Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Periodismo asediado
Miércoles 12 de Agosto de 2015
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Nuestro país es ya considerado como territorio altamente peligroso para el ejercicio periodístico. Periodistas asesinados, golpeados, amenazados, echados de sus espacios, refugiados, desplazados. El caso de Veracruz es emblemático y terrorífico: catorce periodistas han sido asesinados, prevaleciendo la impunidad y la complicidad.
El asesinato del fotorreportero Rubén Espinosa Becerril con cuatro mujeres, una activista, dos ciudadanas mexicanas y otra colombiana, cuyo atroz crimen ha sido reiterado hasta la saciedad por los medios, quizá buscando el hartazgo de la sociedad civil para olvidar pronto, han marcado las recientes semanas.
Cuando se dio a conocer este atroz crimen, las autoridades del Distrito Federal enfatizaron la violencia, asesinato a sangre fría y el supuesto robo como principal móvil. Poco han dicho que al parecer las cinco personas masacradas en el departamento de la colonia Narvarte fueron ejecutadas en un lapso de 43 minutos.
Lo del robo, los rumores que a las pocas horas filtraron las autoridades sobre supuestas fiestas y la “convivencia” de los asesinos con los masacrados, únicamente buscaban levantar una cortina de humo para, al parecer, proteger al cuestionado gobierno de Veracruz sobre su especulado involucramiento en el atroz crimen.
Para ello las autoridades han usado su red de medios y “comentócratas” carroñeros, oficialistas, que están al servicio de los gobiernos en turno. Días después, con excepción del reiterado sostenimiento del móvil del robo, varias de las versiones y filtraciones se han ido desmoronando. Y sigue el ejercicio periodístico como elemento interviniente.
El problema es que las autoridades del DF, en su afán de proteger a alguien (grupos de interés, gobiernos, gobernantes, vaya usted a saber), ha hecho caso omiso de los reclamos de organizaciones de periodistas, la ONU, la OEA, para investigar sin prejuicios y en busca de la verdad la actividad periodística del fotorreportero.
Hoy sabemos, lo que al parecer las autoridades del DF han decidido ignorar, que Rubén Espinosa había huido de Veracruz ante el hostigamiento y amenazas de integrantes del gobierno de ese estado. Había escogido el DF no sólo porque era originario de esa demarcación, sino porque supuso que la misma era una especie de santuario.
Sin embargo, la Cuidad de México, a pesar de haber sido considerada un entorno favorable, experimenta hoy una grave crisis de inseguridad, profundos problemas urbanos, ambientales y delincuenciales, además de falta de credibilidad hacia el gobierno del doctor Mancera y el PRD, partido que ha envilecido a la capital mexicana.
Es claro que los apuros de la autoridad del Distrito Federal por supuestamente aclarar este crimen atroz van también por proteger a quién sabe quién, criminalizando a las víctimas de la Narvarte e ignorando a propósito que entre los masacrados estaban un fotorreportero y una activista social que habían huido de Veracruz por temer por su vida.
Vida que perdieron atrozmente en el Distrito Federal. Crimen que trata de ser acallado con falsas filtraciones y rumores que criminalizan a las víctimas. Al parecer este atroz asesinato coronará la administración del doctor Mancera, cuyo gobierno ha sido señalado como proclive a fabricar culpables y seguir los dictados de “altos” personajes.
Como quiera, este atroz asesinato ha terminado por apuntalar la vulnerabilidad del ejercicio periodístico, periodistas críticos, medios cuestionadores y la realidad de un país en el que acallar voces, atenta contra la corrupción, la impunidad y complicidades de las elites políticas que intentan ocultar su mediocridad, ignorancia y fracaso.
El mensaje es esclarecedor: todo ese periodismo crítico, asediado; los periodistas que con sus reportajes y fotografías cuestionan, los comentaristas y analistas que someten al escrutinio ciudadano las perversas conductas de las élites políticas, debería pasarse al sector de medios y “comentócratas”, no sólo afines, sino amigables con las corruptelas.
