Columba Arias Solís
El monopolio de la riqueza, primera parte
Viernes 31 de Julio de 2015
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En México, a falta de crecimiento económico, se elevan los índices de pobreza de una gran parte de sus habitantes. Apenas hace unos cuantos días el Coneval daba a conocer su último informe, que supone un balde de agua fría sobre los funcionarios que coordinan los organismos encargados del desarrollo social y el combate a la pobreza en nuestro país: existen 53. 3 millones de pobres en la que se considera ser la décima cuarta economía del mundo.
De acuerdo con la investigación realizada por el Coneval, son pobres moderados, 43. 9 millones, y pobres extremos 11.4 millones de habitantes; el organismo considera que es población en pobreza aquella que tiene una carencia social y un ingreso menor al valor de la línea de bienestar económico, la cual para el ámbito urbano es igual a dos mil 542.61 pesos, mientras que para el rural es igual a mil 614.65 pesos; es población en extrema pobreza la que tiene tres o más carencias sociales, además de un ingreso inferior al valor de la línea de bienestar mínimo, que para el sector urbano es igual a mil 242.61 pesos, mientras que para el rural son 868.25 pesos.
Desafortunadamente Michoacán es uno de los estados donde el índice de pobreza se disparó mayormente, del 54.4 por ciento en 2012, al 59.2 en 2014, los otros son el Estado de México, que del 45.3 pasó al 49.6 por ciento, en tanto que Morelos incrementó de 45.5 por ciento en 2012 a 52.3 por ciento en 2014.
Mientras se dedican miles de horas, papel y espacios mediáticos a cubrir las historias de la vida, milagros y escapes de El Chapo, los gritos y vituperios de los piojos, o las andanzas de otros personajillos, la pobreza como una gangrena va contaminando a grandes sectores de la población ante la ineficacia de autoridades y la indiferencia de ese sector de la sociedad favorecido, que solamente parecerá reaccionar cuando la misma condición empiece a roerle las orillas de su bienestar.
Por su parte, OXFAN, el organismo mundial integrado por organizaciones de 17 países incluido México, que realiza labores humanitarias en diferentes lugares del mundo, el pasado junio ha presentado el informe sobre la desigualdad en México, haciendo énfasis en cómo en un país rico como el nuestro siguen persistiendo millones de pobres. ¿Dónde está esa riqueza mexicana? –se pregunta en la introducción- y se expone: “En términos de renta y capital, se encuentra concentrada en un grupo selecto de personas que se han beneficiado del poco crecimiento económico del que ha gozado México en las dos últimas décadas”.
La investigación realizada por el economista y académico de El Colegio De México, Gerardo Esquivel, pone al descubierto que mientras el Producto Interno Bruto per cápita crece a menos del uno por ciento anual, la fortuna de los 16 mexicanos más ricos se multiplica por cinco.*
Los datos manejados en el reporte, además de difundirse, no deben dejar indiferente a nadie, es inaudito que en este país más de 23 millones de personas no tengan acceso a la adquisición de una canasta básica, mientras que al uno por ciento del sector más rico le corresponde un 21 por ciento de los ingresos totales de la nación, lo que hace que el diez por ciento concentre el 64.4 por ciento de toda la riqueza del país.
Citando el Global Wealth Report 2014, Esquivel advierte que la riqueza de los millonarios mexicanos excede y por mucho a las fortunas de otros en el resto del mundo; de acuerdo con los datos, el número de multimillonarios en México no ha aumentado mucho en la útlima década, son sólo 16, pero lo que sí ha crecido exorbitantemente es la magnitud de su riqueza. Ejemplifica con los siguientes datos: en 2002 la riqueza de cuatro mexicanos representaba el dos por ciento del PIB; entre 2003 y 2014 ese porcentaje aumentó al nueve por ciento.
Explicando la brecha de la desigualdad, Esquivel señala que “para 2014 los cuatro multimillonarios mexicanos podrían haber contratado hasta tres millones de trabajadores mexicanos pagándoles el equivalente a un salario mínimo, sin perder un solo peso de su riqueza”.
No debe perderse de vista que quienes ejercen el monopolio de la riqueza en México: Slim en telefonía, Larrea y Bailleres en minería, y Salinas Pliego en televisión, telefonía celular y banca, han hecho sus enormes fortunas a partir de las concesiones de bienes del sector público que las autoridades les han entregado, cobijándolos además con un exceso de privilegios fiscales e incluso con la falta de regulación en esos sectores.
Evidencia el reporte el grave problema en el país que representa una política fiscal que favorece a quien más tiene, luego de que por gravar consumo por encima del ingreso, las familias pobres, al gastar un porcentaje más alto de su ingreso, terminan por pagar más que las ricas.
El reporte elaborado por Esquivel, ante la enorme brecha entre unos cuantos ricos y las masas de pobres, propone la creación de un auténtico estado social y un cambio de enfoque, a fin de pasar de lo que denomina un Estado dador a un Estado que garantice el acceso a los servicios básicos bajo un enfoque de derechos; la creación de una política fiscal progresiva y una distribución más justa; gasto focalizado en educación, salud y acceso a servicios básicos en infraestructura en escuelas; cambio en la política salarial y laboral, fortaleciendo el nivel de compra del salario mínimo; y transparencia y rendición de cuentas.

*Para consultar toda la información, acceder a www.oxfommexico.org.

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