Hugo Rangel Vargas
La confesión de la usura
Viernes 2 de Octubre de 2015
A- A A+

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef) ha dado a conocer que en el primer semestre del 2015 las multas a las instituciones financieras han crecido en quince millones de pesos en relación a con la cifra del mismo semestre del año pasado. El número de quejas presentadas por los usuarios en contra de las instituciones bancarias también se incrementó en doce por ciento para el mismo periodo, y vale señalar que el 98 por ciento de estas estuvieron motivado por malas prácticas, abusos y cobros indebidos realizados por los bancos.
No resulta extraño que las cuatro instituciones que más sanciones presentan son justo las que tienen mayor valor en activos, mismas que se encuentran entre las diez entidades financieras más grandes de América Latina: Bancomer, Banamex, Banorte y Santander. Y es que son estas cuatro corporaciones las que con contratos leoninos y usureros han concentrado desde hace años el crecimiento de las ganancias del sector financiero nacional, mismas que, pese al entorno de contracción económica, el año pasado vieron incrementadas sus utilidades en un 23 por ciento, incremento que aglutinaron en su mayoría estas cuatro corporaciones bancarias.
El abuso hacia los usuarios de los servicios financieros no es un hecho aislado ni su crecimiento es producto, como lo ha pretendido señalar el titular de la Condusef, “de la mayor bancarización de la economía”, sino que se encuentra institucionalizado en los productos y servicios a través de los contratos de adhesión de servicios financieros, y pese a la limitada penetración del crédito en la actividad empresarial, los bancos sostienen sus paraísos rentísticos.
Un informe recientemente dado a conocer por el Banco de México, denominado “Reporte sobre las condiciones de competencia en el otorgamiento de crédito a Pymes”, da cuenta de que las microempresas pagan créditos tres por ciento más caros en comparación con las empresas medianas, además de que evidencia el profundo desdén del sector financiero hacia este grupo de empresas puesto que son apenas 32 bancos y al menos 329 intermediarios financieros no bancarios los que ofrecen crédito a las pequeñas y medianas empresas del país. El estudio destaca además “los oferentes de crédito a micro y pequeña empresa no se disputan a los clientes de manera intensa”.
Las corporaciones bancarias en el país han mantenido sus privilegios a costa del crecimiento de la economía y las cifras dan cuenta de una oferta de créditos de mala calidad, poco accesible a las pequeñas empresas y a costos elevados.
Las condiciones intocables de los bancos en el país son retratadas por un reciente reporte de la firma SNL Financial, que detalla que en el país operan cuatro de los diez bancos más grandes de América Latina, mismos que no han visto efecto alguno en el valor de sus activos pese a la depreciación que ha venido sufriendo la moneda mexicana.
El crédito y los servicios financieros resultan elementos estratégicos para el desarrollo de la economía nacional, lo que de suyo les otorga el objeto de interés público. Sin embargo, la usura campea en este sector que sigue siendo un escollo de la competitividad del país, más que un impulsor de la misma.
Resultaría urgente que se discuta en el país una reforma financiera integral que ponga en el centro el desarrollo de la economía y no los intereses de la banca. Esto podría comenzar con la regulación del diferencial de las tasas de interés, las comisiones que cobran los bancos por los servicios financieros, así como por elevar las multas que cobra la Condusef por los abusos de estas corporaciones. Mientras esto no ocurra, la confesión del agio y la usura seguirá siendo el pecado de una economía que tendrá banqueros ricos con empresas pobres.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

La “bancarrota” social.

45 años y contando

Velasco y la razón de Estado

TLCAN: ¿qué celebrar?

Los retos de los ayuntamientos

Permítanos soñar

Regulación alimentaria urgente

Burocracia vacante

Las réplicas del tsunami

Cambio de libreto

Pátzcuaro, lo que está en juego

Pejenomics

2018: La historia que podrá escribirse

Cuba: reanimando la esperanza

Todo sucede en Michoacán

El único que se divierte

A 100 días

La preocupación de los banqueros

Anayagate

Costa Rica: el paraíso del cooperativismo

Morelia, la oportunidad para la izquierda

Tuxpan: la flor del Colibrí

AMLO el sorpresivo

Andresmanuelovich y el efecto teflón

Y la inflación estaba ahí

El tortillazo de la ignominia

El país de la frivolidad

Ligereza a la Calderón

De la paz a la seguridad interior

AMLO: la ruta de la paz

Meade: el eje del olvido

UMSNH y salario mínimo: dos caras del sistema

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad

Bernie Sanders: La esperanza de lo imposible

Febrero: Episodios de colonialismo y de libertad

Acciones afirmativas: El debate continúa

Participación ciudadana y construcción de gobernanza

Bautista, la alternativa perredista

Temixco: La vulnerabilidad revelada

La crisis que se asoma

Sudamérica: ¿Una golondrina que hace primavera?

Autodefensas y fibrosis social

PRD: Las alianzas posibles

Reformas fracasadas

Basave: Por la redención de los intelectuales

Canarios: la resistencia

Por México Hoy

PRI: La guardia al Maximato

Pátzcuaro: La ciudad de la utopía

“Un amigo se metió a la mafia…”

La confesión de la usura

Estados Unidos y Europa: Medidas divergentes, resultados diferentes

Presupuesto base cero: pretextando eficiencia

Cerati: Pasión por la eternidad

Inflación controlada, ¿el fin del fetiche?

2016: El año de la verdad

Cárdenas frente a Navarrete

Deuda pública federal: ¿Quién la detiene?

Los temores de Peña Nieto

Semeí, Mireles y el Tri

Política ficción: Una sucesión sin control

Grecia: Lo que está en juego

Libertad a Mireles

EPN: Crecimiento económico, popularidad y elecciones

7 de junio: Las lecciones de la elección

Itinerario de campaña

Jara: La pesadilla que está por terminar

Pátzcuaro: El costo de la municipalidad

Salarios y precios: una carrera perdida

Apuntes para una política de desarrollo rural

La piedra de toque de Peña Nieto

Sin lugar a duda… los Calderón

Hipólito Mora: libertad sin justicia