Aquiles Gaitán
Las fumarolas
Martes 14 de Julio de 2015
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¿Qué significado encontramos en las imágenes enviadas a través de los teléfonos celulares que ridiculizan a personas o acontecimientos? ¿Burla? ¿Chisme político? ¿Simple chiste?, es tan prosaico y vulgar “este constumbrito”, es tan popular, que podemos decir que por el momento es parte de nuestra cultura, como lo fue, en su momento, mandar tarjetas postales de los lugares por donde andábamos de visita o de vacaciones. Se comparten de unos a otros, se multiplican, se vuelven “virales” dicen ahora, en referencia a los virus que afligen y flagelan a la sociedades humanas y a las computadoras.
Esta reflexión sobre lo que pasa en la sociedad, a los individuos de la sociedad, en el cielo, en la tierra y en todo lugar, en la calle, en la plaza, en la combi, en el camión, en el coche, en el cine, en la mesa a la hora de comer, en la oficina, en el trabajo, en el salón de clase, etcétera, afecta la productividad de la sociedad en general, pero a su vez, propicia la comunicación y acerca a las personas al mensaje mediante una red; un sindicato manda mensajes e imágenes de inmediato a sus agremiados insertos en la red, familias completas están en un contacto integrador a través de una red, empresas, organizaciones, dependencias, escuelas han encontrado en este sistema un apoyo para mejorar la comunicación entre sus miembros, es decir, no todo es chabacanería, no todo está perdido.
Con este preámbulo, signo de nuestra época, que nos dice que las cosas han cambiado, que el cambio ya llegó y sin darnos cuenta nuestra sociedad es otra y se hilvana con el resto del mundo en todas sus formas; el comercio exterior es el plasma que corre por las venas de la aldea global, la información del conocimiento científico, las investigaciones se divulgan y se comparten francamente, las empresas que cuentan con dinero acumulado invierten en los lugares donde pueden hacer negocio sin importar más que el negocio ejemplo, los bancos, la siderurgia, las constructoras, la energía eléctrica, el petróleo, las minas, el mundo es otro y formamos parte de él, yo que fui un apasionado del nacionalismo, del nacionalismo revolucionario, que levanté mi brazo izquierdo con el puño cerrado muchas veces, como un gesto de reafirmación ideológica, me he quedado solo; al voltear a mis lados y voltear hacia atrás, no hay nadie, aunque en mis manos esté una bandera flameando con el viento, no hay nadie; por ese camino no llegaré, ya no llegaremos, a ninguna parte. Guardaré la bandera en la sala de banderas de mi conciencia y esperaré, esperaré, esperaré a que el cambio me convenza o la realidad me venza después del combate final; pero no nos asustemos, el universo se sigue expandiendo, las galaxias se alejan unas de otras casi a la velocidad de la luz, los agujeros negros siguen devorando la materia del derrumbe gravitacional, la implosión nos alcanzará tarde o temprano dentro de algunos millones de años; por ahora estamos aquí, en este diálogo con el mundo, con nosotros, conmigo mismo; el diálogo implica preguntas y respuestas o preguntas sin respuestas, se abre la discusión de las ideas, de los hechos, de la realidad; en la discusión se da el disentimiento, en el disentir, la rebeldía, la lucha por los principios causa del disentimiento.
¿Este es el país que queremos? ¿Este es el Michoacán que queremos? ¿Es el Morelia que todos soñamos? ¿El medio ambiente está a salvo de todos los males? Los farsantes del partido verde enmascaran la verdadera lucha ambientalista y las respuestas no llegan; estamos en el umbral de un nuevo gobierno que pregona un nuevo comienzo, pues muy bien. ¿Comienzo de qué y para qué y hacia dónde? El partido del colaboracionismo tendrá que coordinarse para hacer en Michoacán las respectivas reformas estructurales necesarias para hacer de Michoacán un Michoacán en desarrollo, suena muy bien, hasta me hace exclamar ¡Qué bonito es lo bonito! Ya sabemos que el gobernador electo es experto en eso, pero ¿Cuáles serían nuestras reformas estructurales? Primero definamos que las instituciones sobre las que se fincan las reformas valen por los hombres y mujeres que las integran, a partir de ahí, se dará el éxito o el fracaso; hagamos una revisión retrospectiva de los últimos años en Michoacán de la actuación de los que han dirigido nuestras instituciones y sacaremos las conclusiones. No quiero poner más sal en la herida, a estas alturas es hasta repugnante. Veamos hacia adelante, ¿qué debemos transformar, reformar, cambiar? Una nueva agricultura, una nueva ganadería, una nueva minería, una nueva pesquería, en materia de servicios una nueva oferta turística en los lugares con vocación turística, con orden y limpieza, ¿a qué vienen los turistas a Michoacán? A las mariposas monarca, al Parque Nacional de Uruapan, a la Tzaráracua y al Lago de Pátzcuaro y ya ven, ¡qué desmadre!; a ver la arquitectura de Morelia y Pátzcuaro; cuántas casas se están cayendo por falta de mantenimiento y no se hace nada; ambulantes a Dios dar, marchitas y marchotas. Los extranjeros no vienen, se van a San Miguel de Allende.
La promoción industrial para cambiar los oficios hacia la pequeña industria es un imperativo, la institución encargada de ello debe estar en manos de expertos, no de amateurs o recomendados, igualmente la atracción de inversiones; algo grande debe concebirse, de lo contrario no vamos a funcionar. Todo gira en torno a la organización social y esa implica fortalecer la seguridad y acabar con la delincuencia y la inseguridad.
Ucareo somos todos, Cherán somos todos, La Ruana somos todos, Apatzingán somos todos, solamente cuando los ciudadanos participan cuando se organizan se ven los resultados aquí es al revés, ya no se trata de dejar solo al gobierno, se trata de que el gobierno no deje al pueblo solo, de que unidos demos pelea, de lo contrario, ¡ahí se ven!, que manden las fuerzas especiales del Ejército, cañones y obuseros, aviones y metralla porque hay refriega para rato y más con El Chapo suelto.
¿Habrá concertación o confrontación?, ¿habrá buenos oficios para la desactivación de los conflictos magistrales, reformas para concebir los delitos sociales y tipificarlos? Las sociedades humanas están en constante transformación y ésta, la michoacana está en efervescencia, aunque sus explosiones como las del Popocatépetl y el Volcán de Colima, son puras fumarolas.

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