Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
México bárbaro
Miércoles 27 de Mayo de 2015

Ayotzinapa, 8 meses de impunidad y complicidades

A- A A+

El México bárbaro de John Kenneth Turner describió las haciendas mexicanas del siglo XIX-XX con sus peones esclavizados; y en el cristianísimo siglo XXI la esclavitud jornalera nos confronta en un oscuro contexto en el que el grueso de los mexicanos emitirá su voto por el partido que garantiza la explotación, expoliación y depredación.
La rebelión de los jornaleros de San Quintín, un emporio agrícola donde la esclavitud es nota diaria, le confirmó al país que vivimos en una sociedad excluyente, depredadora, desigual. Los 200 pesos que exigen hombres, mujeres y niños es una bicoca respecto a las exorbitantes ganancias que obtienen los patrones.
Los jornaleros agrícolas son el ejemplo rebelde de otros miles que emprenden estacionalmente o se han asentado en áreas agroindustriales, dominadas por transnacionales o de potentados mexicanos, un periplo nacional en busca de sustento por falta de empleos, sequías, violencia, extrema pobreza y precariedad.
Miles de individuos y familias, buena parte de origen indígena, van de un lugar a otro, enganchados, como parte de amplios contingentes de trabajadores agrícolas a zonas donde la agricultura de exportación predomina pero necesita de mano de obra esclava. Es el caso de diversos lugares de Michoacán.
Durante el godoyato, la primera Secretaría del Migrante, con la titular del Coespo, e investigadores de instancias gubernamentales y universitarias, iniciaron un ambicioso estudio analítico y estadístico, que incluyó la sistematización de la normatividad sobre los jornaleros, que quedó alojado en algún cajón, pues no fue apoyado.
Incluso, en alguna reunión para exponer la necesidad de emprender cambios para atender la situación de los jornaleros, hombres, mujeres, niños y niñas, una funcionaria de amplia trayectoria priista pero cobijada por el gobierno perredista, demandó no reclamar nada a las empresas porque “al menos daban empleo”.
La tragedia en la que un grupo de menores, parientes de la víctima, asesinó como parte de un juego macabro a otro, debería hacer que la sociedad mexicana, mayoritariamente instalada en el conservadurismo y el consumismo, concientice una cara del abandono, la pobreza, la violencia y la guerra esquizofrénica de Felipe Calderón.
México vive una trágica descomposición social y cultural, pero no es sólo que la delincuencia haya penetrado localidades y familias, quebrado el tejido social, pues el abandono gubernamental coadyuva a la degradación. El asesinato de este niño en supuesto “juego”, muestra ese desprecio gubernamental y la penetración delincuencial.
El mirrey Córdova es un caso de personajes educados en ciertos círculos, arropados por el poder y por un inefable priismo autoritario; el problema no es si la filtración de su obtusa plática es ilegal o no (de seguro sí lo es) o si su disculpa es suficiente o no, sino que es parte de una élite política y económica privilegiada, mediocre y abusiva.
La mofa que hace de un líder indígena debió llevarlo a la renuncia, pero este tipo de personajes son naturalmente antiéticos y deshonestos, hacen gala de su educación marca PRI-PAN, y suponen que el mundo debe rendirse a sus pies, cuando sus onerosos salarios los pagamos los mexicanos, además de ocupar un cargo de privilegios y complicidades.
Efectivamente, audios, videos, si no son ordenados por una autoridad no tienen validez alguna, excepto para denostar y golpear políticamente, una actividad muy lucrativa en México. El problema no es ese, sino la postura de un funcionario público que hace mofa del habla y la actitud de un líder indígena. Racismo y discriminación.
Las dudas, las versiones y testimonios se acumulan, paralelamente a los desmentidos del gobierno federal. Fue enfrentamiento, dicen; hay huellas de tortura, tiros de gracia, siembra de armas, alteración de la escena, cuerpos desmembrados, afirman algunos padres y madres. ¿Tlatlaya, Ayotzinapa y otras tantas historias de terror de nuevo?
