Leopoldo Chassin Ramírez
La palabra andante
Las promesas y la deuda
Lunes 26 de Octubre de 2015

Prometer hasta vencer, y después de haber vencido, adiós a lo prometido.

Refrán que mi “jefa” decía, quizá lo experimentó con mi santo “jefe”, Panchito, y de ahí resulté yo.

A- A A+

Muchos de los que ahora están a cargo de la gerencia del país, es decir, presidente de la República, gobernadores, presidentes municipales y los respectivos séquitos de diputados y senadores, señalan que la situación económica es crítica, las múltiples deudas, la baja en el precio del petróleo, la devaluación del peso, la crisis internacional, insuficiencia del presupuesto asignado, que el cambio climático y demás agravantes no les permitirán alcanzar los compromisos de campaña. Algunos se atreven a decir que las cuentas de sus antecesores salieron mochas, y para colmo, la tan cacareada transparencia no llega, viaja en el caparazón de una tortuga.
Lo cotidiano es que, como ha sucedido históricamente, es un garbanzo de a libra encontrar nombres de los responsables del saqueo, ya no digamos encarcelados. Los criminales del 2 de octubre de 1968 y del 10 de junio de 1971 son ejemplos de impunidad. Guatemala, Chile y Argentina nos han puesto el ejemplo.

Las promesas y la deuda

Los susodichos gerentes sin duda han recibido el encargo de los dueños de las empresas nacionales e internacionales, es decir, sus patrones, de administrar el país, el estado o municipio para que sus riquezas sigan creciendo, no importa que endeuden a sus ciudadanos sometidos a sus caprichos. El uso de la fuerza pública, encarcelamiento y desaparición son elementos persuasivos de los gerentes.
Si usted revisa las obras que los malos gobiernos, verá que carreteras, puertos, aeropuertos, entre otros el de la Ciudad de México, hay vialidades de primera para la gente bonita; las de tercera calidad, con baches, revestimientos defectuosos o de plano sin pavimentar son para los jodidos por los poderosos. Electricidad, agua potable a diario y drenaje de primera, para los ricos, y sin agua o terciada y si acaso drenaje para los trabajadores de salario mínimo, subempleados y desempleados.
Veamos las carreteras, las autopistas que cruzan por el estado, son utilizadas principalmente por camiones de carga, autobuses o autos que pertenecen a los que tienen dinero para tener uno o varios de ellos. Los camiones de carga se encargan de llevar los productos de los medianos o grandes productores a los centros de empaque o distribución, que son los que imponen el precio a los productos; el saqueo. En los autobuses de primera se transportan los turistas o personas que pueden pagar a razón de un peso con 60 centavos el kilómetro y hasta dos; en los de segunda, los trabajadores o estudiantes que pueden pagar quizás hasta diez pesos por viaje pues los salarios de hambre que se pagan no alcanzan para más. Y los autos pertenecen a la clase medio-jodida o ricos que pueden comprar una charchina de 20 o 30 mil pesos en el caso de los primeros, y de 100 mil o más pesos para quienes pueden darse ese lujo.
Las vialidades para los fraccionamientos de lujo generalmente se encuentran en mejores condiciones que el del resto de calles o avenidas.
Los servicios de electricidad y alumbrado no tienen ni punto de comparación, los privilegiados no tienen interrupciones y el mantenimiento del alumbrado es expedito. ¿Qué opinarán los otros?
El servicio de agua de los privilegiados es generalmente bueno, con pozos profundos y en algunos casos para dotarles el servicio, desvían el agua que originalmente era para varias colonias. Ejemplo de ello, el agua que salía de los Filtros Viejos era para los habitantes de la zona, ahora es desviada principalmente para la zona comercial de Altozano.
¿Cuántos pobres cuentan con servicios semejantes a los de los privilegiados por los malos gobiernos? Buenos gobiernos dirían los otros.
La deuda del estado es enorme, del orden de los 30 mil millones de pesos, que quiere decir que cada uno de los cuatro y cacho millones de michoacanos debemos siete mil y pico de pesos. ¿Usted los autorizó?
El gobernador y varios presidentes municipales han declarado que requerirán reestructurar la deuda para poder cumplir con los compromisos de campaña, lo que implica que nos dejarán con una deuda mayor.
Silvano Aureoles ha hecho compromisos económicos que difícilmente podrá cumplir: ha prometido apoyo al campo, aumentar la matrícula en la Universidad Michoacana, regalarle 40 millones de pesos Televisa vía Teletón, aumentar el sueldo a la Policía, a la cultura, el deporte y quién sabe a cuantos más.
Una de las más complicada es terminar con las escuelas de palitos que en Morelia se cuentan en 300 y más de mil en el estado. ¿Educación de calidad con escuelas sin agua, drenaje, pupitres, amén de los niños que viven en condición de pobreza que son uno de cada dos y de extrema pobreza uno de cada cinco? Cifras oficiales.
Con el sistema de salud ha sido más prudente, simplemente dice que lo mejorará, que se cubrirá el déficit de personal; del número de camas por habitante, los medicamentos y la calidad de la atención no he escuchado nada.
¿Y si todo lo que se ha prometido en el aspecto económico no se cumple, qué?

