Rafael Mendoza Castillo
El derecho del orden de Aurelio Nuño Mayer
Lunes 30 de Noviembre de 2015
A- A A+

En primer término, Aurelio Nuño Mayer, como Secretario de Educación Pública, no escucha las razones y argumentos del otro, del maestro y la maestra, sean integrantes de la CNTE o no. Él rechaza el diálogo y prefiere el monólogo de una ley, ausente ésta de la justicia como valor del derecho y de la legitimidad. La actitud cerrada de tal personaje ignora al diferente, al que piensa distinto y, por consecuencia, este último no existe para el poder de explotación.
Varios científicos de lo social y de lo educativo afirman lo siguiente: “La reforma emprendida por la actual administración carece de un proyecto educativo que la guíe y le de sustento. Se reduce a un conjunto de modificaciones legales para la administración del sistema escolar. Se limita a regular las condiciones laborales del magisterio a través de procedimientos de evaluación que, lejos de contribuir a la mejora docente, conforman un aparato abigarrado de control y vigilancia al que son sometidos, de manera vertical y autoritaria, las y los profesores en nuestro país”. El titular de la SEP ni los ve ni los oye, es salinista.
El pensamiento conservador y neoliberal de Aurelio Nuño Mayer considera que los maestros tienen derecho a presentar el examen de evaluación. Ese discurso del orden es perverso porque al ejercer ese derecho del poder, el evaluado pierde derechos y conquistas. Así, el examinado no es un fin en sí mismo, sino un medio, una cosa, alguien que nació para no pensar y sólo obedecerá la voz del amo, del capital.
A los maestros y las maestras, sean de la CNTE o no, se les otorga el derecho a ser esclavos, clasificados en idóneos y no idóneos, normalizados o enemigos del sistema. Toda clasificación tiene la intencionalidad de controlar la conciencia, la psique del individuo, persona o ciudadano, incluido su propio cuerpo. Lo que en verdad quieren Aurelio Nuño y el sistema que representa es que perdamos la libertad, la dignidad y las formas autónomas de organización política. No es poca cosa.
¿Qué derecho es ese al que invita, por la fuerza, el gerente de la SEP? Su invitación nos convierte en individuos, que recibiremos como castigo la exclusión del sistema educativo, vayas o no vayas al proceso de evaluación. Por otro lado, responsabiliza al maestro y la maestra de la crisis del mismo sin ser presunto culpable y sin el debido proceso. Es la violencia y sus instrumentos sobre los maestros. Los fines (proyecto educativo) están en una situación de fragilidad y por eso ganan los instrumentos (Hannah Arendt).
El derecho que propone el autoritario Aurelio Nuño de la SEP es que asistamos a colocarnos la soga al cuello, señalando que la evaluación y la calidad son productores, en sí mismos demiurgos, de la gran transformación del sistema educativo. Esas fantasías tienen un sustento religioso, sin contenido real, las cuales se convierten en fetiches creadores de realidades académicas. No cabe duda que rezar (Peña Nieto dice) frena la violencia de los huracanes de quinta categoría (Patricia). La razón ficticia se instaló en Los Pinos. Ahora ya somos imparables, dice el inquilino de Los Pinos. Se mueven las fantasías del poder y la realidad es cada día más insoportable para el ser humano.
Como la razón ficticia (subjetiva) desplazó a la razón práctica y objetiva. Por eso la evaluación carece de proyecto educativo. La razón ficticia está más cerca de la violencia, de ahí que el poder de dominación y de explotación recurra a las fuerzas policiacas y militares para someter a los maestros al orden constituido, dado, es decir, al conformismo social y aniquilar sus formas de organización y de resistencia antisistémica capitalista.
La razón ficticia se encuentra con la razón técnica. Ambas se instalan en el poder prianista. Este último produce una verdad administrativa y laboral para reprimir la inconformidad, las opciones de futuro, la libre organización, la libertad de pensamiento crítico y disruptivo, de maestros y maestras de México. La razón técnica y la ficticia buscan convertir al otro en un instrumento, al servicio del consenso de Washington y encaminarlo hacia el incremento de la ganancia y la acumulación de capital en 30 familias mexicanas.
Como bien decía el bueno de Michel Foucault, vivimos en una sociedad disciplinaria donde se clasifica, se clausura y todo se hace funcional. Desde la disciplina se vigila al cuerpo, la mente. No cabe duda que la disciplina, la biopolítica y la psicopolítica, vía la evaluación, además de afectar laboralmente y administrativamente a los sujetos de la educación pretenden homogeneizar a estos últimos.
El examen de evaluación, como dice el clásico, conjuga el saber y el poder. Permite conocer al individuo para clasificarlo y dominarlo. Entre más conoces al individuo más elementos se tienen para normalizarlo. Por eso la razón técnica y la razón ficticia son los atributos del poder de dominación y explotación que se han instalado, vía elecciones fraudulentas, en el poder público. Desde esas razones se produce la violencia, como método represivo, sobre quien aspire a un proyecto de nación alternativo al neoliberalismo.
El sistema educativo mexicano está siendo intervenido, desde lo externo, en contra de la voluntad de sus principales actores: maestros, maestras, estudiantes, padres de familia, sociedad civil, por los dogmas del neoliberalismo, con la idea de convertir a las personas en operadores que accionan y ponen en movimiento los juegos y programas configurados. De esa manera desplaza los antagonismos de clase, conflictos étnicos, de género, económicos, sociales y culturales.
El poder y la evaluación constituye un binomio que va más allá de la pretensión de mejorar el sistema educativo, sino que busca, vía la fuerza y el dominio (diez mil policías), imponer la voluntad a un sujeto formado y otro en formación a fin de excluirlos, reprimirlos física y mentalmente y al final del día convertirlos en seres obedientes ante el capital.
Como bien afirma el investigador de lo educativo Ángel Díaz Barriga: “La evaluación ‘universal’ es una violencia hacia las escuelas y los maestros porque se pone en entredicho lo que se hace en los centros educativos y contribuye al desprestigio del trabajo docente”. El nuevo comienzo, que gobierna Michoacán, se inscribe en los gobiernos represivos sobre los movimientos populares. Los primeros están sustituyendo a los gobiernos progresistas (Argentina). Otro mundo es posible.

