Xuchitl Vázquez Pallares
Presea Amalia Solórzano
Jueves 20 de Agosto de 2015
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El martes pasado fue otorgada la Presea Amalia Solórzano 2015 a Miguel León Portilla por el consejo integrado entre otros por Cuauhtémoc Cárdenas, Martha Lamas, Adolfo Gilly, Clara Jusidman y José Narró Robles. El premio tiene la forma del árbol de la parota.
Tras las palabras de Cuauhtémoc Cárdenas, Adolfo Gilly y de José Narro Robles le fue entregado el premio a Miguel León Portilla, quien dedicó sus palabras a explicar la relación entre el general Lázaro Cárdenas y los pueblos indígenas de México.
León Portilla preguntó enfático: “¿Dónde están los acuerdos de San Andrés Larrainzar? Es lamentable la falta de derechos de los pueblos indígenas en la actualidad. Hay pueblos como los tojolabales y tzeltales que ya tienen autonomía, reconozcámosla”.
León Portilla recordó el ejemplar trabajo de relaciones exteriores iniciado por el general Cárdenas en apoyo a la Segunda República Española, a sus exiliados y su oposición al fascismo.
Resaltó la Expropiación Petrolera, la creación de institucionalidad en México con órganos como el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Instituto Politécnico Nacional, el Museo de Antropología y el Museo Nacional de Historia.
Recordó que Lázaro Cárdenas del Río convirtió en estado al territorio federal de Quintana Roo. Exaltó la visionaria idea del general Cárdenas de reforzar el poblamiento de Baja California, territorio que ha tenido al menos quince intentos de apropiación por parte de Estados Unidos.
Al escucharlo mi memoria se convirtió en un torbellino de imágenes del general Cárdenas, de doña Amalia, de Natalio Vázquez Pallares (mi padre), siempre ocupados en hacer realidad los más nobles anhelos de la humanidad.
Menciono a los tres porque con ellos conviví, de ellos aprendí, de ellos intento seguir el ejemplo de honestidad, congruencia y amor a México.
Recuerdo al general caminando con mi padre en las comunidades, les recuerdo hablando de la importancia del trabajo comunal, de conservar el ejido, de la importancia de la educación de alta calidad, laica y gratuita, de defender el petróleo, de defender la soberanía.
Recuerdo las navidades en la casa de Andes, la sonrisa siempre dulce de doña Amalia, sobre todo su apoyo y enorme cariño.
Por un momento mi mente y mi corazón viajaron a Nurío y reviví los momentos vividos con ella ahí, en la escuela secundaria, en medio de los pinos que desprendían su olor fresco aquella mañana llena de neblina. Se realizaba el Congreso Indígena.
Y mis ojos vieron también, como si de hoy se tratara, a don Juan, el de Nurío, sonriéndome y diciéndome: “Nunca lo olvides, somos la resistencia”.
México necesita recordar y qué mejor que la palabra para revivir la memoria.
Miguel León Portilla ha dedicado su vida al estudio de la antigua y nueva palabra. De la palabra de nuestros ancestros, de la palabra de esta tierra, que nunca ha perecido, sino al contrario, florece y vive en el corazón.
Miguel León Portilla nació en la Ciudad de México el 22 de febrero de 1926. Filósofo e historiador mexicano, experto en materia del pensamiento y la literatura náhuatl. Desde 1988 es investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México, recibió la Medalla Belisario Domínguez en 1995 y desde el 23 de marzo de 1971 es miembro de El Colegio Nacional, institución para cuyo ingreso presentó la ponencia “La historia y los historiadores en el México antiguo”.
Su tesis doctoral, “La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes”, escrita en 1956 bajo la orientación de un notable nahuatlato (hablante de náhuatl), el padre Ángel María Garibay. También logró reconocimiento a través de la traducción, interpretación y publicación de varias recopilaciones de obras en náhuatl.
León Portilla ha encabezado un movimiento para entender y revaluar la literatura náhuatl, no sólo de la era precolombina, sino también la actual, ya que el náhuatl sigue siendo la lengua materna de 1.5 millones de personas. Ha contribuido de manera importante a establecer la educación bilingüe rural en México.
Como antropólogo, historiador, filólogo y filósofo, León Portilla ha centrado su interés en los pueblos del México prehispánico. Su vasta obra recoge y estudia las creencias, las tradiciones y el pensamiento de estas culturas.
Entre sus libros más importantes están La filosofía náhuatl (1956), La visión de los vencidos (1959), Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares (1961), El reverso de la Conquista (1964), Trece poetas del mundo azteca (1967), Netzahualcóyotl. Poesía y pensamiento (1972), Literaturas indígenas de México (1992) y Quince poetas del mundo náhuatl (1994).
Escribió León Portilla: “Los nahuas perduran en México en contra de lo que algunos habían pensado o aun deseado, la resistencia indígena después de siglos de adversidad ha hecho posible el renacer de un pueblo con una larga historia cultural”.
La palabra escrita contenía para nuestros ancestros un valor enorme, era, al igual que la palabra dada, cuestión de honorabilidad y respeto.
“¿Por qué quieren que desaparezcamos? No es necesario pensar mucho, 400 años nos han enseñado cual es el deseo del coyote. Al coyote se le antoja nuestra tierra, se le antojan nuestros bosques, nuestros ríos, nuestra fatiga, se le antoja nuestro sudor. El coyote quiere que vivamos en los arrabales de las grandes ciudades, que por allí vivamos desnudos, muramos de hambre, que por ahí nos hagan objeto de sus engaños, nos hagan objeto de sus juegos. El coyote desea convertirnos en sus asalariados, por esto desea que abandonemos nuestras tierras comunales, nuestros trabajos comunales, nuestras ocupaciones de gente del pueblo, nuestro propio idioma. ¿Qué es lo que haremos la gente del pueblo?, ¿nos abandonaremos sin luchar? Es necesario que una o dos palabras pongamos en nuestro corazón, que internamente digamos, que la luz llegue a nuestros ojos, que vivamos en plena conciencia”. (Miguel León Portilla, La visión de los vencidos, UNAM 1998).
Muy merecida la presea.
“Nuestras palabras florecerán siempre en el corazón de los hombres que vienen detrás de nosotros”. (in yancuic náhuatl zazanilli)
vazquezpallares@gmail.com

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