Samuel Maldonado B.
Repercusiones
El oro y moro
Martes 20 de Octubre de 2015
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Mientras que el Estado mexicano se hunde en un mar de mentiras y engaños, de promesas incumplidas y de una inoperancia tanto política como económica, que complica la de por sí difícil vida para la mayoría de los mexicanos pero que favorece principalmente a los que han acumulado mediante la complicidad gubernamental ¡el oro y el moro!, y mayores riquezas, haciendo que al gobierno de Peña Nieto se le enrede aún más la madeja, pues factores mundiales, con la aquiescencia y la irresponsabilidad de las principales autoridades del país oprimen con fuerza el cuello de la inmensa colectividad de los atribulados ciudadanos y que, en contraparte, favorece a banqueros, industriales y comerciantes de contratos amañados que nos hace recordar a todos aquellos que en la época de la Conquista llegaron ¡para hacer la América!, de tal suerte que en la actualidad no vemos el día en que termine este corrupto y blanquísimo sexenio.
Por esta forma de desgobernar, la generalidad de los ciudadanos estamos hartos de tanta estulticia gubernamental, y más aún, aquellos que se debaten en la miseria, pobreza e ignorancia, condición que impulsa a las variadas asociaciones humanitarias a realizar campañas de recolección de “limosnas” para abatir en “algo” la difícil y lamentable condición que principalmente afecta a comunidades indígenas (dueños primarios de sus tierras), a campesinos, que una vez poseyeran parcelas ejidales entregadas por el gran general Lázaro Cárdenas, y que con el engaño salinista, indígenas y parcelarios pudieron comerciar sus parcelas para terminar desposeídos de las mismas, que ahora, están en las manos de grandes terratenientes cobijados con el manto gubernamental.
En estas tierras, arrebatadas a la ignorancia, se han encontrado los principales yacimientos carboníferos, así como de diversos minerales (entre de ellos, el oro, la plata y el fierro, etcétera) que despiertan la codicia de elementos y miembros principales que dominan el comercio internacional y que, por su condición de recursos no renovables, se encuentran ahora en las manos de esos muchos que tienen poca o ninguna identificación con los intereses de la nación pues para ellos, los ricos yacimientos (ahora incluido el petróleo) son estratégicos para mantener y preservar su poder tanto político como económico.
Es decir, con esta actitud asumida no hay ninguna duda de que los que comandan este país desde sus grandes corporaciones comerciales e industriales, en tres años más, tendrán la posibilidad de continuar o mantener en su puño “el oro y el moro”, con el que podrán conservar e incrementar el dominio actual, salvo que ocurra un verdadero milagro en los que definitivamente no creo.
Trabajar desde ahora tomados de la mano en un esfuerzo superior para erradicar gobiernos corruptos no solamente en estados y municipios, sino en los tres poderes de la nación, es una tarea que obliga a quienes, inconformes, estamos por el conducir inadecuado y erróneo del país.
En tres años más, lo deseable sería lo “anormal a la conducta actual”; es decir, que la mayoría de los que ahora prevalecen en la marginación y pobreza se sumarán a los millones de obreros mal pagados y que todos en un sincronismo ideal, se sumarán con las pocas asociaciones democráticas existentes y, todos, nos integráramos a las diferentes “izquierdas” que subyacen aún en el ostracismo político, que agregáramos nuestros esfuerzos a los de millones de inconformes y erradicáramos, por la vía del voto popular, a estos gobiernos ajenos a los verdaderos intereses nacionales, para finalmente tener un nuevo México.
Nota. Recordamos con mucho cariño al señor general de División, don Lázaro Cárdenas del Río. ¡El mejor presidente que los mexicanos hemos tenido en el últimos siglo!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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