El gobierno que niega y los medios que ya están reposicionando nuevas frivolidades para desviar la atención, son cómplices de lo que apunta a una nueva masacre. La muerte tiene permiso en México. ¿Qué Michoacán no es Jalisco o Guerrero? Los malabares que se hacen para disimular, distraer, ocultar al México bárbaro, huelen a diazordacismo.
Obviedades. 1. El PRI armó otro escándalo mediático en el DF contra el candidato del PRD por supuesta red de corrupción basada en el municipio de Tuxpan; para alimentar la guerra sucia, exhibieron ante las cámaras su supuesta denuncia ante la PGR que, los enterados dicen, es bastante endeble y sin pruebas fehacientes de esa “red”. 2. El semanario Proceso 2012, publica un reportaje sobre el financiamiento de la campaña de la candidata del PAN en 2011, asunto sobre el que aquí hemos insistido. Muchas personas reportaron el uso inescrupuloso del aparato burocrático federal para imponerla como gobernadora, lo que finalmente no sucedió, y la nota periodística muestra el rebase de los topes de gastos de campaña, uso de recursos públicos, corrupción de la prensa y mentira tras mentira. Claro, desmiente y sus amigos en los medios la tildan de “valiente”, buscando suavizar mentiras y corruptelas. Y el entonces presidente del PAN estatal no desmintió la versión. 3. El Financiero (20/05/15) publicó la semana pasada, con detalles de una investigación oficial, el supuesto nivel de involucramiento del candidato del PRI y allegados con el crimen organizado, nota que no mereció mención alguna en los medios estatales. La colusión avanza. 4. Párrafos finales de una nota en el portal digital sinembargo.mx (24/05/15): “En Michoacán no es secreto para nadie que a Silvano se le vincula con un grupo “antagónico” del crimen organizado… Siempre ha habido esas cuestiones de que presuntamente está vinculado, lo mismo se dice de Orihuela y Luisa María. A los tres se les ha vinculado”. 5. Para alimentar la descomposición del ambiente electoral, algunos medios michoacanos van cediendo su postura, muchas veces ambivalentes y sostenidas por ciertos actores ligados a algunos partidos políticos y algún candidato, mostrando que más vale la adulación que garantice un sexenio glorioso. 6. ¿Segundo debate? Aburrida y acartonada sesión sin propuestas que, salvo por el griterío de la candidata del PAN que busca puntos en el subi-baja electoral, nada nuevo dejó a los ciudadanos, a menos que estén dispuestos a un gobierno de gritos y sombrerazos para ocultar la mediocridad e incapacidad de una campaña política, hoy exhibida como mentirosa y parte de ingentes corruptelas. 7. Ningún candidato a la Presidencia Municipal de Morelia ha asumido públicamente el desafío del Movimiento Ciudadano en Defensa de la Loma (MCDL), el cual tiene sobradas razones y argumentos técnicos y científicos para oponerse al acceso a Santa María. 8. Así como la gente no ve la propaganda electoral, no escucha los spots partidistas, tampoco cree o no en las guerras sucias de los partidos políticos. Las encuestas, muy criticadas, calificadas de mentirosas, señalan algo que detractores y fanáticos no ven: las preferencias, el voto “si las elecciones fueran hoy”, conocer más o menos a un candidato u otro, representan básicamente el voto duro de los partidos, mientras los indecisos, en cualquier clasificación, no parecen moverse. La respuesta es el 7 de junio. 9. El lunes El Universal publicó los resultados de una encuesta levantada antes del segundo debate, donde los candidatos del PRD y el PRI aparecen en empate técnico, y la candidata del PAN sigue, como en otros ejercicios demoscópicos, en un lejano tercer sitio. El desmentido de la señora Calderón basado en “sus” encuestas, no dijo que la metodología manejada no es estadísticamente representativa a nivel estatal. 10. El TEEM quitó las candidaturas a dos funcionarios públicos del gobernadorcito que competían por el PVEM, uno pariente de un personaje detenido por ligas delincuenciales.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
Comentarios
Columnas recientes

