Jerjes Aguirre Avellaneda
¡Para el debate por Michoacán!
El reto de organizar al pequeño productor rural
Viernes 25 de Septiembre de 2015
A- A A+

Los vacíos de política pública en materia de desarrollo rural han sido evidentes en México y dramáticamente en Michoacán. La historia ha sido larga: se podrá recordar que como resultado de las grandes reformas en la tenencia de la tierra y la organización de los campesinos beneficiados, ocurridas en el sexenio cardenista, el país tuvo un crecimiento impresionante del producto agropecuario, que mostraba las ventajas de los grandes cambios. La tasa de crecimiento del PIB agropecuario entre 1942 y 1945 fue de 2.3 por ciento en promedio anual, en tanto que para los años de 1945 a 1956 pudo elevarse a 5.9 por ciento y entre 1956 y 1961 fue de 3.4 por ciento anual, según cifras de Salomón Ecktein en su trabajo El marco macroeconómico del problema agrario mexicano, de 1969.
Para los años 60 del siglo pasado, la producción comenzó a declinar, paralelamente al aumento de la población sin tierra y la dificultad de contar con superficies afectables de acuerdo con los límites establecidos para la propiedad privada inafectable. Desigualdad y pobreza volvían a caracterizar al campo mexicano y la violencia rural reapareció. Entre otras, pueden citarse las luchas de Rubén Jaramillo en Morelos y su trágico asesinato en mayo de 1962. El asalto al cuartel de Ciudad Madera, en Chihuahua, en septiembre de 1965. El movimiento guerrillero de Genaro Vázquez Rojas, a partir de 1965, y de Lucio Cabañas, en 1967. También las invasiones de tierras constituyeron un indicador fundamental de las circunstancias del campo. En 1967, según datos de la PGR, se registraron 780 invasiones de tierras en ese sólo año.
Por otra parte, la autosuficiencia alimentaria se perdió en la década de los setentas y las importaciones crecieron de manera exponencial. A partir de esta década el país no ha vuelto a recuperar el equilibrio entre producción y demanda, en el marco de una transformación del campo, frustrada en sus objetivos de desarrollo, con equidad para los productores y sus familias.
¿Cómo explicar este fracaso? La respuesta fue fácil, culpar al ejido y la comunidad, a los “perezosos” ejidatarios y comuneros, a su dependencia de “papá gobierno” y a su incapacidad para innovar y modernizarse. La solución también fue fácil: consumar las reformas constitucionales de 1992, para permitir la venta de parcelas y constituir la propiedad privada plena sobre esos bienes, que eran parte de una forma de propiedad social única e indivisible. La era post-ejido había comenzado.
Se argumentó que la intención implícita de la medida consistía en fomentar la integración de propiedades territoriales amplias sin las limitaciones que el minifundio parcelario impone a la inversión, el empleo, la productividad y el ingreso. Sin embargo, el fracaso de estas políticas privatizadoras tiene múltiples manifestaciones, particularmente por el crecimiento de la dependencia alimentaria, junto con el crecimiento de la desigualdad, la pobreza, el desempleo y las migraciones, al igual que los cultivos ilegales y las prácticas de la violencia.
Recientemente no hubo, a pesar de su anuncio, reforma profunda del campo. ¿En qué podría consistir? Se especuló que podría tratarse de la privatización total del ejido y la comunidad. Sin embargo, contra los supuestos oficiales originales respecto de la venta masiva de parcelas, los ejidatarios y comuneros se aferran a ellas como la única opción accesible para subsistir. Forzar la privatización del ejido y la comunidad significaría proletarizar de golpe a cerca de tres millones de productores minifundistas que actualmente disponen de al menos las pequeñas superficies donde cultivan los granos que consumen. Los riesgos y los conflictos podrían fácilmente salirse de control.
El gobierno parece encontrarse en un “callejón sin salida” y pareciera no tener disponibles estrategias alternativas, más que los programas de contención cuyos resultados son enteramente cuestionables. En el caso michoacano, lo que el nuevo gobierno anuncia proponerse consiste en encargar a la nueva Secretaría de Desarrollo Rural, tareas de organización de los pequeños productores para potencializar sus posibilidades de crecimiento.
Conviene destacar que la organización de los productores no fue, como tampoco es, una tarea prioritaria de las políticas públicas para el campo. El conjunto del proceso se ha caracterizado por el énfasis puesto en el trabajo individual y en las organizaciones parciales hacia el interior de los ejidos y comunidades, que ha terminado por debilitar su cohesión y unidad, haciendo prevalecer las desventajas de los productores aislados, facilitando los procesos de acumulación y diferenciación social, que han conformado la existencia de ejidatarios y comuneros ricos, frente a mayorías de ejidatarios y comuneros empobrecidos.
Consecuentemente, el cuadro actual del campo en México y Michoacán incluye profundas desigualdades y oportunidades inequitativas para generar y recibir los beneficios del desarrollo, como consecuencias visibles de su desorganización. Al menos en Michoacán, en los últimos 20 años o más no se ha establecido ninguna nueva organización económica significativa, al margen de los criterios productivistas y de sociedades anónimas.
Por eso destaca la importancia de que la Secretaría de Desarrollo Rural atienda las funciones de “fundar empresas colectivas y sociales para que los productores del campo conjunten sus esfuerzos productivos y mejoren los precios en la comercialización de sus productos”.
No son retos fáciles, pero de lograrse con amplitud y autenticidad, se podrá ofrecer al conjunto del campo mexicano, desde Michoacán, estrategias alternativas probadas para el desarrollo y el bienestar. ¡Habrá que verlo!