Sí, en México hay dos periodismos y periodistas. Unos, corren riesgos por defender la libertad de expresión y el derecho a la información, resguardadas por la Constitución mexicana, comprometidos con la sociedad, y ese otro periodismo espurio que es cómplice de las corruptelas e impunidad de gobiernos y élites políticas.
Al periodismo crítico se asoció Rubén Espinosa, como otros tantos periodistas y medios; igualmente, Nadia Vera, la activista y promotora cultural. Hoy defender ese periodismo cuestionador significa vulnerabilidad, hostigamiento, acoso, asesinato. El periodismo asediado es la voz de todos, es la voz de los muchos, es cuestionador de los pocos.
Obviedades. 1. El INE no le retira el registro al corrupto PVEM, legaliza la ilegalidad, se hace cómplice de la costosísima fantasía democrática, y hace de la impunidad y la corrupción norma. 2. No es increíble que las supuestas buenas conciencias, personas y organizaciones conservadoras y neofascistas, que vigilan y castigan la moralidad incluso de ciudadanos que no comparten sus puntos de vista, escandalicen por el matrimonio entre personas del mismo sexo o que adopten niños, pero ante problemas graves y urgentes como la ola de feminicidios, los abusos, violencia y maltrato contra las mujeres, la violencia contra personas de la diversidad sexual, las ejecuciones perpetradas por delincuentes y autoridades (Tlatlaya, Iguala, Tanhuato-Ecuandureo, Ostula, La Calera (Zacatecas), se guardan sus muy morales, cristianos y católicos comentarios. 3. De risa que el ex candidato perdedor del PRI hable de “establecer las condiciones de responsabilidad”, cuando en el gobierno que está por terminar, del PRI sin duda, nada hizo él y su partido al respecto. La otra lectura: ¿pondrá todos los obstáculos posibles al gobierno de Silvano Aureoles? 4. Increíble que diputados que no hacen nada o que han ocupado cargos en el gobierno distinguiéndose por no hacer nada se aferren al presupuesto público para seguir viviendo de nuestros impuestos, como es el caso de la señora que se agandalló la dizque Comisión de Atención a Víctimas. 5. ¿Consejo de ex gobernadores? Los últimos cuatro gobiernos, dos priistas y dos perredistas, devastaron el estado de Michoacán, ¿a ellos se les va a preguntar qué?, ¿cómo simular, usar la administración pública para intereses personales, de grupo y privados, desfondar las finanzas públicas, hacer caso omiso de evidentes corruptelas? 6. Ahora la Fuerza Rural es un pestilente órgano del gobierno estatal, impuesto por el ex comisionado Castillo, aplaudido por el actual gobierno, dudosamente integrada, con armas oficiales, hechos documentados desde el principio, hoy rechazada por todos. 7. Los gobiernos del PRI y el PAN cumplen a pie juntillas sus mandatos elitistas. En Veracruz asesinan y desaparecen periodistas, pero con el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa extiende sus tentáculos al Distrito Federal, mientras en Puebla un gobierno de oropel y neofascista asesina niños y arremete contra cualquiera que defienda sus derechos ciudadanos y humanos. 8. El caso de Cemeí Verdía, como el de José Manuel Mireles, buen ejemplo de las frivolidades y mediocridad del supuesto gobierno. 9. “Reformas estructurales” perversas: la Energética, dictada por Washington para quebrar al gobierno, y la Educativa, impuesta por el empresariado mexicano, buscando lo mismo. 10. Cinefilia: Ex machina (2015), película británica de ciencia ficción, escrita y dirigida por Alex Garland, que nos confronta con las posibles implicaciones de la inteligencia artificial y las perversiones de un programador alcohólico, propietario de una empresa del sector, y The voices (2014), una parodia sobre un asesino serial y la esquizofrenia que le hace escuchar las voces de sus mascotas (perro, el bueno; gato, el maléfico) a un Ryan Reynolds con notable desempeño actoral más allá de películas como Green Lantern (2011) o X-Men origins: Wolverine (2008).

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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