Francisco Lemus
Visor
Los crecientes costos de la inseguridad
Martes 27 de Enero de 2015
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Una pérdida de recursos de 1.7 billones de pesos anuales es lo que ha traído la inseguridad a México, de acuerdo con estimaciones de la iniciativa privada, esto es lo que suman tanto las inversiones ahuyentadas como los robos, extorsiones y gastos en seguridad, entre otros, razón por la cual han levantado la voz invocando el muy mencionado, pero poco presente, Estado de Derecho.
El reclamo que se externó esta semana a través de un desplegado en buena medida agrupa como un mismo problema el de la delincuencia que roba, extorsiona o secuestra, y movilizaciones sociales, pues dicho desplegado surge por inconformidad ante acciones que ha tomado el magisterio en Guerrero para exigir la aparición de los normalistas desaparecidos en Iguala hace cuatro meses.
Una de las principales preocupaciones de los empresarios se encuentra en los caminos, ya que en 2014 fueron robadas 188 unidades de pasajeros, se registraron 37 hurtos en la cadena de proveeduría, así como cuatro mil 337 ilícitos (doce por día) contra la industria de alimentos.
Una parte de estos ilícitos debe estar relacionada con las movilizaciones sociales, pues en el recuento de los daños también se enumeran dos saqueos a tiendas de autoservicio y 44 manifestaciones que calificaron de violentas.
Aunque los empresarios admitieron que ha habido una reducción en algunos delitos, señalan que hay lugares donde los aumentos han sido considerables, entre ellos figuran Guerrero y Tamaulipas, a la vez que aseguran que aún hay carreteras que representan un alto riesgo de robos en Tamaulipas, Sinaloa, Oaxaca y la que va de Atlacomulco a Tlajomulco, en el Estado de México.
En 2014 se estima que el costo del crimen y la violencia alcanzó los dos puntos del Producto Interno Bruto (PIB), el porcentaje más alto de los últimos cuatro años y un retroceso, pues desde 2010, cuando fue superior al 1.5 por ciento, se habían registrado disminuciones constantes, lo que explica la molestia de los empresarios nacionales.
Si se toma en cuenta el costo de las pérdidas como consecuencia de un delito, así como las medidas para prevenirlos, Michoacán no figura entre los estados donde estos sean más costosos, pues se estima que cada unidad económica pierde en promedio 37 mil pesos, siendo la media nacional de 55 mil 700 pesos.
En el Distrito Federal, Sonora y Quintana Roo este costo supera los 90 mil pesos, mientras que en Nayarit, Durango y Zacatecas rondan los 30 mil pesos.
A ocho años de que se iniciara la guerra contra el narcotráfico, los problemas de inseguridad nacionales, lejos de disminuir, han ido incrementándose y tocando a diversos espacios de la vida nacional, asimismo la mancha de la delincuencia organizada ha permeado todos los espacios de la vida nacional sin que se libren distintos niveles de autoridad.
Encontrar una solución a tales problemas parece mucho más complejo de lo que pudieran haber augurado quienes al inicio aseguraban que esto era un problema coyuntural. Hoy la situación muestra más señales de una metástasis que ha alcanzado a toda la estructura, que la de un catarrito, como muchos problemas de este país se han querido minimizar.

Sobre el autor
Francisco Javier Lemus Yáñez Es doctorante en Ciencias de la Sostenibilidad por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), maestro en Estudios Políticos y Sociales por esta misma universidad, y Licenciado en Economía por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH). En 2010 inició sus labores como reportero de economía en Cambio de Michoacán, desde 2011 colabora con el segmento Visor en el cual trata temas de economía, política y sociedad. Es profesor de asignatura en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
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