Samuel Maldonado B.
Repercusiones
Admirados y aborrecidos
Martes 27 de Octubre de 2015
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Admirados por su desarrollo, su economía, su poder militar, su influencia política, por su tecnología desarrollada, por los numerosos científicos y su alta calidad, etcétera; aborrecidos o despreciados por su prepotencia, por su desprecio para aquellos que tuvieron la suerte de no ser “güeros” y por el control económico y político que tienen sobre los países en general, pero principalmente por los menos desarrollados.
Sus ilegales y frecuentes e ilegales intervenciones militares prácticamente en los cinco continentes, incluidos los mares que los rodean, hacen temer a gobiernos democráticos no afines a los Espantados Unidos de Norteamérica. La conducta de nuestros vecinos ha sido la misma que la de otros poderosos como Inglaterra, Francia, Alemania o Rusia, países intervencionistas admirados pero siempre odiados.
Estos países son responsables de las guerras y de las destrucciones masivas, Inglaterra está posesionado, por ejemplo, de las Islas Malvinas, que lesionan los intereses de Argentina; la Bahía de Guantánamo la controlan los güeros de allende la frontera norte de México. A los japoneses seguro que no se les olvidará la descarga sobre Hiroshima y Nagasaki de las dos bombas atómicas descargadas sobre su país en 1945, que dio término prácticamente a la denominada Segunda Guerra Mundial.
Inglaterra es la directamente responsable de la debacle que sufren los palestinos constantemente debido a la ocupación israelita del territorio, que permanentemente está apoyada por el poderoso vecino norteamericano. Los poderosos países mencionados son culpables de las masacres constantes que el Ejército de Israel ocasiona a los árabes.
Por esa ambición de poder o por la estupidez política cometidos por estos dos países gigantes, israelitas y palestinos están enfrentados desde 1945, fecha oscura en la historia, todo por el poder político y económico de Inglaterra y el apoyo irracional que mantienen en jaque a los palestinos.
Hace algunos años, en un artículo anterior, señalaba que la antes denominada Sociedad de Naciones (ahora Organización de las Naciones Unidas) unilateralmente habían dividido el territorio palestino en dos proporciones prácticamente iguales para entregarle al pueblo judío una de las partes y que poco a poco, Israel, con el apoyo de la potencia norteamericana, fue apoderándose de un mayor espacio que esencialmente es la razón de las masacres que en forma continua se suceden en el pueblo palestino.
Si el pueblo israelita ya no cabe en la parte concedida por la antigua Sociedad de Naciones, con la llegada constante de un mayor número de judíos a los territorios ocupados impulsados por los países señalados, cabrá esperar que la conducta de Israel contra Palestina se agudizará más y con certeza calentará mayormente la frágil relaciones entre estos dos pueblos milenarios.
Por la Guerra Fría en esas latitudes (que está más caliente que nunca) debiera obligar moralmente a los Espantados Unidos a terminar con ese incondicional apoyo a Israel, pues en esa parte del mundo cada día se presentan acciones militares que seguramente calentarán más al globo terráqueo.
Actualmente la Organización de las Naciones Unidas tiene un mayor e importante peso político y es de esperar su pronta intervención en estos conflictos que obliguen a los poderosos intervencionistas a hacer respetar los límites señalados por la Sociedad de Naciones y evitar así las unilaterales acciones del Estado israelí contra los palestinos.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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