Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Carta abierta a Silvano Aureoles Conejo
Martes 16 de Junio de 2015
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Sr. Silvano Aureoles Conejo, gobernador electo: Pocos creían que ganara. Ocho puntos arriba del segundo lugar y trece del tercero, una hazaña para un partido que no le ha cumplido a la ciudadanía, implicado en componendas políticas y relaciones con la delincuencia. Debe tener claro que esos michoacanos no votaron por el PRD, sino por usted.
Igualmente, gobernador electo, no votaron por sus operadores, entre quienes, con muy honrosas excepciones, hay personajes que se han dedicado a medrar con la política, a hacer de los gobiernos perredistas, como los priistas, una agencia de colocaciones, por eso la gente espera que usted haga a un lado a algunos de esos personajes.
Durante los anteriores gobiernos perredistas, la falta de transparencia fue nota cotidiana, el uso personal de los recursos públicos campeó. Eso sí, que a nadie se le ocurriera denunciar, porque todos tenían protección y el denunciante era orillado al ostracismo, vilipendiado o despedido, pues tal era el poder de protectores y protegidos.
Claro que hubo gente que cumplía sus funciones, pero eran más quienes hacían de la función y el erario público patrimonio personal. Se supo que algún funcionario organizaba al personal para comprar productos de empresas propias; de otro que tenía séquitos de privilegiados; alguno que denigraba a las mujeres a cambio de favores; de tropelías varias.
Los ex gobernadores perredistas representan a una izquierda que no fue. Uno se distinguió por un perverso y descompuesto bajo perfil; el otro por ineficaz, sostenedor de personajes que hicieron propio el patrimonio público. El PRD no tiene una historia impoluta, igual que otros partidos políticos, pero en Michoacán agravió a mucha gente.
Muchos ciudadanos esperan claridad, eficiencia, eficacia y probidad de su equipo de trabajo. Los operadores políticos, a quienes debe agradecérseles su apoyo, no deberían ser premiados con cargos en el aparato administrativo, menos las tribus de su partido. Los michoacanos exigen un gobierno que resuelva problemas ingentes, no una fiesta partidista.
Señor Aureoles, no repita usted la farsa de sus antecesores. Muchos funcionarios de esas administraciones promovieron e hicieron uso inescrupuloso del erario público; fueron ineficaces y nada transparentes. Urge que retribuya a los miles de ciudadanos que votaron por usted, confianza, compromiso e interés por reivindicar lo que ofreció en campaña.
La situación financiera del estado, manejada mal por los gobiernos perredistas y agravada por el gobierno priista que está por salir, debería ser prioritaria, pues su alivio permitiría delinear un programa de gobierno y un plan de desarrollo realista. El “nuevo comienzo” debe ser realista. La campaña electoral ya terminó, es hora de resolver problemas.
No comparto su idea de despachar fuera de Morelia. El segundo gobierno perredista realizó algo similar, no resolvió nada, pero sí cargó gastos onerosísimos al presupuesto público por cada caravanero desplazamiento; simple y llano turismo político electorero. Funcionarios con su mandato, comprometidos a resolver problemas en las regiones podrían hacer más.
No todo fue negativo en los gobiernos perredistas. La organización a nivel local fue buena idea, pero sin tanta burocracia y uso político y partidista hubiese funcionado mejor. En mi experiencia, la vinculación con los clubes de migrantes fue exitosa, pues la asociación de una y otros contribuyó a realizar diversas acciones locales.
La migración en Michoacán siempre ha sido un tema relevante; su reconocimiento político ha dependido de los intereses políticos partidistas y de los líderes migrantes, pero los académicos de instituciones públicas respaldadas por el Conacyt, llevan más de 30 años estudiando sus características, incidencias e implicaciones de diverso tipo.
Su arribo al gobierno de Michoacán de seguro lo llevará a cumplir los diez compromisos que firmó con un grupo de líderes migrantes y ex funcionarios públicos que hicieron y deshicieron en el tema en los gobiernos perredistas, pero cuya visión clientelar, repartidora de privilegios y uso del presupuesto público para fines no claros, no resolvió problemas.
Continuar manejando política y administrativamente el tema no contribuye a atenderlo de manera eficaz, informada. Seguir usando cifras sin respaldo científico acerca del número de mexicanos y michoacanos residiendo en Estados Unidos o repatriados, no abona a un diagnóstico real que contribuya a saber y establecer un programa eficaz y transparente.
No existe estudio científicamente elaborado para afirmar que en Estados Unidos residan tres o cuatro millones de michoacanos; los cálculos reales apuntan a la mitad de la cifra, conformada por la primera, segunda y tercera generaciones de paisanos, buena parte residiendo legalmente en ese país, y los indocumentados, quienes tendrán entre diez y quince años ahí.
En el caso de la CNTE, un problema fundamental es que este grupo magisterial no está dispuesto a negociar sino a imponer su postura, la cual se resume en más privilegios, rechazo a evaluación y transparencia, hacerse del presupuesto público para intereses gremiales y grupales, definir la agenda educativa estatal y gubernamental.
Si su compromiso es un gobierno eficaz, que vertebre políticas y acciones gubernamentales, la CNTE debe asumir las consecuencias de sus actos, pues su poder se basa en abusos, privilegios y relaciones oscuras con los gobiernos del PRI y el PAN, a nivel nacional, y el PRD a nivel estatal. Sin incendiar Michoacán, debe prevalecer el Estado de Derecho.
Gobernador electo, de seguro hará una selección de funcionarios y funcionarias públicas que realmente se comprometan a diagnosticar, proponer y resolver problemas. Lo invito amablemente a reconsiderar esos círculos viciosos de asesores que terminan siendo una carga para el erario público y obstáculo para el diseño de políticas públicas.
No se trata nada más de designar a mujeres y hombres comprometidos a resolver los problemas de un estado que los últimos tres gobiernos llevaron al despeñadero, sino personas informadas, dispuestas a cambiar actitudes y conductas patrimonialistas; equipos de trabajo que no se engolosinen en la fiesta partidista; gente que asuma riesgos y su mandato.
Si bien el primer gobierno perredista promovió políticas y acciones en favor de mujeres, migrantes y los michoacanos en general, varios funcionarios, en lugar de fundar un gobierno de izquierda, cercano a la gente, que resolviera problemas, usaron cargos y posiciones para fines personales, además de acompañarse de gente que les facilitó malos manejos y abusos.
El segundo gobierno de su partido, el PRD, con la cantaleta del bajo perfil, repartió cargos y posiciones a tribus y allegados, quienes a su vez incrustaron en la administración pública a personajes mafiosos, que gozaron de protección. Con esta administración, el hartazgo de la gente, trabajadores, sociedad en general, fue evidente en 2011.
Señor Silvano Aureoles Conejo, gobernador electo, este escribano, en conversaciones, pláticas informales, registra las expectativas, la extrañeza de muchos ciudadanos por su triunfo. Por ejemplo, en las redes sociales el pasmo y el enojo siguen presentes. Entre vecinos que lo apoyaron, esperan más de lo que ofreció. Yo le brindo el beneficio de la duda.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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