Gerardo A. Herrera Pérez
Debatamos Michoacán
Consejo Municipal de Igualdad
Martes 13 de Enero de 2015
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Nuestra cultura, en términos generales, está caracterizada por el “rechazo a lo diferente o a la diversidad” y por una sistemática negación de derechos a quienes llevan formas de vida no sujetas a los paradigmas de género, raciales, etarios, de capacidad, sexuales, morales, de salud, económicos o bien religiosos, que tiene la mayoría de las personas.
Los prejuicios y opiniones adversas son el resultado de nuestra propia cultura, parecen normalizados y naturalizados, esto es, se ven como hechos normales y naturales, y estas asimetrías son aceptadas por todos y por todas.
Cuando un grupo humano ha sido estigmatizado con argumentos tales como “a las mujeres no les interesa la política”, “los indios son flojos, por eso son pobres”, “los homosexuales corrompen a la juventud” o bien “las trabajadoras del hogar son abusivas”, “los viejos y discapacitados estorban”, se produce entonces la justificación para la desventaja social, pero además se juega en perjuicio de las y los potenciales discriminados.
La discriminación no consiste sólo en un juicio externo relativo a quien se nos presenta como diferente, sino también en un juicio sobre nuestra propia existencia, valor y emplazamiento vital. Al imponer un lugar a los otros, el prejuicio cumple la tarea de darnos certidumbre sobre el lugar que nos corresponde; de ahí la importancia de nombrar, para poder excluir.
Nos dice Rodríguez Zepeda, académico en temas de igualdad, que el mapa social posdiscriminatorio, es decir, la manera en que se vería una sociedad tras aplicar el derecho a la no discriminación, implicaría una transformación de las posiciones de poder y autoridad, así como de los modelos de relación entre los grupos. Por ello es tan difícil que las élites políticas y sociales del país se tomen en serio la obligación constitucional de no discriminar, porque acaso intuye que una sociedad más igualitaria pondría en duda buena parte de la legitimidad de sus posiciones de privilegio.
Me refiero a ello, porque no creo que todo esté perdido, es fácil descalificar y generalizar, sin embargo y a casi ya un año de la instalación del único Consejo Municipal para la Cultura de la Igualdad y no Discriminación en Churintzio que existe en Michoacán, vemos cómo podemos avanzar significativamente en la cultura de la igualdad.
El año pasado, y con el propósito de cumplimentar los mandatos de ley para evitar la discriminación y sensibilizar a los servidores públicos, pero también a la sociedad, se instrumentó la estrategia para impulsar acciones de una agenda antidiscriminatoria en Churintzio, y para ello, se instaló un Consejo Municipal para la Cultura de la Igualdad y la no Discriminación.
El consejo se planteó desde su creación que la libertad, la justicia y la paz, tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todas las personas que integran una sociedad; también asumió que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos que lesionan y dañan a la sociedad civil integrante del tejido social, razón por la cual durante este tiempo ha generado acciones tendientes a alcanzar la igualdad no sólo ante la ley sino de oportunidades.
Así, para incorporar a un trabajo digno a diferentes actores sociales a la nómina del H. Ayuntamiento, se contrató a personas discapacitadas como servidores públicos, también a adultos mayores, personas que viven su sexualidad diferente a la hegemónica, también lo hacen migrantes, hoy un grupo de servidores públicos antes grupos vulnerados expresan sus capacidades en la atención a la población usuario del servicio público en Churintzio.
En materia de salud, todos han alcanzado las vacunas y han generado sus prioridades, primero los niños, las niñas, los adultos mayores y la población en general. Si en materia de prevención se trata se han generado las acciones para evitar que las enfermedades infecto contagiosas puedan diezmar a la población y en general se atiende a toda la población sin importar el credo religioso, o bien la ideología, o el clasismo; a todos y todas por igual se atiende sin discriminación.
Otro acto que genera una acción importante es que aquellos que profesan una religión diferente a la católica también han alcanzado el respeto a su credo religioso; a quienes lo han solicitado se les ha permitido el uso de la plaza pública para distribuir materiales con información respetuosa sobre el credo religioso, antes se les negaba y se les perseguía.
Hoy muchos jóvenes tienen una beca y el acceso a transporte para continuar con sus estudios universitarios en la ciudad de Morelia; nadie sin educación superior cuando se tienen los deseos, nadie al margen de una posibilidad académica para continuar con la superación profesional.
Así, el Consejo Municipal para la Cultura de la Igualdad y la no Discriminación, único en su tipo en Michoacán, cuenta con una estructura solidaria integrada por gobierno y ciudadanía, entre ellos el Grupo de Facto; el consejo es una instancia de asesoría, de consejería a la Presidencia Municipal, al Cabildo, y a los órganos de gobierno del municipio.
El propósito del consejo desde su creación fue promover la creación y/o desarrollo de la conciencia social de la población para hacer efectivo el respeto a los derechos de igualdad y libertades fundamentales del hombre y la mujer en el espacio público de Churintzio, Michoacán, importantes jornadas de salud, de migrantes, sociales y culturales se realizan con el fin de la inclusión social.
De esta manera el consejo ha venido en este año de trabajo a: I. Coadyuvar en el diseño, y desarrollo de las acciones conducentes para prevenir y eliminar la discriminación e impulsar la cultura de la igualdad proponiéndolas al H. Ayuntamiento para su implementación; II. Coadyuvar en el diseño y promoción de políticas públicas para la igualdad real de oportunidades y de trato a favor de las personas, minorías, grupos u otros sujetos sociales; III. Coadyuvar en la coordinación de las políticas y acciones de las dependencias y entidades de la administración pública municipal en materia de prevención y eliminación de la discriminación; y, IV. Coadyuvar al desarrollo cultural, social y democrático del municipio, acorde al principio de igualdad real de oportunidades y de evitar la diferencia de trato social.
Por otro lado, pero de manera fundamental, el Consejo Municipal deberá considerar los cambios constitucionales y aplicarlos en la normativa del H. Ayuntamiento, razón por la cual deberá coadyuvar y proponer cambios en sus documentos normativos.
Esta reforma plantea para el Consejo Municipal una gran oportunidad de presentar al H. Ayuntamiento el revisar las leyes vigentes que contienen carácter discriminatorio, toda vez que son un ataque directo al derecho a la igualdad y la no discriminación y armonizarlas en el nuevo marco jurídico actual.
Armonizar el orden jurídico de los documentos sustantivos del Ayuntamiento de Churintzio ayudará a ejercer con eficacia los derechos que, necesariamente mejorarán las condiciones sociales y el libre desarrollo de cada persona, de cada ciudadano y ciudadana.
Por ello, el Consejo Municipal de la Cultura de la Igualdad y no Discriminación a un año de su creación, estará presentando al Cabildo la propuesta de acciones para la revisión del marco normativo municipal para identificar disposiciones discriminatorias que atenten contra los grupos vulnerados y llevar a cabo sus modificaciones en el marco de la competencia del municipio, planteando que éstas ya se inscriban en la armonización de las reformas constitucionales de derechos humanos y no discriminación con el enfoque constitucional de la progresividad de los derechos.
Así, Churintzio se alza como el primer municipio en contar con un instrumento de política pública de gobernanza para fortalecer la cultura de la igualdad, pero también el primer municipio en recibir una propuesta para la armonización de las leyes municipales a favor de la igualdad y no discriminación, desde su Consejo Municipal de la Cultura de la Igualdad.

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