Columba Arias Solís
¿Para qué el gobierno?
Jueves 29 de Enero de 2015
A- A A+

El próximo 7 de junio se realizarán en México las elecciones en las que estarán en juego dos mil 159 cargos de elección popular. Se renovará la Cámara de Diputados Federal, que como se sabe es integrada por 500 diputados, 300 de mayoría y el resto que llegarán por la vía de la representación.
Habrán de elegirse nueve de los 32 gobernadores en diferentes estados, así como 641 diputados en 17 entidades, 993 presidentes municipales y las 16 jefaturas delegacionales en el Distrito Federal.
En el caso de Michoacán, quienes encabezarán la contienda por el gobierno estatal han quedado ya definidos en dos de los tres partidos mayoritarios, en tanto que en el otro falta la formalización que el consejo en pleno de ese instituto realice en favor del ungido.
Nada está completamente determinado en el caso de las candidaturas a las diputaciones, tanto federales como locales, como tampoco en quienes integrarán los cabildos de los 113 municipios de la entidad; los anunciados procesos de unidad, en los diferentes partidos no han sido tales -a la luz de los acontecimientos, tanto en la capital como en diversos municipios en al menos dos de los partidos- puesto que las inconformidades se reflejan en impugnaciones o en las famosas tomas de las oficinas partidarias.
En esta disputa por el gobierno, cuyo principal cargo lo representa la gubernatura del estado, nada parece ser diferente a lo acontecido en los últimos comicios, porque nada o casi muy pocas cosas han cambiado en la realidad michoacana o en la nacional.
De acuerdo con las cifras del Coneval, las condiciones de pobreza no han disminuido, en el país 46.2 por ciento de la población (52 millones) viven en situación de pobreza; 35.8 por ciento (40 millones) se encuentran en pobreza moderada; y 10.4 por ciento (doce millones) en pobreza extrema; sólo el 19.3 por ciento (22 millones) vive en condiciones de no pobreza.
En Michoacán, de los 4.4 millones de habitantes, el 54.7 por ciento vive en situación de pobreza, lo que implica que 2.4 millones de personas no cuentan con servicios mínimos y alimentación adecuada para llevar una vida digna, mientras que el 14.4 por ciento vive en pobreza extrema. En cuanto al rezago educativo, de los 3.17 millones de personas mayores de quince años, 291 mil 216 se encuentran en condiciones de analfabetismo; 581 mil 58 personas no habían concluido sus estudios de nivel primario, mientras que 775 mil 448 no habían concluido la secundaria. Es decir, Michoacán ocupa el tercer lugar en rezago educativo a nivel nacional.
Con las cifras todavía de 2013, el Inegi advirtió en la entidad un aumento en el desempleo del 29 por ciento, nada hace esperar que las cifras de 2014 sean diferentes. El mismo organismo indica que hubo incremento en el número de personas que teniendo trabajo perciben bajos salarios o incluso, no ganan nada por el trabajo que desempeñan (211 mil 236 personas).
También se documentó el aumento del número de personas que reciben menos de un salario mínimo: de 247 mil 953 a 313 mil 276), mientras que 1.42 millones de la población ocupada no cuenta con acceso a prestaciones de salud por el desempeño de su trabajo, y 624 mil 366 personas trabajan en el sector informal.
Ni hablar de los graves problemas de la inseguridad y la violencia que desde hace varios años día con día flagelan a diversos sectores de la sociedad, sin que pueda taparse el sol con la danza de las cifras alegres que alguna autoridad nombrada en el centro del país nos despacha, en aras de la ilusión de asumirse como el gran pacificador del estado. ¡Ojalá lo hubiera sido!
En el contexto de nuestra realidad michoacana, no puede uno menos que preguntar: ¿Para qué quieren el gobierno los cientos de aspirantes a los cargos de elección en disputa? Quien quiera que obtenga el gobierno ¿Para quién gobernará? ¿Tendrá el gobierno que resulte de las urnas la capacidad de conducir al estado o al municipio a mejores niveles de seguridad, empleo, salud, educación y en general de bienestar? ¿Cómo saber quién de los oferentes políticos se siente realmente comprometido con la problemática de las y los michoacanos y qué han hecho en beneficio de la población a su paso por los cargos que muchos han detentado una y otra vez? ¿Por qué habría de dárseles el voto a aquellos que desde una curul en otras ocasiones solamente han cobrado las dietas y levantado el dedo?
Quienes pretenden encabezar la titularidad del gobierno del estado ¿Qué pueden ofrecer a la ciudadanía, más allá de las frases huecas de la publicidad política, de las promesas que con el transcurso del tiempo quedan en el olvido, de las sonrisas estudiadas para empatizar con el colectivo y conseguir sus votos?
¿Cómo pretenden revertir la frustración y la desconfianza ciudadana ante el agravamiento de los problemas de la pobreza y la inseguridad, así como de la corrupción y la impunidad de políticos y funcionarios cuyos resultados son servicios públicos deficientes e incumplidas tareas de gobierno? En concreto, ¿para qué quieren gobernar?

