Alejandro Vázquez Cárdenas
Un aniversario más, la caída del Muro de Berlín
Miércoles 11 de Noviembre de 2015
A- A A+

Este 9 de noviembre se cumplieron ya 26 años de la caída de uno de los mayores, si no es que el mayor monumento a la intolerancia que el hombre ha levantado en su historia. El Muro de Berlín, barrera física que exhibía mundialmente el fracaso del régimen comunista, doctrina responsable de la mayor cantidad de muertes y dolor que ha conocido el mundo desde su origen.
Veamos algunos de sus antecedentes. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, tanto Alemania como Berlín quedaron divididas en cuatro sectores de ocupación: soviético, estadounidense, francés e inglés. La relación entre las naciones occidentales y la URSS nunca fue del todo buena y en el año de 1949 los tres sectores occidentales (estadounidense, francés y británico) se unificaron y pasaron a llamarse República Federal Alemana (RFA) y el sector oriental (soviético) se convirtió en la República Democrática Alemana (RDA), que para fines prácticos era una dictadura supeditada a la URSS.
La cosa es que la ciudad de Berlín quedó dividida por la mitad (inicialmente sin muro alguno) y se crearon 81 puntos de paso entre las dos zonas de la ciudad.
El resultado de esta absurda división era el previsible, la mala economía soviética y la floreciente Berlín occidental hicieron que hasta el año 1961 casi tres millones de personas dejaran atrás la Alemania Oriental para ingresar a la Alemania Occidental.
La República Democrática reaccionó ante la pérdida de población que sufría (especialmente de altos perfiles) y, la noche del 12 de agosto de 1961, decidió levantar un muro y cerrar 69 puntos de control, dejando abiertos sólo doce.
El Muro de Berlín acabó por convertirse en una gruesa pared de hormigón de entre 3.5 y cuatro metros de altura y simultáneamente al muro fue creada la llamada \"franja de la muerte\", estructura integrada por un foso, una alambrada, una carretera por la que circulaban vehículos militares, sistemas de alarma, torres de vigilancia y patrullas acompañadas por perros durante las 24 horas del día. Tratar de escapar era prácticamente imposible, pero muchos lo intentaron.
Entre 1961 y 1989 más de cinco mil personas trataron de cruzar el muro y más de tres mil fueron detenidas. Se tienen registradas 192 personas que murieron en el intento, la última de ellas, el 5 de febrero de 1989.
En el año de 1989, con Gorbachov en el poder, su Glasnost (liberalización) y Perestroika (reconstrucción) las contradicciones internas de la URSS se agudizaron, se evidenció su inviabilidad y fracaso como proyecto económico y político y como castillo de naipes toda la URSS se desplomo y desintegro.
En cuando a los sucesos previos a la caída del muro resalta la apertura de fronteras entre Austria y Hungría en mayo de 1989, ya que cada vez más alemanes viajaban a Hungría para pedir asilo en las distintas embajadas de la República Federal Alemana. Este hecho motivó enormes manifestaciones en Alexanderplatz, que llevaron a que, el 9 de noviembre de 1989, el gobierno de la RDA afirmara que el paso hacia el oeste estaba permitido.
Ese mismo día, miles de personas se agolparon en los puntos de control para poder cruzar al otro lado y nadie pudo detenerlos, de forma que se produjo un éxodo masivo. Al día siguiente se abrieron las primeras brechas en el muro y para efectos prácticos desaparece como barrera divisoria.
Reflexiones: 100 millones de muertos y millones de ciudadanos esclavizados es la cifra conservadora del costo de la entelequia marxista-leninista. Por eso el mundo celebra con júbilo un aniversario más de esa fecha, el 9 de noviembre de 1989, cuando la URSS y sus satélites colapsaron víctimas de sus insolubles contradicciones. El marxismo real caracterizado por miseria generalizada, cartillas de racionamiento, incomunicación, pésimos servicios, omnipresente Estado policiaco, hospitales psiquiátricos convertidos en cárceles para disidentes, infernales gulags, inexistencia de los derechos humanos y un costosísimo aparato militar que a la postre contribuyó decididamente a la quiebra del sistema exhibió, urbi et orbi, su incompetencia.
La caída del Muro de Berlín significó el fin del régimen comunista de Alemania Oriental y poco tiempo después, el 3 de octubre de 1990, se proclamó la reunificación de Alemania. La pesadilla había terminado.