Sobre el autor
Leopoldo Chassin Ramírez Profesor de medio tiempo de la UMSNH Colaborador de Cambio de Michoacán desde 1997 Inconforme social Simpatizante zapatista desde 1994 Utópico empedernido Amante de la tradición
Comentarios
Columnas recientes

La hidra capitalista y el Peje

¿Autismo en el Consejo Universitario de la Universidad Michoacana?

¡Prometer y prometer hasta vencer, después de los vencidos, nada de lo prometido!

Terrorismo en la Universidad Michoacana

¿Día Internacional de la Mujer? Una vacilada del sistema

¿Nuevamente perderemos once semanas de clase en la UMSNH?

¿Miopía en las micro parcelas del conocimiento?

La transparencia y la huelga en la Universidad Michoacana

La opacidad, la madre de los males en la UMSNH

Ya se fregó el ciclo escolar

Marichuy en Michoacán 20, 21 y 22 enero

El trío de tríadas

Cuarentena en la Universidad Michoacana

Un mes sin clases y sin salario en la Michoacana

Cuatro semanas sin clases en la UM

El INE y el big data

Las incongruencias de los gobiernos y Consejo Universitario

¿Hay un guardadito en la Universidad Michoacana?

Los gobernantes ya se van y las deudas se nos quedaran

Los achaques de la cumpleañera centenaria

¡Nunca más un México sin nosotros!

¿Dónde hallo a los nicolaitas?

Ejecutivo y Congreso agreden a la Universidad Michoacana

Primero transparencia, luego reforma universitaria

El maldito poder

¿Podredumbre e indiferencia en la Universidad Michoacana?

No intervención y autodetermonación

El principio de la sinrazón

Vientos y tormentas sobre la Michoacana

La danza de los millones

Obedecer y no mandar

“Izquierda” domesticada

La domesticación en la Universidad Michoacana

Sigue el fast track en la Universidad Michoacana

Los siete principios del CNI

Entre la indiferencia y la impunidad

Ni izquierda ni derecha, de enterrar al capitalismo se trata

La Michoacana vista desde arriba

La Universidad Michoacana hecha pedazos

La transparencia en la Universidad Michoacana

¿Qué universidad requerimos?

¿Reforma Universitaria a ciegas?

Los partidos y el poder

Con el agredido y no con el agresor

¿Enfermita la UMSNH?

Transparencia sin tapujos

¿Consejo Universitario o Santo Oficio?

Ante jubilaciones y pensiones ¡Primero la transparencia!

Una de muros y grietas

¿Agoniza la Universidad Michoacana?

#VibraMéxico, a temblar México

¿De periodistas y periodiqueros?

Nadie sabe para quién trabaja

¿Cuántos más?

¡No te dejes engañar! El responsable: el capitalismo neoliberal

¿Y los ladrones?

