Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Dos años
Miércoles 19 de Agosto de 2015
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El 30 de junio se cumplió el segundo año del cierre arbitrario y sin sentido del Centro de Investigación y Desarrollo del Estado de Michoacán (CIDEM), organismo público descentralizado con patrimonio propio, fundado en 1985 por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, ex gobernador del estado de Michoacán.
Una decisión apresurada, arbitraria, autoritaria, basada en las incongruencias antiacadémicas de su última administración, figura decorativa, desconocedora del quehacer investigativo que jamás resolvió los acuciantes problemas del organismo, pero se hizo de un grupo paralelo de asesores que estuvo cerca de duplicar al de los investigadores.
Las motivaciones del decreto que extinguió al CIDEM, además de incongruentes y autoritarias, ocultaron la mediocridad, tanto de la administración gubernamental en general como la ostentada por la última dirección del organismo, que después de un costosísimo “diagnóstico” se ocultó detrás de decisiones de “alto nivel”.
Durante la penúltima administración del CIDEM se destapó la cloaca que algunos personajes construyeron con creces, sobre todo a partir del manejo faccioso de una serie de programas de posgrado, mediocres, sin certificación y orientados por decisiones personales, que favorecieron a unos y golpearon a otros.
Esa penúltima administración destapó un nido de abusos que, desafortunadamente, tuvo indudable manejo político, tanto del gobierno de Godoy y los responsables de procesar a los involucrados, como de la autoridad del CIDEM. La coyuntura electoral, la complicidad, la impunidad se impuso a la transparencia y rendición de cuentas.
Sin duda el CIDEM tenía muchos problemas: supuestos investigadores que hacían “investigación no convencional” pero que jamás presentaron resultados, gente que lucraba usando al CIDEM como coartada y varios que cobraban, incluyendo ilegales prestaciones, además de demandar al organismo por más privilegios sin hacer nada.
Las complicidades encubiertas reinaron en el CIDEM: gente que por amistad o privilegios gozó de total impunidad para construir negocios o extraer recursos que les favorecieron sus actividades privadas, cobros por servicios escolares que no se cumplieron, compra de premios patito, cese de personal para contratar gente mediocre, familiares y cuates.
Todas estas situaciones fueron expuestas ante conspicuos personajes de los gobiernos de Cárdenas Batel y Godoy Rangel, pero en todos los casos no actuaron. El autoritarismo, el abuso y la disposición de recursos públicos se convirtieron en regla general. Y a pesar de procesos abiertos, el gobierno del PRI los dejó fenecer por tiempo.
Los últimos tres gobiernos y los últimos administradores del CIDEM podrán argumentar amnesia, desconocimiento o lo que quieran, pero quienes atestiguaron corruptelas, favoritismos, privilegios, actuaciones a modo (“amigos de gobernadores o altos funcionarios”), observaron cómo la institución fue usada para fines privados.
En más de diez años muchos trabajadores no recibieron un solo aumento salarial, mientras grupos de privilegiados fueron continuamente premiados con incrementos, canonjías, viáticos, supuestas prestaciones, compra de premios patito, todo por amiguismo y cercanía con quienes se creían dueños del organismo paraestatal.
Durante la antepenúltima administración se modificó el decreto original que creó la institución para favorecer las ansias y grandilocuencias de un personaje ampliamente cuestionado. Igualmente se tejió una gran red de complicidades e impunidad para apropiarse del organismo paraestatal.
Si bien la penúltima administración se afanó en desmontar la red interna de complicidades, canonjías, abusos y privilegios, destapando la cloaca de los programas de posgrado, dejó intactas las estructuras institucionales que exigían cambios profundos. A pesar de reiterados diagnósticos, el amiguismo con el gobernador en turno se impuso.
El CIDEM fue un organismo público muy cuestionado pero ninguno de sus administradores y gobiernos en turno lo potenciaron; fue usado para fines personales y políticos, como en tiempos del ex gobernador Víctor Tinoco. Por ello su historia está llena de claroscuros pero construida y fomentada por los personajes que lo administraron.
Cierro así el ciclo de recuerdos sobre esta instancia objeto de oportunismo y uso personal. Llamo la atención del gobernador electo para evitar repetir la historia de abusos en la supuesta creación de un nuevo organismo, promesa de campaña a líderes migrantes y oportunistas supuestos expertos en el tema migratorio de Michoacán.
Obviedades. 1. Afirma Enrique Peña Nieto que “a otros países les ha ido peor”, es decir, a México le está yendo mal per no “tan peor”; algún día “nos irá menos peor”. 2. El asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa y cuatro mujeres está siendo criminalizado por la prensa carroñera y sus conocidos comentócratas gobiernistas, aunado a filtraciones del gobierno del DF para desplazar las motivaciones vinculadas con el ejercicio periodístico del asesinado y la activista. 3. La LXXII Legislatura del Congreso local que está por salir es buen ejemplo de abusos, ineficacia, ineficiencia, escandaloso gasto de recursos públicos, componendas, complicidades y la mediocridad rampante de todos sus integrantes. 4. Delicadezas partidistas. PRI y PAN declinaron abordar la masacre de Tanhuato-Ecuandureo por “tratarse de un tema delicado”. 5. Lecturas mercadológicas equivocadas. El equipo del gobernador electo se equivoca. Los michoacanos no votaron por gobiernos de unidad, coalición o juntas de notables de ex gobernadores cuestionados. Inseguridad, empleo, recuperación de la vida, deshacerse del miedo, permanecer en su terruño, son algunas de las cosas por las que votaron. 6. El animalismo premia con soñados huesos, sobre todo si el PVEM sigue atropellando la fantasía democrática, pero una cosa es vivir mediáticamente del animalismo y otra conocer y entender la problemática ambiental que enfrenta nuestro estado y el país. 7. El gobierno de Silvano Aureoles, que aún está por arrancar, caminará acotado y presionado por el representante de una estrategia de (in)seguridad que ha violentado sistemáticamente al estado. Lástima, veremos más violencia e inseguridad en un estado urgido por recuperar la vida digna ciudadana. Es la mano de Castillo. 8. Muy lamentable será el inicio de la administración del gobernador electo si concede el regreso de un personaje tan cuestionado en la procuración de justicia y la entrega de la seguridad de los ciudadanos michoacanos al otro personaje que está detrás y que hizo de Michoacán un feudo donde la inseguridad campeó, el abuso fue cotidiano, la fabricación de culpables era nota diaria, y la falta de transparencia y nula rendición de cuentas prevalecieron. 9. De risa el dicho del “ganador” de la Presidencia del PAN: “Oposición muy crítica, pero sensata”. Lo mismo ha afirmado este partido desde sus oscuros acuerdos Salinas de Gortari-Fernández de Cevallos. 10. Acorde con el periodista y escritor Juan Villoro, la Policía y el Ejército producen igual de miedo que el narco, dejando en la orfandad a la gente cuando enfrenta situaciones de violencia, además de que políticos y empresarios tienen a la impunidad como su gran sueño de poder absoluto (www.sinembargo.mx, 13/08/2015). Última. Para salir del paso la respuesta del gobierno federal a intelectuales y artistas que exigen se resuelva el multihomicidio de la colonia Narvarte.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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