Sobre el autor
"Medico, Especialidad en Cirugia General, aficionado a la lectura y apartidista. Crítico de la incompetencia, la demagogia y el populismo".
Comentarios
Columnas recientes

Un paciente mental

El cerebro político

El timo de la homeopatía

México, entre el odio y rencor social

La depresión y la vejez, un problema que se incrementa

Cómo asaltar el poder

Los “abajoinsultantes”

Delincuencia y periodismo

Vivir en la Rumania comunista

Pacifismo

PRI, el partido que nadie quiere

Las consignas del odio

Premios Darwin

Inteligencia, Hitler y engañar con la verdad

Sectas, un fenómeno religioso y político

Elecciones aristocracia y kakistocracia

Sobre la responsabilidad

Democracia, educación y votos

Recordando al News Divine

Bulos y fake news

La salud y los políticos

La política del chantaje

El señor López Obrador y la educación

Delincuentes sexuales

Pena de muerte, ¿sirve o no?

López Obrador y su personalidad

Qué hacer después de los 60

Culpables fuimos todos

Autoridad moral y las redes sociales

Paz a toda costa, ¿eso queremos?

Criminales y maltrato animal

Ideologías totalitarias

Justicia, al servicio del poder

Pactar con el narco

Una alternancia fallida

La objetividad y el periodismo

Suicidio en el anciano

Incitatus, el Senado, el IFE y el PRI

Lectura, un hábito en extinción

Trastorno paranoide, datos

Hablando de diputados

Llegar a viejo, datos

Cuba, peligrosidad predictiva

Pax Narca

Amanuenses, más vivos que nunca

Religiones y sectas

Nicolás Chauvin, ignorancia y necedad

Cuando nos negamos a ver, el caso de la CNTE

La salud y los políticos

Votar con el hígado

Ignorancia radioactiva

Tomar decisiones. No todos pueden

Pertenecer a la izquierda

Fanatismo y política

Congreso sordo y caro

Productos milagro, las ganas de creer

Un partido sin remedio

Intelectuales y la violencia

Nuestros impuestos (no) están trabajando

La congruencia y la izquierda

La estupidez

Medicina y comercio

Tener fe, la justicia en México

Simonía y delincuencia

El cerebro de reptil

Abortar o no abortar

Cocaína, heroína, éxtasis y tachas

Hablando de genocidios

Política, odio y resentimiento

Información y noticias falsas

Hablando de totalitarismo y mesianismo

Un modelo de universidad

Feminicidios, misoginia y machismo

1° de mayo, algunos datos

Un crimen sin castigo

Con licencia para matar

México, su educación y cultura

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

No pasa nada

Corrupción, un problema severo

Philip Roth, sus libros y la vejez

Patognomónico y probable

Don Alejo, un ejemplo

Periodismo y poder

¿Son iguales todos los humanos?

La historia se repite

Notas sobre la evolución

¿Quién mato a la gallina?

Reflexiones sobre la ignorancia

Pemex, ¿petróleo de los mexicanos?

Un problema diagnóstico

Carta de Esculapio a su hijo

Secuestros en México

Fabula de la cigarra y la hormiga

Cuba y Castro, algunos datos

Trump, datos y reflexiones

Democracia y elecciones en Estados Unidos

Investigación médica, mentiras e Internet

La fábula del escorpión y la rana

Reflexiones sobre religión y ciencia

Cómo transformarse en un intelectual

El mono desnudo

Diálogo, ¿qué es eso?

Septiembre, ¿que celebramos?

Incompetentes o cómplices

Universidad Michoacana y la CUL

La democracia y los democráticos

Periodismo, sesgo y derechos humanos

Gana la CNTE

Las tres “C”

Usos y costumbres

¿Hasta cuándo?

Fanatismo y terrorismo, un peligro

Agnosticismo y ateísmo

A 28 años de un 6 de julio

Opiniones respetables

Paro médico

Miedo

Enfermedades psicosomáticas

La CNTE y sus mentiras

El toreo y la mente humana

El principio de Peter y los abogados

1º de mayo y los sindicatos

Productos pirata

Un nuevo tropiezo, la CNTE en Michoacán

La injusticia en México

Ferias y peleas de perros

Los nombres de los hijos

El “Justo Sierra” y la autonomía universitaria

Aristocracia y kakistocracia

La farsa de las terapias pseudocientíficas

PRI, un aniversario más

La educación universitaria en México

La visita del Papa

Medicina, pronóstico reservado y tanatología

El fuero ¿debe desaparecer?

Los gobernantes que merecemos

Cambio de placas, mal asunto

Escepticismo y credulidad

El debate, despenalizar o no las drogas

Terminó un mal año

Una carta para los mexicanos

Los perros no son juguetes

Silvano, el desencanto

La violencia del Islam radical 2

Islam, la violencia

Un aniversario más, la caída del Muro de Berlín

IMSS, una institución rebasada

Mentiras y medios de comunicación