Jorge Álvarez Banderas
CCXVI Aniversario de la Instauración de los Estudios de Derecho en el Estado de Michoacán
Viernes 24 de Abril de 2015

Primera parte

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Los primeros estudios de Derecho surgen en Pátzcuaro, en el Colegio de San Nicolás Obispo, fundado en 1540 por el entonces licenciado Vasco de Quiroga, con el estudio de los Cánones, al paso del tiempo la institución cambió de residencia a Valladolid hoy Morelia, en 1580 al cambiar la sede Episcopal.
Los alumnos del Colegio de San Nicolás Obispo que deseaban estudiar Derecho en sus modalidades civil o canónica habían de trasladarse a la Ciudad de México, donde la Real y Pontificia Universidad de México tenía abiertas sus facultades de Cánones y Leyes desde 1553, sin embargo eran pocos.
En 1628 se fundaba en la Ciudad de México un colegio exclusivo para michoacanos, donde residieran los becarios del Colegio de San Nicolás Obispo que desearan estudiar Derecho, se llamó Colegio de Comendadores de San Ramón Nonato y fue instituido aplicando un legado del matrimonio de Juan Salcedo y Leonor Andrade, que tenían posesiones en Michoacán.
En 1770 se fundó en Valladolid el primer Seminario Tridentino (Colegio Tridentino Pontificio y Real de San Pedro) y pasó a esta institución la formación de sacerdotes, que hasta entonces había sido misión exclusiva del Colegio de San Nicolás Obispo; las circunstancias entonces habían cambiado sustancialmente, la misión histórica del Real Colegio de San Nicolás tal como su ilustre fundador la concibiera, había sido cumplida.
Para evitar la extinción del Colegio fundado por Vasco de Quiroga, en 1777 se solicitó al rey la fundación de las cátedras de Cánones y Leyes; así como en su primera época el Real Colegio de San Nicolás de Valladolid abriera en esa región el cauce de la educación y la literatura” y fuera la avanzada de los colegios seminarios, al viejo Colegio de San Nicolás correspondió también el honor de iniciar para esa época el estudio del Derecho. La autorización la concedió Carlos IV en 1797, después de haber sido negada por el claustro universitario en 1782.
La bondad de una excelsa mujer, doña María Francisca Xaviera de Villegas y Villanueva, parece ausente hoy 225 años después en la figura de nuestro Estado mexicano, su determinación de entregar en vida parte de su peculio vía donación, en favor del entonces Colegio de San Nicolás de Valladolid, como reconocimiento a los beneficios que sus hermanos recibieron con la educación y enseñanza que se les ministró en el Real y Primitivo Colegio del Señor San Nicolás Obispo, dio lugar hace ya 216 años a la inauguración de los Cursos de Derecho en Valladolid hoy Morelia, para la creación de una licenciatura para los pasantes de Teología o Cánones alternativamente del mismo Real y Primitivo Colegio.
Ésta, nuestra amada Facultad de Derecho y Ciencias Sociales es hoy resultado de tan loable actitud; teniendo entonces como antecedente la reinauguración de dichos estudios ahora como Escuela de Jurisprudencia al separarse del Colegio de San Nicolás; seguramente los testigos de la donación intervivos, ni el Escribano Real, Público y de Cabildo que dio fe de este acuerdo manifiesto, ni mucho menos la donante vislumbraron lo anterior, hoy, hacemos en este espacio un homenaje fruto de un gran merecimiento a esta mujer.
A la postre, 118 años después, nace la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, que incorpora a nuestra actual dependencia una institución educativa pública (hasta ahora), de la cual nos preciamos de ser originarios como egresados.
El legado que doña María Francisca Xaviera de Villegas y Villanueva realiza el 25 de febrero de 1790 al Colegio de San Nicolás siendo rector Miguel Hidalgo y Costilla, se hace efectivo un día 21 de abril del año 1799, poco duró esta primera etapa de la enseñanza jurídica michoacana: el 17 de octubre de 1810, a la llegada de los insurgentes a Valladolid, hoy Morelia, el Colegio cerró sus puertas para no abrirlas sino hasta 1847 durante el gobierno del ilustre ideólogo liberal don Melchor Ocampo, fecha en que el Colegio se secularizó convirtiéndose en un instituto oficial y por lo mismo, sus directivos y alumnos se fueron inclinando a las ideas liberales de la época, mientras el Seminario Tridentino, por su carácter de instituto religioso, se adhería al grupo conservador.
Por lo anterior, ante tal imposibilidad para enseñar Derecho, el Colegio Seminario Tridentino de la capital de la provincia, instauraba en su interior y como establecimiento relativamente autónomo una escuela de jurisprudencia en 1819, cuyos estudios estaban incorporados a la Real y Pontificia Universidad de México, sin olvidar que la institución había estado cerrada desde el 31 de agosto de 1811.
Sin embargo, el 14 de enero de 1857 el gobierno del estado quitó toda validez legal a los estudios de jurisprudencia realizados en cualquiera otra institución que no fuera el Colegio de San Nicolás y en 1859 los estudios del Seminario Tridentino eran suprimidos, estudios que mientras formaron abogados, debían ser legalizados por la Legislatura del estado para permitir el ejercicio de la profesión; toda una tradición escolar jurídica, de alta calidad y óptimos resultados las de estas dos importantes instituciones educativas de Michoacán.
