Samuel Maldonado B.
Repercusiones
¡El rey ha muerto!
Martes 6 de Octubre de 2015
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Aun cuando no es una frase común, es expresada por muchos en México cuando se termina el ciclo de un funcionario de elección popular, ya sea gobernador, alcalde o presidente de la República y al tiempo que empieza su relevo. Para el que termina es el olvido y rápidamente los que antes lo saludaban con cierta pleitesía, lo eliminan tan pronto como les convenga y lo desplazan de su memoria para que el sujeto vaya a parar al rincón de los desperdicios y o al olvido total.
Cabe indicar que la expresión con la que comienza este artículo originalmente se refirió a la sucesión monárquica francesa, allá por 1422, cuando se provocó la sucesión de Carlos VI de Francia por el de Carlos VII de Francia y que, en forma completa, se escribía como “le rol est mort, vive le rol”.
Hoy la recuerdo precisamente por la terminación de un simulacro de “sexenio incompleto”, de inestabilidad gubernamental, de errores y horrores y cuyo ciclo completo le correspondía por derecho constitucional al licenciado Fausto Vallejo Figueroa, pero debido a diversas causas tuvo que compartir su corto periodo de gobierno con quien fuera su secretario de Gobierno, el licenciado Jesús Reyna, y luego por Salvador Jara Guerrero, mismo que abandonara la Rectoría de la Casa de Hidalgo (Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo) para asumir los últimos meses del cargo de gobernador del estado, que le entregó Enrique Peña Nieto. Periodo muy corto por cierto y muy complicado tanto por el desconocimiento de la administración pública del afortunado como por la situación de inestabilidad política y social, que aun cuando se niegue oficialmente, prevalece aún en el estado junto con la criminalidad.
¡Viva el rey!, pudiéramos los michoacanos terminar gritando la frase con la que iniciamos este escrito para celebrar o indicar la ascensión y rendición de protesta que como gobernador del estado hizo Silvano Aureoles Cornejo, el día 1º de octubre ante el Congreso del Estado, y al mismo tiempo expresar nuestro optimismo y deseo de que esta sucesión le sea muy, pero muy favorable a Michoacán.
De todos es conocido la caótica situación que vive el país, las descomunales desvergüenzas de la clase empresarial coludida con la clase política y que, como consecuencia de este actuar, se refleja el infortunio principalmente en la vida rutinaria de los carentes de todo, de millones de aquellos infortunados que ven cada día como su magro salario diario se desvanece paulatinamente sin poder hacer algo para resolver ni tan siquiera su doméstica crisis.
Pero un nuevo gobierno siempre trae y tiene la confianza de sus electores en que las abundantes promesas esparcidas por los cuatro rumbos cardinales del estado puedan concretarse en realidades; deseamos pues que esa cercanía que hubo en la campaña con su miles de seguidores se mantenga, y que cuando haya necesidad de que aquellos carentes de todo necesiten acudir al gobernante en búsqueda de ayuda, las puertas del despacho no se cierren, pues es común que sólo se abran para los empoderados de siempre.
Sabemos que las deudas ahorcan la Hacienda Pública, que la problemática a resolver es un enorme obstáculo para el desarrollo de Michoacán, que son miles las necesidades cotidianas, que los recursos económicos del estado son magros, que seis años son cortos para resolver tantos problemas. Y si seis años es poco más de dos mil, no alcanzarán para resolver o mitigar en parte los múltiples dolores de los michoacanos, por lo que obliga al gobernante y a sus más cercanos colaboradores a trabajar, válgaseme lo expresión, más de 48 horas diarias.
Vayan pues con este artículo, no mis felicitaciones por haber alcanzado el sueño realizado, sino mis preocupaciones por la problemática que agobia al estado y sí, desde luego, mi deseo de que Silvano pueda desenredar la madeja heredada.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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