Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Barbarie contra barbarie
Miércoles 18 de Noviembre de 2015
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No bastan rezos, condenas y angustias. La barbarie está entre nosotros. Atentados terroristas, desollados, colgados en puentes por el narco. Son actos similares, no iguales, pues el odio es distinto. Lo equiparable es el asesinato; acabar con el enemigo. Los humanos se la toman en serio. Animales o congéneres. Acabar con el otro. El odio ante todo.
El terrorismo viene de ambos lados. Occidente y Oriente. En Siria han muerto más de 200 mil civiles por los bombardeos indiscriminados de Francia, Estados Unidos. Cuatro millones de desplazados huyen del horror de las dos partes. El Estado Islámico ha masacrado niños y adultos, además de perpetrar atentados, como en París el viernes pasado. La barbarie.
Los atentados terroristas en París fueron como un déjà vu. El día de los sucesos en Nueva York, miraba con azoro los aviones estrellándose en las Torres Gemelas y el posterior derrumbamiento de ambos edificios. El ataque al corazón financiero de Estados Unidos –después sabría del Pentágono– parecía presagiar el fin del capitalismo y sus guerras.
El viernes leí con preocupación las notas sobre los atentados en la capital francesa, símbolo de la exquisitez occidental. ¿Un nuevo presagio? No. Al parecer los terroristas islámicos han decidido confrontar al capitalismo salvaje con sus propias armas. Y alguien me afirmó hace algunos años que el Islam era amor. ¿Un Islam, muchos Islam? Sí.
Sin duda, ni amor ni paz. Ambos bandos buscan dominar, amedrentar y asesinar. Socavar las raíces de la civilización occidental parece consigna del islamismo radical. No es un triunfo del terrorismo. Es la barbarie contra la barbarie. Así como ha destruido los testimonios de su propia y milenaria civilización, busca destruir a otra parte de la humanidad.
Las religiones profesan un amor selectivo; practican históricamente el arrasamiento de otros pueblos y culturas. La cristiandad, en sus diversas versiones –católica, protestante y evangélica– ha usado la palabra de Dios, los lugares santos, como objetivo contra los infieles. Mahoma y sus huestes hicieron lo mismo en distintos momentos históricos.
El costoso discurso de la paz y la televisión privada para promover turísticamente o, autoayuda de por medio, imbuir de concordia, salen sobrando cuando hechos terroristas sacuden a la civilización occidental. Y el neoliberalismo es protagónico al pretender normalizar el capitalismo salvaje y sus guerras contra supuestos infieles.
Los ataques terroristas en París son parte de esa crisis civilizatoria que arrasa con todo. Calentamiento global, extinción de especies, contaminación y corrosión ambiental, explotación irracional de los recursos naturales, desregulación de los mercados, fundamentalismos políticos, económicos y religiosos, terrorismo y guerras.
El hombre sigue haciendo de las suyas. Los ataques terroristas de París reabren el ciclo bélico. La industria armamentista, las políticas e ideologías de la guerra, el arrasamiento de pueblos completos, tienen nuevas-viejas justificaciones. El grito guerrero de Obama, Hollande, y otros líderes del capitalismo salvaje no presagian nada novedoso.
Como ha sido señalado por los especialistas, el Estado Islámico es una perversa creación de la civilización occidental. Se rebela contra Occidente, infiel, adorador de dioses falsos. El capitalismo salvaje y sus guerras, afirma el terrorismo islámico, nunca vivirán en paz. Esta facción de un Islam radical, terrorista, está por declarar la guerra contra Occidente.
Las redes sociales en Internet se debaten entre el odio al Islam, los musulmanes, el Estado Islámico, la simpatía por las víctimas del 13 de noviembre en París, pero muy pocos cuestionan las masacres perpetradas por Occidente en Oriente. El holocausto palestino, los miles de civiles sirios muertos o desplazados. Barbarie contra barbarie.
En pocos días, medios o supuestos especialistas ha pretendido explicar qué pasa en Siria, el potencial destructivo del Estado Islámico, la solidaridad con las víctimas, pero pocos tienen el escenario completo, en el que las razones estructurales, no simplemente religiosas o de odio, sobresalen. Tampoco es Oriente contra Occidente.
Poca sobriedad mostró Hollande en su discurso, dos días después del atentado, al declarar la guerra contra los “bárbaros”, contra un grupo que está lejos, supuestamente, de ser parte de una civilización. Declaraciones guerreras que llaman a una guerra santa contra los otros infieles. En realidad, barbarie contra barbarie.
Obviedades. 1. Presupuesto 2016: Moches, austeridad ausente, falta de transparencia, diputados maiceados, apéndices del Poder Ejecutivo federal. ¿Vergüenza? Bolsillos llenos. 2. El periodismo chayotero pretende confundir al comparar el terrorismo en París con el populismo y el mesianismo. Discurso falso y perverso que el neofascismo busca normalizar, alentando el odio social y político contra un político en particular. 3. En poco más de un mes, el “nuevo comienzo” ha dejado claro que la propaganda televisiva y la adulación chayotera marcarán sus seis años de gobierno. Promesas por doquier, publicidad sin transparentar los recursos, declaraciones mediáticas banqueteras. Lástima. 4. El crecimiento económico en México ha sido revisado a la baja en varias ocasiones. Para el próximo año el Banco de América-Merrill-Lynch prevé un crecimiento lento de los salarios reales y las remesas, caída en la confianza del consumidor, tasas de interés más altas y menor gasto del gobierno. 5. En tropel, organismos empresariales, organizaciones civiles ligadas a las élites económicas y políticas estatales firmaron una misiva en la que se apropian del “derecho a la educación de nuestros menores” para apoyar la aplicación de la Reforma Educativa en Michoacán, dando así un espaldarazo al “nuevo comienzo”, el cual no se anima a confrontar el tema desde sus raíces.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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