Samuel Maldonado B.
Repercusiones
La Rosa Blanca y Pemex, historia repetida
Martes 25 de Agosto de 2015
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Poco sabemos de la historia del petróleo en México, misma que se remonta a los últimos años del siglo antepasado, cuando en la administración del general Porfirio Díaz se realizaron las primeras exploraciones por parte de dos norteamericanos, Edward Doheny y su socio CA Canfield, en el territorio de Tamaulipas, específicamente en el área de Tampico, exploración que sorprendió a los gringos por la enorme potencialidad petrolera encontrada.
Debido a las incipientes exploraciones en esa época, el general y presidente expide la primera ley relacionada con los hidrocarburos y otorga a los extranjeros señalados líneas arriba amplias facilidades tanto para la exploración como para el aprovechamiento del oro negro.
Para 1904, Edward Doheny consulta a un ingeniero mexicano, Ezequiel Ordóñez, quien les recomienda la perforación de un pozo “donde se encontraba una chapopotera” que les dio magníficos resultados. La explotación del petróleo rápidamente se incrementó por la llegada de nuevos “filibusteros”, quienes no obstante los grandes beneficios obtenidos por la extracción durante muchos años, buscando pretextos y comprando autoridades, pagaban bajos salarios sin proporcionar a los obreros atención médica y beneficios proporcionales a los que obtenían. Con el auge petrolero llegaron otras compañías aún más rapaces, que no respetaban los lineamientos oficiales, no obstante que la ley en la materia (1905) era “demasiado liberal y suave”. Por ejemplo, la compañía Pearson obtiene una concesión por 50 años (1906) y para 1908 se topa con un pozo verdaderamente extraordinario que generaba los 100 mil barriles diarios, haciéndoles ganar enormes fortunas y ni así eran generosos con sus obreros.
Pero la ambición los perdió y buscando mas oro negro, cometían más arbitrariedades en contra tanto de obreros y personal mexicano así como de las comunidades indígenas propietarias de las ricas tierras llenas de petróleo. Violaban normas y asesinando a los dueños de las tierras se apropiaban de las mismas; poco a poco se fueron transformando en caciques y acaparando día a día mayores superficies. Un craso error de los mismos, mas su prepotencia y actitud altanera les hizo perder, en 1938, el petróleo.
Ya sabemos después lo que ha pasado en esta materia y hoy, la desnacionalización efectuada por la actual administración más la ayuda de los partidos políticos, PRI, PAN Y PRD, ha impulsado otra gran crisis que nos pone al margen del abismo.
La entrega del petróleo que se hace y se pretende dar a compañías supuestamente mexicanas, pero con capital extranjero atrás de ellas, no hace recordar los hechos anteriores, muy explícitos en una novela escrita en 1940 por Bruno Traven, denominada La Rosa Blanca.
Si bien la expropiación del petróleo sucedió hace tres cuartos de siglo, las condiciones económicas actuales y la prácticamente destrucción de estatal Petróleos Mexicanos nos hace recordar esa etapa de explotación irracional por parte de los extranjeros, que poco les interesaba el daño a tierras y la contaminación del medio ambiente y sólo veían el enorme flujo económico que les proporcionaba la explotación petrolera.
En la novela de Traven cuenta cómo las empresas petroleras gringas hacían lo que se les pegaba la gana tanto en La Huasteca veracruzana como en todas partes donde tenían el control petrolero; no obstante las minúsculas aportaciones al gobierno, contrabandeaban el petróleo para no pagar mayores impuestos; directamente mediante oleoductos ocultos, descargaban el petróleo en los barcos fondeados y, sin supervisión alguna, arrasaban, destruían, contaminaban.
El alemán Bruno Traven nos narra en su obra cómo La Condor Oil Company recurre a todas las trapacerías conocidas para aquedarse con la La Rosa Blanca, hacienda veracruzana propiedad de la comunidad nativa, que se oponía a vender a ningún precio, pues la tierra era de propiedad comunal.
Ahora, con la situación internacional que impacta negativamente a México, con las olas privatizadoras del energético ya ex nacionalizado, ¿qué nos deparará el destino con los extranjeros explotando el petróleo en nuestro país?

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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