Lunes 6 de Abril de 2015
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¡Feliz coincidencia!, dijo el nuevo cardenal, la resurrección en el calendario litúrgico, el gran misterio de la vida y la fe que no se cuestiona, que se acepta, que simplemente se cree, como la obra y gracia del Espíritu Santo, coincide con la resurrección de Michoacán, con el inicio de las campañas políticas, digamos de la lotería política, que también es un gran misterio, pero en este caso nadie cree, pues no creemos en nadie después de tanta farsa; la gran diferencia entre una y otra resurrección es esa, la fe y la aceptación por un lado y por el otro el hartazgo y la incredulidad hoy que se hace visible lo invisible. Sólo los temerarios o los desesperados siguen con las viejas prácticas de la rapiña y el hurto, nuevos rostros y las mismas garras, cada tranza, cada extorsión, del más paupérrimo policía, revuelve el fango y sus profundidades, ya no digamos en las altas esferas de la región más transparente, allá son ligas mayores, hablo de aquí donde la resurrección del Frankenstein policiaco, nos tiene aterrados. Los galleros dirían, políticamente, que en muchos pueblos van a pelear “las monas”, que en otros van por “los moles” y que en la estelar, tan malo el “giro” como el colorado, no hay que olvidar que todos traen navaja, de a cuarto, de media o de pulgada, que todos cortan y de una patada pueden degollar al adversario; pelean la incredulidad contra la esperanza, pelean la sombra contra la luz, la corrupción contra la honestidad, mientras las ratas siguen royendo los huesos de los últimos cadáveres. Creo en el ayer, el hoy y el siempre, creo en el tiempo, en la eternidad y el infinito, en la primavera que es resurrección, creo en el hombre, en los hombres buenos y honestos que he conocido, los que han sido a través de nuestra historia, de nuestro tiempo y de su tiempo, los hombres que con su talento y su ingenio han cambiado el mundo, esos hombres, con su ejemplo y sus ideas, inspiran y motivan a otros hombres a buscar igual que ellos, por los siglos de los siglos el bien de todos.
Hoy se inicia la contienda, los modernos guerreros están al pie de sus caballos, los bríos están renovados por la oportunidad que la democracia otorga en el ciclo interminable de la partidocracia, ¿y las ideologías?, esas se reducen al viejo juego de las oligarquías, acidulado con una mercadotecnia renovada por obra y gracia de la manipulación de las conciencias; lo mejor está por venir, olvidemos nuestro enfado, inventemos un nuevo Michoacán, todo lo que ha pasado ha sido culpa de los medios de comunicación que hacen grande un pequeño problema, los decapitados de ayer, los asesinados en la calle, los enterrados o quemados clandestinamente, ya están olvidados, todos perdonados; con esta resurrección ¡feliz coincidencia! Volvemos a empezar, pero los muertos estarán vivos por los siglos de los siglos y estos años tristes quedarán en la memoria hasta que la memoria se apague.
El optimismo nos invade ¡Ánimo! El tiempo no se para, florecerán las artes, se inventará una nueva agricultura y una nueva ganadería, se protegerá para siempre el medio ambiente, los drenajes se limpiarán antes de entrar a los ríos y lagos, la pesca será abundante y productiva, llegarán inversiones a industrializar el estado primario y primitivo en el que absurdamente hemos vivido, los michoacanos viviremos en la concordia, los sindicatos y coordinadoras dejarán el chantaje y el agandalle, los contratos colectivos abusivos serán liquidados, a los bandidos y ratas de cualquier tipo, se les dará un tratamiento psicológico como en los anexos de alcohólicos y drogadictos, mínimo por diez años y si no se regeneran, pues otros diez años; se apoyará la investigación identifica como nunca, sin farsantes ni simuladores y todo aquel que se queje con justicia tendrá un tribunal que lo escuche y lo ampare contra el fuerte y el arbitrario. La calidad será obligatoria como norma elemental de los michoacanos.
46 años han pasado desde que mi apreciación del Ejército cambió, después del fatídico 2 de octubre, todo cambió, cayeron de mi gracia y por supuesto ¡no lo olvido!, hoy, ante la desgracia de la proliferación de la delincuencia, nuestra felicidad está en sus manos, un general dirige el Plan Michoacán y tal parece que el dichoso plan va para largo y después que pasen los fuegos artificiales de las campañas políticas, el Plan Michoacán tomará nuevos ímpetus, llegará otro general Diplomado del Estado Mayor y adiestrado en la escuela de las Américas o en West-Point y como decía Capiz, la lucha sigue, sigue…
Nuevos paradigmas dice “Cocoa” pero ¿Cómo descubrir nuevos mundos con mapas obsoletos?, Silvano cree ver la luz al final del túnel, pero recordemos que también puede ser una locomotora con el faro prendido que viene a su encuentro, Chon Orihuela quiere poner orden en los caminos de Michoacán ¿Por dónde comenzamos?, la pólvora está asoleada, es hora de abrir fuego, de aquí para adelante, todo es cuestión de puntería, de estrategia para mover los sectores en el momento oportuno, de tener la cabeza bien amueblada para razonar convincentemente en el debate, de comprobar los gastos de campaña y de imaginar propuestas que nos hagan imaginar que estas son las mejores, después de todo, la política está llena de ideas y las ideas son imaginación, que si no nos conducen a un Michoacán mejor, cuando menos nos llevarán a la locura, allá donde dicen que todos son felices.

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