Sobre el autor
1974-1993 Profesor de Lógica, Historia de las Doctrinas Filosóficas y Ética en la Escuela Preparatoria “José Ma. Morelos y Pavón” , de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Mich. 1977 Profesor de Filosofía de la Educación en la Escuela de Filosofía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Mich. 1990-1993 Asesor de la Maestría en Psicología de la Educación en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José María Morelos”. 1993-2000 Coordinador de la Maestría en Sociología en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José Ma. Morelos”. 1980 Asesor del Departamento de Evaluación de la Delegación general de la S.E.P., Morelia, Mich.
Comentarios
Columnas recientes

La IV transformación, el poder y los símbolos.

El homo sapiens y sus creaciones

Razones para una nueva reforma educativa

La cuarta república hereda instituciones fetichizadas

Preguntas permanentes sobre la vida y la muerte

Liberemos el espacio de lo público

Ética crítica para la cuarta transformación

Cultura y memoria para la cuarta transformación

Batallas por la historia: el 2 de octubre de 1968 no se olvida

Hidalgo, la libertad y el fin elegido

Hidalgo, la memoria y la Universidad Michoacana

Educar y gobernar en la cuarta transformación

Política y ética para la cuarta transformación

Emancipación humana y pedagogía crítica

Autogestión, ética y pedagogía clínica

Perspectiva epistémica del sur para la cuarta transformación

Educador popular para la cuarta transformación

La educación como fundamento social y no como medio

La cuarta transformación con sujeto histórico

Razones para una nueva política educativa

El pensamiento crítico

Pablo González Casanova y las ciencias sociales

La oligarquía financiera no quiere dejar el poder

Lo que ocultan las campañas políticas

Campañas políticas, subjetividad e intelecuales

Ética y política con fundamentos, con principios

Campañas políticas, el capital y la dominación

El discurso tecnocrático oculta el despojo de la nación

El tiempo y el espacio como negocio

La lucha teórica y política por la educación

El neoliberalismo produce relaciones de explotación

El feminismo es un humanismo

Lo que sucede cuando la crítica y la participación se ausentan

La batalla teórica y política del normalismo

El Estado al servicio del capital

Las instituciones al servicio del neoliberalismo

Instituciones y presupuestos discrecionales

Ideas para liberar lo educativo

El lenguaje público como derecho humano

El poder, el valor y el capital

El contenido de lo educativo no es neutral

Transformemos al capitalismo corporativo y sus instituciones

¿Quién lleva las riendas en el país?

