Gerardo A. Herrera Pérez
Debatamos Michoacán:
Transgresores en Morelia
Miércoles 25 de Marzo de 2015
A- A A+

Cada día se suman tesis doctorales y de maestría sobre temas fundamentales que revelan situaciones y prácticas que nos ayudan a comprender la realidad social; dichas tesis hablan sobre el imaginario social y presentan un enfoque de cómo ver a Morelia. Una de estas tesis es la que presentó recientemente Omar Becerra Moreno, para obtener el grado de Maestro en Derecho, algunas de las reflexiones importantes son las siguientes:
El género es una de las categorías culturales que regulan, con marcada importancia el cómo se debe comportar un individuo en nuestra sociedad. Ante la aparición y existencia de personas cuyas subjetividades no se han encuadrado dentro de las imposiciones del binomio varón-mujer, las ciencias sociales, como encargadas de producir conocimiento, han intentado dar cuenta de la existencia, visibilidad, identidad y trato de dichas identidades transgresoras.
Dentro de las aéreas académicas del conocimiento es que se deben abordar diversos temas como la transgresión del género, como fenómeno y objeto de estudio, desde tres de sus modelos: el esencialismo biológico, el cognoscitivismo, y el construccionismo social, para con ello llegar a las conclusiones de cómo se ve este fenómeno dentro de la ciudad de Morelia Michoacán, a partir de que son visibilizadas públicamente las personas que pertenecen a esta minoría. Con la presentación de las mencionadas propuestas teóricas se debe intentar hacer hace una invitación al ciudadano común a realizar una evaluación a conciencia de los discursos que subyacen introyectados en su conciencia, paso previo a pedir que se realice una reflexión sobre el rol que se debe asumir y sobre qué retos deben enfrentarse para lograr acercamientos más flexibles ante fenómenos que representan una ruptura inevitable con antiguos paradigmas y esquemas dominantes en nuestra sociedad.
De lo planteado en líneas anteriores es que vemos que las dificultades al momento de encontrar trabajos mexicanos previos sobre el tema, son relativamente escasos, así, si nos vamos a experiencias dentro de los contextos estatal y municipal, nos encontramos con que dichos temas aún son inexistentes en las bibliotecas y librerías de la ciudad por lo que es menester una multiplicación de trabajos similares podrían construirse, a fin de comprender, aprender y describir las diversas realidades del transgresor del género.
Nuestra contribución, con el objetivo de explorar, es parte de un creciente movimiento de trabajos sobre el tema. A pesar de tener limitaciones, pretende objetivar las variables y enriquecer el trabajo existente. Esperamos que el presente le haya ayudado a darse cuenta de las dificultades que la población transgresora del género sufre a diario en la sociedad moreliana.
Para lograr lo anterior se necesita contar con una teoría clara y didáctica, donde uno debe tomarse el tiempo para hacer frente a las definiciones demasiado a menudo descuidadas y a los temas poco conocidos de la literatura social. Tratamos de mantener una mente abierta cuando se busque algo al respecto de la transgresión del género, información sobre una variedad de medios de comunicación en diversas disciplinas.
Como se puede atestiguar dentro de la sociedad mexicana, pero más en particular en la sociedad moreliana, no todas las personas se significan y se reconocen a sí mismas de acuerdo a las opciones que la categoría de género ofrece según su sexo biológicamente asignado. Sin embargo, nos percatamos que existe la tendencia de intentar ajustarse al sistema de género socialmente dictado. Tomemos por ejemplo, cómo las prácticas de las cirugías de reasignación, el uso de hormonas, cirugías estéticas.
La posible utilidad de aquello desarrollado en este ensayo puede ser vista desde dos ángulos: el académico y el político. Desde el punto de vista académico, en este ensayo se propuso que para dar cuenta de la concepción social y la opresión de los transgresores de género, en donde era necesario superar el uso aislado del concepto de homofobia, así pues es que nos dimos cuenta que en Morelia existen los siguientes problemas dentro de la población transgresora del género:
De ahí que nos hagamos las siguientes preguntas: 1 El efecto de los estereotipos del género dentro de los individuos transgresores del género, que deja ver que los individuos transgresores del género, son ampliamente afectados por la vigencia de los mismos, en cuanto a la transgresión del género, mismos que afectan la capacidad de estos individuos de gozar íntegramente sus vidas y sus derechos.
Debido a los estereotipos y percepciones anteriores, es que el varón transgresor del género, tiene que “explicar” lo que la transgresión del género significa o “probar” que ellos mismos se aceptan en una sociedad en la que parece que no tienen cabida. Incluso se deja ver que cuando algún varón transgresor del género (en el caso en específico del homosexual) interactuaba con un individuo no transgresor, sin afectar cualquiera de las normas de género, el primero es totalmente aceptado por el segundo; mas por el contrario, en el caso del transgresor del género; que también transgrede las normas sociales, y cuya transgresión es ampliamente notoria (en el caso de los travestis/transgénero/transexuales) percibe una agresión mayor por parte de la sociedad, y en muchos casos, evita interactuar con individuos que no sean transgresores del género, debido al cómo son percibidos.
En esta misma idea, los estereotipos de transgresión del género afectan también a los individuos que están haciendo un coming out, pues muchos de los transgresores tienen miedo de revelar su situación, o incluso completarla (como en el caso del comienzo de hormonización o tratamientos quirúrgicos) debido al miedo al rechazo y al estigma. Igualmente se deja ver que la percepción que tienen los transgresores del género acerca de la sociedad es que ésta es mayormente homofóbica.
Por otro lado se deja ver que al interior de la población transgresora del género existen ciertos estereotipos que causan algunos problemas, específicamente el racismo, pues el varón indo- mestizo o indígena en ocasiones es rechazado por el varón euro-mestizo en este tenor, se ve que existen estereotipos en una minoría dentro de otra debido a percepciones que transgresores euro mestizos tienen de transgresores indo mestizos, negros o indígenas. Por último, se ve que la segregación dentro de la comunidad transgresora del género dependía de cómo el transgresor euro mestizo entiende negritud y el indigenismo.
2. Aceptación con las estipulaciones de la sociedad, pues se deja ver que la sociedad moreliana en ciertas ocasiones, y a partir del 2007 visibiliza y (hasta cierto punto) acepta al transgresor del género. Tal aceptación viene aparejada con una estipulación, misma que varía según la situación de cada trasgresor, en la comunidad transgresora, es la asimilación del interés sexual. Mas fuera de la comunidad transgresora, el individuo transgresor es aceptado mediante las estipulaciones de silencio y al explicar lo que es la transgresión (en el caso homosexual), siempre que éste no hable o demuestre su estilo de vida amoroso, y que éste no transgreda la normatividad del género, lo que deja ver que el transgresor del género es aceptado a través del silencio, lo que hace que no se mencione y por tanto no exista, convirtiendo esto en una falsa aceptación.
3. Las percepciones de masculinidad afectan a los varones que transgreden el género, tema recurrente al interior de los grupos de individuos transgresores, ligado a las concepciones de los estereotipos, pues al interior de las citadas comunidades, describen que la sociedad moreliana piensa en los varones transgresores del género como individuos poco varoniles, afeminados y débiles. La misma comunidad, discute las maneras en las que la percepción de la masculinidad los restringe de comportarse de cierta manera en determinados momentos, esta paranoia causa que algunos transgresores formen escudos mentales que no permitan que se note su transgresión.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Baños todo género