Sobre el autor
PENDIENTE
Comentarios
Columnas recientes

La otra migración

Incertidumbre

Los que no quisieron la paz

La corrupción, ¿somos todos?

El debate de los vecinos

Constituyente para la Ciudad de México

El testamento

La invitación a Trump, ¿para qué?

Plagio y evaluación académica

Malos resultados

La campaña del odio en Estados Unidos

Disculpas tardías

Blindaje a la corrupción

Encuentro con un populista

Infancia sin futuro

Oaxaca, a diez años

Terrorismo y crimen de odio

Elecciones

¿Y las leyes anticorrupción?

Las desapariciones forzadas

Impunidad

Transparencia pública

El informe del GIEI y la verdad oficial

Las fotomultas

Control y vigilancia de los recursos públicos

La Cuenta Pública

Sin razones

La fuerza de las mujeres

El papel de las contralorías

Estados, en la opacidad y la impunidad

Las palabras de Francisco

Corrupción, gobierno y sociedad, segunda parte

Corrupción, gobierno y sociedad Primera parte

El estado 32

Preocupaciones

Subir la cuesta

Nuestros derechos

El derecho de réplica

Diez años del Coneval

Una reforma importante

En la barbarie

Linchamientos

Nombramientos en la Suprema Corte

¿Una rectora para la UNAM?

Las mujeres y el voto

Insatisfacción social

Populismo

Reforma frustrada

De las cualidades para gobernar

Demostración de fuerza

Acoger a migrantes

Informes

Los resultados de la izquierda

Integrando gabinete de gobierno

El monopolio de la riqueza, última parte

El monopolio de la riqueza, primera parte

Oaxaca, la corresponsabilidad

Reforma a la Ley del Notariado

Michoacán, gobernabilidad, autodefensas

La administración que viene

Luego de las elecciones

Los efectos del voto nulo

Las encuestas electorales

Campañas negras

Acceder a la información

Promesas y recursos públicos

Contra la tortura

La ideología del pragmatismo

Las mujeres en política

Las mujeres en política

Desconfianza en las instituciones

Irregularidades

Nombramiento cuestionado

Decepción ciudadana

¿Para qué el gobierno?

Candidaturas imposibles

Los derechos humanos

Los derechos humanos

Inseguridad sin fronteras

Inseguridad sin fronteras Primera parte

La extensión del mal

En llamas

Guerrero ¿Un Estado fallido?

Iguala, desde la barbarie

Bajo fuego

Responsabilidades

¿Consejeros independientes?

De futbol

Informe del futuro

Memorias y desmemorias

Una tragedia humanitaria

Ahora el ébola

¿Qué sucedió con Oceanografía?

México y la migración centroamericana

La tragedia de la migración infantil

El tercer gobernador

Contra el acoso escolar

El caso Oceanografía

La violencia infantil

Los bonos del escándalo

Acto de barbarie

El derecho a opinar, preguntar y cuestionar a los gobernantes

Malas noticias

Partidos en conflicto

Partidos en conflicto (primera parte)

¿Un comisionado para el Estado de México?

La ruta del Instituto Nacional Electoral

Pensión Universal y Seguro de Desempleo

Complicidades

Corrupción y fraude en las alturas

Corresponsabilidad

Corresponsabilidad

Corresponsabilidad

De los cuerpos de defensas rurales a las autodefensas

Estrategia nacional antisecuestro

Una reforma notarial

Otro acuerdo

Los veinte años del EZLN

Una mujer para Chile

Mala educación, pobreza y corrupción

Los medios de comunicación ayer y hoy

Los medios de comunicación ayer y hoy

Los medios de comunicación ayer y hoy

Faltas al debido proceso

¿Cómo quedó la Reforma Fiscal?

¿El INE en lugar del IFE?

Sesenta años

Diferendo político

Las reformas estructurales

Cambios en la propuesta fiscal

Los recursos del Fonden

La ley sobre el derecho de réplica

Reforma insatisfactoria

Actividades vulnerables

Actividades vulnerables

Actividades vulnerables

El fallo liberador

El caso Salinas

Nueva licencia

Sin cultura democrática

Pemex, el objeto del deseo (última parte)

Pemex, el objeto del deseo

La oposición política

La oposición política

La oposición política (primera parte)

Pobres pero ¿felices?

Desaparición de poderes

Desde la ciudadanía

Obama en México

Desconfianza en la Cruzada