La infancia en el neoliberalismo

Las instituciones al servicio del proyecto de pocos

Pensar en la muerte es pensar en la vida humana

El poder y los fines de la educación

Estado laico e Iglesia católica

Necesidad de conciencia crítica y de sujeto

El neoliberalismo y la doctrina del shock

Modernidad, ¿para quién?

Se privatiza el contenido público de la política

Política, imaginario y educación

La vuelta al yo y la muerte del otro

Investigación educativa, poder y cultura

Relación pedagógica en la política y la cultura

La intimidad de lo educativo

Felicidad y bienestar, ¿para quién?

El sujeto de la educación y la profesionalización

Es necesario detener el neoliberalismo depredador

Racionalidad instrumental y transparencia

Conflicto entre la seguridad y la libertad

El poder del capital vigila y castiga

La memoria histórica amenazada

Democracia liberal, poder y verdad

La veda electoral se sustituye por la noticia

Sindicalismo y neoliberalismo en la UMSNH

Los riesgos de la escritura, la lectura y el pensar

15 de mayo y la lucha sigue

Violencia y pobreza contra la niñez mexicana

La impunidad y la corrupción como espectáculo

La lucha entre lo pesado y lo ligero

Estado, poder y oligarquía

El poder domina y produce fantasías

La libertad, ¿para qué y para quién?

Reforma en la UMSNH y el solitario de Rectoría

Reforma integral en la UMSNH o nada

Reforma en la UMSNH, ¿para qué?

El coro, la moral y la educación

Izquierda y derecha, ¿para qué?

La lucha entre la verdad y la post-verdad

Lucha política y crisis de identidad

La dignidad es un principio, no es un medio

No está en la mochila, sino en el sistema neoliberal

El capitalismo corporativo despoja a la nación

Construir una nueva formación social

Modificar el artículo 29 y suspender garantías

Capitalismo, Consumo y Emociones

Ética crítica y educación liberadora

Globalización y sindicalismo en la UMSNH

Palabras que engañan y mienten

La lucha entre lo reiterativo y lo disruptivo

Trump y la unidad de la oligarquía mexicana

Bloqueo histórico e individualismo obsesivo

El malestar de la vida y la muerte

Pensamiento político de Lázaro Cárdenas del RíoPensamiento político de Lázaro Cárdenas del Río

El poder de explotación y el otro

Los enemigos de la praxis de la liberación

2 de octubre y Ayotzinapa no se olvidan

La relación de poder en la UMSNH

La lógica del capital y la política

El Estado laico y la Iglesia católica

Trilogía de la oligarquía financiera

El neoliberalismo y la causa de los niños

Pensamiento crítico y moralidad

Ética y educación emancipadoras

El poder de explotación y la educación

Lo imaginario y el capital

La ética disruptiva y la educación

Pensar la educación y la pedagogía

El poder de explotación y la educación

El poder autoritario y lo social

El capitalismo corporativo y lo público

El poder de dominación y la Reforma Educativa

Razón ficticia y democracia representativa

El pensamiento único del prianismo

Política y educación, ¿para qué?

La política también se corrompe

La autonomía del saber, ¿para qué?

Pactos, ¿para qué?

La relación de explotación y la infancia

La UMSNH y su autonomía

Escribir, ¿para qué?

Del Estado de excepción al Estado de rebelión

Reforma, jubilación y pensión en la UMSNH

El normalismo: defensa teórica y política

El normalismo: defensa teórica y política

El capitalismo destruye lo humano y la naturaleza

SPUM, universidad y neoliberalismo

Opción a la educación crítica

Reflexiones sobre la visita del Papa Francisco

Reflexiones sobre la visita del Papa Francisco

La acumulación de capital en pocos

La desconfianza y el desánimo

Neoliberalismo, corrupción y narcotráfico

Reflexiones sobre el orden sexual

Necesidad de la pregunta y necesidad de conciencia

Ante el autoritarismo, la razón y el argumento

La formación es de naturaleza política

El derecho del orden de Aurelio Nuño Mayer

Evaluar para individualizar y normalizar

Las Normales y el pensamiento único

Poder, vida y muerte

El poder, el diálogo y el nuevo comienzo

Las Normales y el gerente de la SEP

Las Normales y el autoritarismo (Primera parte)

La privatización de lo público

El Papa Francisco y la Iglesia católica

El diálogo como mecanismo administrativo

Las tribus del SPUM