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

¿Alguien recuerda a los jornaleros agrícolas?

Elecciones y necesidades de cambio

El futuro que queremos que suceda

Corrupción, discrecionalidad, gabinetes

Política: la convicción contra la creencia

Meade y los nuevos tiempos del PRI

Morena, “el peligro para México” y el proyecto de nación

¡El grito desesperado de la ideología!

En el año que comienza, tiempos para cambiar

Enajenación, ciudadanos y política

Fenómenos nuevos en la democracia mexicana

Clase política y elecciones

Diferencias sociales y elecciones

Las ideas y los intelectuales en la política

Hacia una tipología de candidatos

¿Todo para el mercado o todo para el Estado?

Los mexicanos: ¿por qué luchar?

Las Zonas Economicas Especiales y el desarrollo regional

En política: los jefes y los líderes

¿Por cuál camino: derecha o izquierda?

Pobreza estructural, el tener y el hacer

En marcha, Frente Amplio Democrático… ¿contra quién?

Cuando gana el PRI, ¿gana México?

La globalización en crisis

Reflexiones sobre México y el mundo

¡El Balsas se seca, la población también!

Democracia y cultura

¿Frente anti PRI o anti López Orador?

Resolver los problemas de fondo

Las ZEE y el corredor de pobreza Michoacán-Chiapas

La fuerza histórica de la comunidad indígena

Gobernadores ladrones

Efervescencia y preparativos políticos

Zapata, ¿individuo o comunidad?

Algunas referencias de la izquierda mexicana

¿Hay todavia izquierdas y derechas?

La lectura de las realidades políticas

México, el vacío de liderazgos

¿Oponer el sueño mexicano al sueño americano?

¡Para el debate por Michoacán!

Acelerando los tiempos políticos

En memoria del doctor Robles Garnica

Sin titubeos, la ZEE de Lázaro Cárdenas debe establecerse

En 2017: la difícil construcción del futuro

Corrupción y legitimidad política

Profesionistas: “Ciencia y tecnología para una patria libre”

En su aniversario: Revolución muerta, principios vivos

Ante el fenómeno Trump, lo necesario y a tiempo

¡Para el debate por Michoacán!

¿Todavía sirven los líderes?

Hacia el Centenario de la Constitución

Morelos: el pasado desde el presente

Presupuesto, austeridad y confianza

El Informe: lo dicho y lo no dicho

En la unidad de la izquierda, ¿cuál proyecto?

Violencia estructural, soluciones estructurales

Plan de Desarrollo, intenciones y realidad

CNC michoacana: renovación de liderazgos

En busca de la equidad

Migración michoacana, entre la forma y el fondo

¡Como son los candidatos es la democracia!

¿Se puede reformar la cultura?

(¿) Demostrar que el PRI está de pie (?)

La ZEE de Lázaro Cárdenas: enfoque regional y desarrollo territorial

En estos tiempos: ¿desarrollo o decadencia democrática?

La ZEE de Lázaro Cárdenas: el desarrollo compartido

Los modelos de análisis político y 2018

La ZEE de Lázaro Cárdenas: entre la idea y la realidad posible

Repensar la cultura y el desarrollo

Entre la demagogia, los medios y la insatisfacción democrática

Creencias y cambio de creencias

Lázaro Cárdenas: De Sicartsa a Zona Económica Especial

Relevos en la CNC michoacana

La clase empresarial michoacana

Aniversario: el modelo zapatista de lucha

Silva Tejeda: ¿Nuevo líder, nuevo PRI?

¡Para el Debate por Michoacán!

Desocupación y empleos emergentes

Remesas y problema migrante

Para entender la sociedad: ¿Sirve la teoría?

Absurdos sin corrección del campo michoacano

El Papa, los problemas y las soluciones

El ejido: Entre la ignorancia y la mala fe (Cuarta parte)

El ejido: el más grande despojo de la historia (Tercera parte)

El campo michoacano: Diez temas pendientes Segunda parte

Lo hecho y no hecho en el campo michoacano (primera parte)

Lo nuevo en el campo michoacano

Gobierno, presupuesto y política

Poder, plan, desarrollo y modelo

Foros de Consulta y Plan de Desarrollo

La costumbre de vivir con violencia

Revolución Mexicana hoy, frustraciones y hartazgos

Las Truchas, frustraciones y posibilidades

Belisario Domínguez ennobleció a la patria

Plan de Desarrollo, método y compromiso

Año difícil: presupuesto 2016

Zonas Económicas Especiales y regiones pobres de Michoacán

El nuevo comienzo, sólo con pueblo y gobierno

¿Es posible un gobierno sin mitos?

El reto de organizar al pequeño productor rural

Secretaría para la ciencia y la tecnología

Nueva administración para nuevo gobierno

Nuevas visiones para los nuevos ayuntamientos

Por un equipo de gobierno sin vicios y con rumbo

En el PRI, ¿sólo cambio de dirigentes?

La pobreza, organización y nueva cultura

La pobreza y sus retos, ¿es lo mismo explicar que medir la pobreza?

Cuba-Estados Unidos; una nueva historia

Los michoacanos, principio y fin del desarrollo

¿Es posible un programa del nuevo gobierno?

¿Organización política y candidaturas independientes?

¿Las mayorías nunca se equivocan?

La Tierra Caliente de Huetamo

Darle rumbo al campo

Replanteando estrategias: Michoacán y sus regiones

Los debates y la cultura política

Algunos de los muchos pendientes

Campañas: agotamiento de los viejos proselitismos

El vacío de liderazgos

Elecciones 2015: ¿para creer en la democracia?

¡Para el debate por Michoacán!