Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Retos
Miércoles 15 de Julio de 2015
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Grandes y desafiantes son los retos que el gobernador electo, Silvano Aureoles Conejo, tendrá que enfrentar y resolver. Después de pagar las cuotas correspondientes, como algunos “expertos” en política afirman que determinará la integración de su gabinete, deberá establecer una agenda y una ruta de trabajo realista, posible.
Es decir, la agenda de seguro priorizará asuntos urgentes y establecerá una ruta para resolverlos. Pero como el gobernador electo sigue instalado en esa estructura política en la que las cuotas partidistas y externas deberán ser cubiertas, según los “expertos” en política, no se esperan grandes sorpresas, menos cambios.
Como este escribano no es “experto” en política, afortunadamente es antropólogo de mente abierta y atento a los cambios, sigue explorando reflexiones y explicaciones alternas a lo establecido, se pregunta sobre los problemas ingentes que deben ser parte de una agenda sociopolítica y una ruta para abordarlos e intentar resolverlos.
Igualmente, como no es parte de esa burocracia partidista y las cuotas de poder que de seguro serán premiadas con puestos y privilegios, no puede asegurar la ruta que la resolución de los problemas podría seguir, pero sí de un humilde listado de ingentes asuntos que atañen a la cotidianidad y sobrevivencia de los michoacanos.
La lista no es de autoría propia, pues la realidad es más impactante, parafraseando a Erving Goffman, eminente sociólogo de los procesos microsociales, alejado de la parafernalia de los “expertos”. Sugiero así la crisis financiera, la inseguridad, la ruptura del tejido social, la CNTE y la desigualdad como asuntos ingentes a resolver.
En todos los casos son retos al gobierno por venir que tendrán que ser pensados, diagnosticados y puestos en perspectiva para abordarlos y pergeñar posibles soluciones. Regreso al asunto de lo posible, en su sentido socioantropológico y filosófico, pues nada está escrito y menos hay soluciones preestablecidas para una sociedad colapsada.
La sociedad michoacana tiene al menos más de una década en colapso. Social, política, económica y culturalmente, ha estado sujeta a cambios y retos que sus principales instituciones no han asimilado y menos resuelto, pues el golpeteo ha sido constante y no ha encontrado respuesta. Todo ha sido diluido social y políticamente.
Con todo, la sociedad suele cobrar sus facturas. La crisis financiera es parte del actuar del gobierno, las mafias políticas y partidistas, que jamás han tenido entre sus intereses la transparencia y la rendición de cuentas. Tanto el PRI como el PRD como gobiernos en turno, han simulado gobiernos democráticos, mientras desfondaban las arcas públicas.
Este escribano puede dar ejemplos concretos de las conductas de algunos funcionarios públicos que en los gobiernos de ambos partidos políticos hicieron de la función y el erario públicos patrimonio personal y familiar. Esta perversión política ha implicado endeudar y comprometer recursos públicos de manera insultante.
Por ello, la deuda pública que el gobierno electo recibirá, calculada en 31 mil millones de pesos, no se resolverá si es reestructurada, además de solicitar un mayor endeudamiento, lo que aumentaría la carga fiscal, si no se emprenden acciones de real y efectiva transparencia, rendición de cuentas, austeridad y acotamiento de privilegios.
Si los gobiernos del PRI han sido históricamente nada transparentes y opuestos a la rendición de cuentas, fanáticos de los privilegios, la opacidad y uso del erario público como patrimonio personal, los del PRD potenciaron todas estas mañas, normalizándolas. Por ello la expectativa del “nuevo comienzo” es realmente amplia.
La inseguridad no es sólo un tema persistente y pertinente, sino porque observamos, no los “expertos”, los ciudadanos de lo cotidiano, que hay evidencias preocupantes de la reorganización del crimen, organizado o no, además de un incremento preocupante de asaltos, robos, ejecuciones y abusos de la autoridad contra los ciudadanos.