Es importante resaltar que aun cuando en algunos textos se alude a la supresión de los estudios de Derecho en el Seminario Tridentino en 1859, existen datos que los estudios sólo se interrumpieron de 1859 a 1862. En 1866, bajo el imperio de Maximiliano regresó el Seminario Mayor a Morelia, pero, obviamente, al triunfo del liberalismo la institución clerical debió vivir días difíciles, e incluso tuvo que suprimir de nueva cuenta los estudios de Derecho hasta 1872.
Cuatro años después con la Invasión Francesa se clausuró la enseñanza del Derecho en Michoacán, al permanecer cerrado nuevamente el Colegio de San Nicolás que en esos momentos conservaba sus mismas cátedras de Derecho Natural y de Gentes, Romano, Civil y Canónico, abriendo de nueva cuenta en 1867.
Para 1870 al reiniciar actividades la codificación era ya un hecho inevitable, el Distrito Federal promulgaba en ese año su Código Civil, replicándose en las entidades federativas, Michoacán haría lo propio el 31 de julio de 1871. La filosofía de las instituciones formadoras de abogados de la época en Michoacán, se inclinaba hacia el positivismo legal en el caso del Colegio de San Nicolás y del iusnaturalismo con una visión humanista del Derecho en el caso del Seminario.
Existe el antecedente que fuera de la capital del estado de Michoacán, en la ciudad de Zamora, en 1871 al interior del Seminario de la Diócesis se abrían los estudios de Derecho bajo la batuta de Demetrio Méndez, seglar; estudios que de alguna manera se mantuvieron hasta el cierre del seminario en 1914 (¿1915?).
Con la llegada de Porfirio Díaz al poder (1884), los planes y programas de estudio elaborados primero para el Colegio de San Nicolás y después para la Escuela de Jurisprudencia de Michoacán se suprimía la enseñanza del Derecho Canónico e incluso la del Natural, para dar entrada a nuevas disciplinas como la Economía Política, la Sociología, la Medicina Legal, entre otras, más acordes con el carácter positivista de la cultura del porfiriato.
Los estudios de Derecho en los seminarios en Michoacán tuvieron su auge y posteriormente su decadencia. El Colegio Seminario vio llegar el fin de siglo revitalizado y con una renovada riqueza material, desde 1876 ocupaba un edificio localizado al lado del templo de San José que se concluyó hasta 1884. Las causas de ésta deben encontrarse en el giro que dio el liberalismo michoacano a partir del gobierno de Aristeo Mercado (1893-1911), quien en 1896 determinó que el título de abogado que desde antiguo confería el Tribunal de Justicia del Estado lo otorgaría en el futuro el Ejecutivo local. Un liberalismo que con el tiempo no soportó la presencia de buenos y competentes abogados egresados de instituciones clericales y que prefirió mantener un férreo monopolio en materia de instrucción superior. Por otro lado, las gestiones de revalidación o de legalización de los estudios hechos en el seminario que debían tramitar sus egresados ante el Congreso local, los gastos que aquéllas suponían, lo parcial de los exámenes de recepción en pro de los egresados de San Nicolás, el auge de los estudios de Derecho en este Colegio y, posteriormente, en la Escuela de Jurisprudencia de Michoacán; el envejecimiento de un plan de estudios que no se abría al estudio de las nuevas disciplinas jurídicas y que se conformaba con exponer una idea del Derecho que la realidad del medio se encargaba de desmentir, pudieron ser también causas de aquella decadencia en los estudios del Derecho en el Seminario durante la primera década del siglo XX y que culminó con su supresión en 1905.
En enero de 1910 el Seminario Conciliar de nueva cuenta establece la enseñanza de la jurisprudencia en sus aulas, dentro de una relativamente autónoma Escuela de Jurisprudencia anexa al instituto religioso, consiguiendo así que los alumnos de Derecho estuvieran independientes de los seminaristas, siendo una escuela de abogados por cuatro años más, hasta el cierre en 1914 provocado por la corriente de crear un Partido Católico en Michoacán, aunado a dar forma a una escuela de Derecho que pudiera sobrevivir en lo futuro, independiente del propio Seminario aunque ligado a éste en el tipo de orientación ideológica impuesta a los estudios de ambas instituciones; proyecto que de alguna manera se ve cristalizado en la Escuela Preparatoria Libre de Michoacán.
El 28 de abril de 1915, el general carrancista y gobernador provisional de Michoacán Alfredo Elizondo, promulgó un decreto por el cual prohibió al clero católico fundar o sostener planteles de instrucción para niños y jóvenes y establecer seminarios conciliares en Michoacán; el Seminario sufrió así un golpe durísimo; su escuela de Jurisprudencia, uno de muerte.

Sobre el autor
Jorge Álvarez Banderas Egresado de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) en las carreras profesionales de Contador Público, Licenciado en Administración de Empresas y Licenciado en Derecho; de la Universidad de Guanajuato en la Maestría en Fiscal; de la Universidad de Salamanca (España) en la Especialidad en Derecho Tributario y del Doctorado en Derecho Tributario; de la Universidad Panamericana en el Doctorado en Derecho Fiscal; de la Universidad del País Vasco Euskal Herriko Unibertsitatea (España) en el Doctorado en Derecho Sociedad Democrática, Estado y Derecho; del Instituto de Especialización para Ejecutivos en el Doctorado en Ciencias de lo Fiscal y del Centro de Investigación y Desarrollo del Estado de Michoacán en el Doctorado en Derecho. Profesor Investigador de Tiempo Completo adscrito a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (FDCS) de la UMSNH con perfil PROMEP y miembro del Sistema Nacional de Investigadores del CONACYT.
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