Del dicho al hecho, ¿y para cuándo las acciones?

¿Presidenta indígena o presidente ladino?

Las enfermedades en la UMSNH

Ahora vienen por nosotros, los universitarios

10 semanas sin clase en la UMSNH

¿Qué es ser nicolaita?

Desalojo o capitulación en la Michoacana

¿Mano negra en la toma de la UMSNH?

¿Quién tiene cerrada la UMSNH?

Reprobada, la Universidad Michoacana

¿Es mucho pedir?

¿Los querrán hacer capitular por hambre?

¿Habita la transparencia en la Universidad Michoacana?

¿Educación de calidad?

La “ficha” en la Universidad Michoacana

CompArte Morelia

Los con y contra de la Reforma Educativa

Cuidar a la recién nacida

Se les hace bolas el engrudo

Sangre o tregua?

¿Diálogo o monólogo y retórica?

Mesa nacional de diálogo ¡ya!

¿Reforzar o debilitar al dique?

La Reforma Educativa, Televisa-banqueros contra la razón

Diálogo, ¿es mucho pedir?

Nos arrinconan, ¿y?

De subcultura y cultura

Las catástrofes siguen su marcha antinatural

Los sin tierra, trabajo, salud ni educación

¿Usted confiaría en quien viola la Constitución?

¿A quién sirve la Universidad Michoacana?

La corrupción y las mentiras en el Ramal Camelinas

La crispación ante la impunidad

Del yanquis go home al yankis come in

¿Guadañazo a las pensiones y jubilaciones en la Universidad Michoacana?

¿Hay trampa en la huelga de la UMSNH?

¿Cómo resistimos?

Francisco y Enrique, ¿aliados o en disputa?

Y la transparencia, ¿para cuándo?

¿Cerrarán el changarro de la UMSNH?

Silvano y Poncho, ponchados

¿Y por qué somos así?

A 22 años del “¡ya basta!”

¿Buen fin?

La misma gata nomás que revolcada

Escándalos en la Michoacana (Segunda parte)

Escándalos en la UMSNH

Adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona

La barbarie y sus cómplices

Terrorismo de Estado e impunidad

Las promesas y la deuda

¿El arte de la prudencia?

¿Un buen comienzo?

Déficit presupuestal (el desfalco)

Arriba y abajo

¿La UMSNH socialmente responsable?

Nos endeudaron, nos engañaron y se fueron

Y sigue la mata dando, los bancos siguen robando

De arriba, nunca, jamás llegarán la verdad y la justicia. EZLN

Del dicho al hecho hay mucho, mucho trecho

Encuesta de risa de la UMSNH

La hidra capitalista en su apogeo

El mundo al revés

¡Tras el ladrón!

¿La universidad contaminada?

Ganaron la sinrazón, la codicia, la indiferencia…

Con el agredido, no con el agresor

¿Quién prendió el cerillo?

¿Ganó su partido? ¿Perdió su partido?... Organícese, las cosas irán de mal en peor

¿A quiénes sirven los gobiernos y la Universidad Michoacana?

¿Votar? Mejor organizarse

El EZLN. La teoría y la práctica

Luis Villoro y Galeano

¿Y tú qué harás(emos)?

¿La dejaremos morir?

¿Caerás en sus trampas?

Otra travesura del EZLN

La Universidad Michoacana. ¿Laica o confesional?

Las jaurías tras los votos

¿También sin agua?

¿Qué fue de los que fueron de izquierda?

¿Estamos en el abismo?

¿Cómo hemos llegado hasta aquí sin darnos cuenta?

La transparencia y las jubilaciones en la Universidad Michoacana

¿Sólo elecciones? ¿Existen otros caminos?

¿La Universidad Michoacana encadenada?

Capitán que no escucha a su tripulación…

La palabra andante

¿No hay dinero?

A los Reyes Magos

¿Acorralados?

¿Que renuncie Peña? ¿Fuera Peña?

Darle vida a los ausentes y a los desaparecidos

Y después de Ayotzinapa ¿Qué?