En otras colaboraciones lo hemos comentado. En el caso de Morelia y otras ciudades medias del estado, el crimen, organizado o no, ha estado arribando ante la desarticulación de sus organizaciones en conocidos puntos de la entidad, o esta situación ha envalentonado a las delincuencias locales, convirtiendo estos sitios en infiernos.
No es exagerado sugerir la idea de los infiernos. En Morelia las ejecuciones de hombres, el asesinato de mujeres, el robo a domicilio, el asalto a los ciudadanos, con consecuencias mortales a veces, el robo a negocios o domicilios, son delitos que suena temeroso normalizar emocional, mental e ideológicamente, mientras la autoridad poco hace.
Esta situación de violencia tiene que ver con la desigualdad, marginación, pobreza y ruptura del tejido social. Este es un concepto sociológico que nos permite comprender el entramado, las redes y los principios que norman a un grupo social. En las últimas décadas en Michoacán se fracturó y en los últimos gobiernos nada se ha hecho para regenerarlo.
La ruptura del tejido social en Michoacán es en parte producto del abandono gubernamental del PRI y PRD, el que creó espacios sociales y culturales que fueron llenados por el crimen organizado con alivios a situaciones que no han sido bien diagnosticados. Es urgente conocer y analizar esta situación sin partidismos.
El resquebrajamiento del tejido social, frase de campaña de Lázaro Cárdenas Batel, pretendió ser llenado por un supuesto proyecto de la CNTE que en realidad implicó privilegios fielmente cumplidos por los gobiernos del PRD, pero no evitó que el crimen organizado cultivara esa ruptura y llenara los vacíos dejados por el Estado mexicano.
Y sin duda, la CNTE es uno de los grandes retos del “nuevo comienzo”. Las preguntas van y vienen: ¿Permitirá el caos y el colapso de la educación pública, principal proyecto de la CNTE si no se les resguardan sus privilegios? ¿Le hará caso a los intelectuales que apoyan a la supuesta “lucha de clases” de la “clase social CNTE”?
Reto mayúsculo: “Lucha de clases”, privilegios a un magisterio dizque “democrático” o Estado de Derecho. La SEE es un espacio operado por el SNTE, la CNTE y mafiosos que están vinculados con el crimen organizado, y sobre lo que la CNTE jamás ha dicho nada. ¿El erario público, la ciudadanía, tendrán que seguir viviendo con esta situación?
La pobreza, marginación y desigualdad persistentes son muestra clara de que las políticas, acciones y programas que supuestamente combaten no han funcionado. Durante décadas se han administrado con el cinismo de los funcionarios, es urgente relacionar lo existente con una visión distinta de la desigualdad y concentración del poder.
Obviedades. 1. Mala señal política la reunión del presidente municipal electo con la ex candidata del PAN a la Presidencia de la República, agorera de fracasos; parece que Alfonso Martínez sigue pensando en su partido y cómo recuperarlo. 2. La dizque “justicia” mexicana se recicla: liberó por falta de pruebas a Bryan Rodríguez y Jacqueline Santana por supuestamente pretender robarle 500 pesos a una uniformada federal. Otra pifia. 3. Sedena, a pesar de los testimonios afirma que no abrirá sus cuarteles, pues sabe muy bien que la barbarie está permitida. 4. No, la CNTE no es una clase social, una facción quizás; rechaza cualquier interlocución, favoreciendo la postura del gobierno federal; los intelectuales que la apoyan nada dicen de las entrañas de un sindicato cuyos privilegios, en Michoacán, alcanzaron la módica cifra de cinco mil millones de pesos en los gobiernos del PRD; la evaluación cuestiona laboralmente al magisterio que en la última década no ha cumplido un solo ciclo escolar, y tanto privilegio y marchas, además de tomas le han dado argumentos al despótico empresariado que pretende apropiarse de la educación pública. 5. La fuga de El Chapo Guzmán no es increíble; reposiciona la corrupción, complicidades e inutilidad de un gobierno federal faccioso, ineficaz y pretensioso. Enrique Peña Nieto sigue de fiesta en París y el cinismo campea.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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