando a edades avanzadas.
Igualmente, no parece que la esperanza, unidad, paz, opere en la seguridad de las personas, individual, colectiva, pública. Michoacán es buen ejemplo del fracaso estrepitoso de la estrategia federal. El enfrentamiento entre dos grupos antagónicos de ex autodefensas y ex fuerzas rurales no fue un asunto estrictamente entre particulares.
Efectivamente, tiene un componente privado, pero se desvanece cuando se observa el contexto local y regional. La estrategia del comisionado federal ha pretendido administrar únicamente las enemistades personales, pero no tiene la menor idea de cómo resolver el problema que potenció la emergencia de las autodefensas.
La Fuerza Rural, integrada por gente harta de la delincuencia y delincuentes vinculados con La Familia Michoacana, personajes ligados a cacicazgos locales, redes políticas infiltradas por el crimen y cúpulas locales y regionales de partidos políticos corruptos, no fracturó el contexto sociopolítico y económico de la región.
Sin duda, el crimen organizado, una parte del cual opera ahora sin mandos centrales, provocando una ola de actos violentos (ejecuciones, feminicidios, asaltos violentos, asesinatos de distinto tipo) en las ciudades medias a las que se ha desplazado buscando su reorganización, sigue maniobrando con suficiente impunidad y complicidad.
En el campo político, la esperanza, unidad, paz, tampoco tienen tierra fértil. Inician las precampañas, registros de candidatos, con una élite política desprestigiada, corrupta, ligada, unos, al narco local y regional; otros, herederos de mañas y corruptelas de nivel federal; muchos, buscando cómo acceder a los recursos públicos.
La prensa local ha destacado algunas vertientes discursivas de los precandidatos y candidatos a la gubernatura, pero todos coinciden en mediocridad político-ideológica, discursos sobre lo mismo, alegatos de pasados en los que destacan la corrupción, impunidad y complicidad. Nadie sabe cómo “mover” a México, menos a Michoacán.
El PAN se está montando en la “supuesta herencia positiva”, “honesta” de Felipe Calderón, cuya mediocridad y esquizofrenia guerrera es destacable; el PRI explotará la propaganda de Enrique Peña Nieto, buscando “mover” a Michoacán”; el PRD debería deslindarse de diez años de opacidad, complicidades y corruptelas. Nada nuevo.
Partidos como Morena, ruptura del PRD, éste, copia del viejo PRI; Movimiento Ciudadano, franquicia de otro ex priista; Panal, prerrogativa de Elba Esther Gordillo, pleno de mediocridades; PVEM, negocio privado con dinero público; PT, representante del oportunismo político y caciquil, juegan a manipular al electorado.
Esperanza, unidad, paz, palabras de un discurso retórico, abyecto, mientras la violencia delincuencial sigue carcomiendo el tejido social; el estado, los gobiernos federal, estatal y municipal actualizan sus prácticas corruptas, sus vínculos con la delincuencia; la gente continúa ensimismada con la violencia y el consumismo.
La economía sigue en picada. La cuesta de enero será más empinada. Aumento salarial raquítico; alza a los energéticos (gasolina, diésel y gas doméstico), con un comunicado que preveía nuevos incrementos, negado posteriormente; dólar arriba de quince pesos, encarecimiento de la canasta básica, previsión del crecimiento económico a la baja.
Habremos de seguir las escaramuzas discursivas de los partidos políticos contendientes, pues el que ofrezca empleo, crecimiento económico, rendición de cuentas, transparencia, bienestar, reconstrucción, seguridad pública, basará su oferta política en un decálogo de mentiras, manipulación, complicidades y corruptelas.
Ningún partido, grande o chico, puede ofrecer mejoras en el empleo. El PAN, en su último sexenio federal fracasó totalmente en lo que ofreció como mote de campaña (“presidente del empleo”); tampoco puede ofrecer transparencia, porque en doce años se distinguió por la opacidad, corrupción rampante, complicidad e impunidad.
El PRI recuperó el poder fraudulentamente, no como el PAN en el 2006, pues usó una red financiera que compró votos por doquier; tampoco puede ofrecer transparencia, ya que los últimos escándalos que involucran al presidente de la República, la primera dama, el secretario de Hacienda, hablan de opacidad y conflictos de interés.
Respecto al PRD, no hay muestras de lo contrario. En diez años en Michoacán reinó la opacidad, rapacidad, complicidad e impunidad. Privilegió a los sindicatos magisteriales con miles de millones de pesos; promovió la egolatría de funcionarios y funcionarias mediocres; pactó, como, en el caso de Guerrero, con la delincuencia organizada.
Los partidos pequeños están a la disposición de los grandes. Los saltimbanquis se están profesionalizando, como el caso de la precandidata del PT. En otros casos, buscan aliarse por canonjías, privilegios y opacidad. Observen la actuación del PVEM, MC, PT. Piden diputaciones, municipios, a cambio de complicidad, opacidad e impunidad.
Obviedades. 1. Esta pesimista columna de inicios de año, no ignora que palabras más amables hubiesen sido mejor, pero la realidad es apabullante. Deseo lo mejor, amable lector, amigos de Cambio de Michoacán, para este incierto 2015. 2. Este escribano descansó viendo películas; unas difíciles de encontrar en los circuitos comerciales, otras de factura hollywoodezca. Inicié con Dracula untold (Gary Shore, 2014, Estados Unidos), enésima reinterpretación del príncipe transilvano, el empalador, que cae en la retórica vampiresa; The iron lady (Phyllida Lloyd, 2011, Reino Unido), interesante biografía de Margaret Thatcher interpretada por mi admirada Meryl Streep, ganadora del Oscar; The theory of everything (James Marsh, 2014, Reino Unido-EUA), que los expertos consideran entre las que serán nominadas al Oscar 2015, recrea la vida de uno de los físicos teóricos más extraordinarios del siglo XX, todavía vivo, Stephen Hawking; Only lovers left alive (Jim Jarmusch, 2013, Reino Unido-Alemania), extraordinaria historia que nos enfrenta al amor, solidaridad, entrega y entereza de una pareja de vampiros sobreviviente por siglos a la catástrofe zombi (los humanos en general); L’inconnu du lac, (Alain Guiraudie, 2013, Francia) cinta que narra la desolada y enfermiza relación de dos homosexuales, uno de ellos implacable asesino, con escenas impactantes de sexo explícito, a las orillas de un lago francés donde es común el cruising gay, y La jaula de oro (Diego Quemada-Díez, 2013, México), película multipremiada, sobre la desgarradora transmigración centroamericana e indígena que a través de nuestro país busca alcanzar el “sueño americano”.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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