Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Faltas e incongruencias
Martes 19 de Mayo de 2015
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En un par de semanas, las elecciones mexicanas intermedias llegarán a su fin y mostrarán a ganadores y perdedores, votantes y abstencionistas; un país en el que los procesos electorales cuestan mucho dinero público, ciudadano, con un sistema político y partidista en decadencia, que simula una democracia y promueve privilegios, impunidad y corrupción.
Durante casi 60 días, hubo promesas, ofrecimientos y hasta ofertas de servicios públicos como propaganda de campaña. Ha habido muchas ausencias. Fue notable que el 10 de mayo fuera usado para ofrecer y prometer “igualdad”, “equidad”, de género. Pero la retórica del Día de las Madres no salvó la nota. Discursos vacíos, sin ton ni son.
La mayoría de los candidatos habló de “equidad de género”, de “jalar parejo”, pero no aludió a asuntos cruciales: feminicidios, violencia contra las mujeres, acoso y abuso laboral en instituciones públicas y empresas privadas, mujeres con salarios ínfimos, trabajadoras domésticas expoliadas, jornaleras agrícolas, adultas y niñas, explotadas.
Ningún candidato/a sabe exactamente qué es la equidad e igualdad de género. El PRI actualmente gobernando supone que con talleres y cursos de superación personal hombres y mujeres alcanzarán la “equidad de género”, pero no tocan las raíces de la inequidad: machismo, discriminación, patriarcado, abuso cotidiano en hogares y espacios laborales.
El único candidato que se acercó electoralmente a un sector de la comunidad LGTB es el del PRD; en una segunda reunión, ofreció crear una fiscalía para los crímenes de odio. Es todo. Pero los otros candidatos, conocido su católico y cristiano rechazo a la diversidad sexual, no se han posicionado sobre un asunto que debería importar a todos los ciudadanos.
Michoacán es segundo sitio nacional en asesinatos contra personas transgénero, travestis y homosexuales, además de una arraigada doble moral sobre la diversidad sexual. Ni los supuestos líderes LGTB se atreven a cuestionar a los candidatos a la gubernatura y Presidencia Municipal de Morelia, asiento de la más grande comunidad LGTB del estado.
El lamentable asesinato del candidato de Morena por Yurécuaro, municipio infestado por la delincuencia y buen ejemplo de que la inseguridad prevalece en el estado, pues el ex comisionado Castillo solamente imaginó un Michoacán que existía en Los Pinos, muestra que la realidad es más terca que las declaraciones y un tema sin muchas respuestas.
Todos los candidatos han hablado de la inseguridad y que en las zonas donde la violencia es más evidente se combatirá, pero ninguno plantea cómo acabar con la delincuencia. Nadie tiene una estrategia. Seguir la línea calderonista-peñanietista es asomarse al vacío. Necesitan algunos buenos asesores que realmente piensen más allá de los sueldos que tendrán.
El ámbito económico es gran ejemplo de promesas, ausencias e incongruencias. Empleos, tecnificación del campo, inversiones, turismo, reactivación económica, entre otros, afloran de discursos y giras, pero ignoran la onerosa deuda pública, la prevalencia de la delincuencia, la pobreza por doquier, las ataduras a la política económica federal.
Buena parte de las promesas carecen de coherencia, no están vinculadas entre sí, no hay un marco analítico y conceptual sobre políticas públicas y varias son irrealizables. No hay un proyecto de sociedad comprehensivo e integral que el desarrollo local, estatal y nacional, más allá de perpetuar el conservadurismo, la dependencia estado-gobierno federal.
Las campañas electorales de las elecciones intermedias, para evitar repetir los lugares comunes de los socorridos “analistas” políticos de los medios locales, no sólo resultan vacías y repetitivas, sino infundadas. Es decir, buena parte de las promesas y promociones de supermercado, poco o nada tienen que ver con la realidad de los ciudadanos.
En la perspectiva de este cotidiano lector de la realidad, mas no “experto” en esa realidad, los michoacanos están por decidir hacia dónde se irá su voto, como las recientes encuestas de Mitofsky y Mendoza Blanco y Asociados muestran, a las que PAN y PRI tildan de “vendidas”, pero cuando sus aliados encuestólogos los ubican primero no cuestionan.
Sin embargo, si los candidatos no se posicionan por temas importantes o urgentes, la ciudadanía no tendrá mucho más allá de discursos perversos y abyectos. La familia tradicional está a salvo; los empresarios tienen su cuota de privilegios, pero jóvenes, diversidad, violencia, inseguridad, debacle financiera, no tienen respuestas aún.
Los candidatos apuestan al Michoacán conservador, bronco; apelan a su voto duro, mientras quienes no militan o simpatizan abiertamente no caben en esa sociedad políticamente inmovilizada y conservadora. Además, prevalece la incongruencia entre propaganda, promesas electorales, programa de gobierno, políticas públicas y plan de desarrollo.
La incongruencia está presente en promesas y compromisos; el caso de lo ofrecido a los migrantes es paradigmático. Una candidata confunde la transversalidad con puestos en todos los niveles de gobierno e instancias gubernamentales, además de mentirles sobre la situación actual para que regresen a hacerse cargo de las responsabilidades gubernamentales.
Otro candidato ofrece diez compromisos, la mitad de los cuales invaden atribuciones federales; uno más, presume la creación de una inútil Secretaría de Asuntos Internacionales, para seguir olvidándose de los migrantes y la migración; en tanto, los partidos pequeños prometen otra cantidad de incongruencias.
Obviedades. 1. Los políticos pueden afirmar no tener miedo por investigaciones y denuncias, pues gozan de total impunidad por la corrupción y complicidad prevaleciente en la estructura institucional que debería dar certeza a la ciudadanía, pero hace caso omiso. 2. Tardíamente pide la señora Calderón que la PGR revise supuestos nexos de los candidatos del PRI-PVEM y el PRD-PT-Panal, pues según el presidente del IEM las instancias relacionadas, incluyendo a la PGR, ya dieron su veredicto: todos están en blanco. Pero si la señora tiene pruebas fehacientes, no fabricadas como las que su hermano inventó para el famoso Michoacanazo, que las presente ante las autoridades correspondientes y deje de golpear con su suciedad en los medios. 2. El comentario machista, patriarcal, sexista, del hijo de la señora Calderón retrata de cuerpo entero a los Calderón Hinojosa. El retiro del mensaje y las disculpas no son suficientes, pues revela muy bien las conductas antiéticas y deshonestas de su parentela. 3. La jerarquía eclesiástica de Michoacán lo dijo claro: en 2011 se obligó a votar por “determinado candidato”. Efectivamente, por diversas vías se obligó a miles de ciudadanos a votar por el PRI, pero se lo olvidó mencionar que también por el grosero despilfarro a favor de la hermana de quien ocupaba Los Pinos, el PAN intentó violentar el voto libre. Así que la orden era votar por alguno de los dos candidatos. 4. Más de 50 organizaciones de la sociedad civil presentaron una iniciativa para lograr una economía incluyente, promover el ejercicio de los derechos ciudadanos y alentar la participación, además de afirmar que en los últimos 20 años más de catorce millones de mexicanos ingresaron a la pobreza, periodo correspondiente a los gobiernos del PRI y el PAN. 5. Conocido medio impreso que se pretende réplica de otro nacional, busca disculpar al gobierno de Felipe Calderón, cuando es evidente tanta podredumbre que dejó en el país.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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