Talla baja

Baston blanco

Las tecnologías de la información y la comunicación

Afrodescendientes mexicanos

Violencia obstétrica

Agenda LGBTTTI

La agenda de la población LGBTTTI

Violencia por prejuicio LGBTTTI

100 años de ser mujer

100 años de ser mujer

100 años de ser mujer

Sistema nacional antidiscriminatorio

Dignidad humana

Mercancía humana

Trabajo doméstico

Grupos vulnerados

Transexualidad

XLVII Asamblea de la OEA

Orgullo gay 2017

Orgullo o dignidad

Población afrodescendiente

Sistema Nacional de Protección Integral

Migración y derechos humanos, una nueva mirada

Diversidad cultural

Conflictos de pareja

Comunidad trans

Tortura

Transexualidad, transgeneridad y travestismo

Masculinidades, misoginia y machísimo

Cuidado y corresponsabilidad

Afrodescendientes invisibles

Galardón Jiquilpan

Tortura y tratos degradantes

Por la dignidad humana

Cultura de la paz

Educación y género

Discriminación a trans

Jurisprudencia 8/217

Cautiverio

La era Trump y lo diverso

Museo Béjar de Jiquilpan

Elegir

Retos 2017

Debatamos Michoacán: 2017

Diversidad sexual de 2016 a 2017

VIH/2030

Discapacidad

A 33 años del VIH

Identidad de vaquero

Personas jóvenes de Uruapan

Comisión de Puntos Constitucionales

La diversidad somos todos

Derechos humanos en la educación

Construcción de conciencia social

Debatamos Michoacán

Paz

A 40 años de la agenda gay

Los derechos de inculpado y víctima

Diálogo, tolerancia y respeto

San Antonio Molinos

Buenavista

Cartilla LGBTTTI

Osos

Desarrollo humano

Mecanismos de opresión

La muerte

Reforma y matrimonio civil

Derechos humanos y desarrollo

Diversidad y respeto

Cuerpo, mercancía, trata

La diferencia

Marco normativo LGBTTTI

Odio

Arqueología del matrimonio igualitario

Disidentes sexuales

Lo humano, la persona, su dignidad

Derechos humanos

La vejez

Rostros de violencia

Miedo, tolerancia e información

Trata de personas en México

2,500 años de opresión de la mujer

Conflicto cultural por el valor de la diversidad

Matrimonio igualitario, concubinato, familia

Bullying, disciplinar los cuerpos

San Ildefonso

Mujeres Aliadas

Matrimonio igualitario, último prejuicio

Pladiem 2015-2021

Mecanismos de seguimiento, ¿para qué?

Igualdad sustantiva (segunda parte)

Igualdad sustantiva (primera parte)

2016

Plan de Desarrollo Integral del Estado de Michoacán 2015-2021

El derecho a conocer los derechos

Visibilidad social en La Piedad

VIH, tiempo, espacios y cuerpos

Conciencia social

Día Internacional de la Tolerancia

Derechos humanos

Ambiente laboral incluyente

Consejo Estatal para Prevenir la Discriminación

Dirección de diversidad sexual y bisexualidad en Michoacán

Trabajo doméstico

Informar para transparentar

Identidad trans

Agenda legislativa 15-18

Derecho a la diferencia

Lo privado no debe volverse público

La cultura y el desarrollo

Debatamos Michoacán

ITS y el condón

Corte Interamericana, movimiento social y matrimonio igualitario

Silvano y la agenda de la dignidad humana

Laicidad

Afrodescendientes, ¿dónde están?

Hablar de los derechos humanos

Jurisprudencia 43/2015, Iglesia católica y discurso político

Jurisprudencia 43/2015

\"Cuarto Aniversario de la reforma constitucional en materia de derechos humanos\"

Intolerancia

¿El closet institucionalizado?

17 de mayo

Homofobia, democracia sexual o diversidad

Homofobia, democracia sexual o diversidad

El ombudsman

Discriminación racial

¿Quiénes son los grupos vulnerados?

Femicidio o Feminicidio, ¿cuál?

Cero VIH

Bioética, persona y sociedad

Transgresores en Morelia

Armonización

Vasco de Quiroga, salud y ciudadanía

Bando de Buen Gobierno Churintzio

Alondra y Quimi en Arteaga

El liderazgo de la discapacidad

Pedro en Tuzantla

Holocausto

Investigación

Consejo Municipal de Igualdad

Niños y niñas

El odio

La diferencia de trato social

Los derechos humanos

1 y 3 de diciembre

Agenda CNDH 2014-2019

Jóvenes por la Paz en Cuitzeo

Política antidiscriminatoria