Violencias, miedo y ruptura social

Corrupción, pobreza, alianzas cupulares, feminicidios, rachita, cacería de perredistas

PRD: ¿centro o derecha?

Gabinete, Uber, violencia, PGR, independientes, retórica, ex panistas, remesas

TLCAN, independientes, Uber y otras ¿nimiedades?

Reconstrucción: Negocio y desmovilización ciudadana

El retorno de la ciudadanía

Es el patriarcado, estúpido

Dreamers: sueño diferido

Historias interminables

Por la izquierda o la derecha

TLCAN: ¿Renegociar, modernizar o vuelta atrás

Espectáculos, negocios y narco

La vía México-Estados Unidos contra Maduro

Muerte migrante

¿Fe, esperanza y caridad?

Socavones

Murmullos y persecuciones

Migración internacional: el desfasado optimismo de la OCDE

Desvaríos del autoritarismo

Gobiernos fallidos, democracias fraudulentas

Normalizando la corrupción y el fraude

Corrupción, continuidad o alternancia

El otro Michoacán

Morelia, entre la inseguridad y el blof

México, país de feminicidas

Remesas, ¿el mantra de un desarrollo fallido?

Desaparecidos, desplazados y deportados

Abuso de poder

La era Trump: frivolidad y dureza

Pueblos indígenas: pobreza, delincuencia, inseguridad

Mentes aviesas

Neoliberalismo o populismo

Irresponsables

Mando Único, campañas electorales, modelo educativo, mujeres

Retóricas perturbadoras

Movilidad social, salarios y desigualdades

Guerra antiinmigrante

El colapso de un modelo económico y la zanahoria migrante

Patetismo gubernamental y circo mediático

El odio como política y la oscuridad como subordinación

Rise up woman

Muros, austeridades y otras nimiedades

Patéticos y vacíos

¿Confianza, unidad?

Retórica migrante y antiinmigrante

Radicales, canonjías, transparencia, guerra esquizofrénica

Pendientes

Trump, presidente

Trump, presidente

Trump, presidente

La elección del miedo

Jodiendo a México

La migración mexicana en las elecciones estadounidenses

CNTE, normalistas, rechazados

Nuestras violencias cotidianas

Corruptos ¿todos?

Propaganda o estrategia

Propaganda o estrategia

El indiscreto encanto del odio y el miedo

La pifia

El colapso neoliberal

Violencias

Pensiones

Días de encono y mentiras

Un falso debate

Periodismo crítico bajo acoso

Vivir del pasado, mentir sobre el pasado

Autodefensas

Vivir del pasado, mentir sobre el pasado

Autodefensas

Populismo e impunidad

Desgaste local, desgaste global

La respuesta autoritaria de un gobierno agotado

Los peligros para México

Narcocorridos, violencia contra las mujeres, elecciones

Guerra sucia y farsa electoral

La confrontación

Las falacias de la sustentabilidad y la adaptación al cambio climático

Trump ¿presidente?

Mujeres, CNTE, Ayotzinapa, golpismo

Barbarie y esquizofrenia

Parabienes anticipados

Un alcalde “independiente”

Apagando fuegos

¿Peligro de extinción?

Migración México-EU

Oprobiosa utopía

Credibilidad

Clientelismo y populismo

Las ausencias de Bergoglio, las indulgencias gubernamentales

Francisco en el país de las apariencias

Milagros mediáticos

Indefensión

Corrupción y cultura

Chapoaventuras

Incertidumbres

18 de diciembre

Desafíos

Migración y remesas

Cotidianeidades

Barbarie contra barbarie

Pongámonos lúdicos

Ahí viene el lobo

Educación pública: La disputa por un bien público

Desigualdades y reformas

La otra crisis

Buenos (y no tan buenos) deseos del “nuevo comienzo”

Ayotzinapa, la infamia

Congruencias e incongruencias

Refugiados, desplazados, asilados, migrantes

Reformismo o populismo

La propaganda del fracaso

San Fernando, Tamaulipas, cinco años de una masacre

Dos años

Periodismo asediado

Retos

Morelia

¿El “nuevo comienzo”?

Vapuleados

Carta abierta a Silvano Aureoles Conejo

El Apocalipsis que no fue

Carta abierta a Felipe Calderón Hinojosa

México bárbaro

Faltas e incongruencias

Corrupción, ¿problema cultural o institucional?

Viernes de furia

“Uso excesivo de la fuerza”

60 días

Necedades de izquierda y derecha

El desprecio a la ciudadanía

Arrogancia y autoritarismo

Burlar la democracia

¿Ofensiva mediática?

Descrédito o política

Gatopardismo 6

Gatopardismo electoral 4

Gatopardismo electoral 3

Gatopardismo electoral 2

Gatopardismo electoral 1

¿Esperanza, unidad, paz?

Charadas

Élites políticas

Placebos y catacumbas

Otoño de ira

Moviendo a México

Otoño mexicano

26/09/2014 ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

El discurso de odio, practicando el odio

El fin del “mexican moment”