Samuel Maldonado B.
Repercusiones
El apagón económico nacional
Martes 1 de Diciembre de 2015
A- A A+

No debiera extrañar a nadie el comportamiento y conducta actual de los miembros del Poder Legislativo, ni tampoco de aquellos que sexenio tras sexenio se han mantenido adheridos en las esferas de los diferentes gobiernos nacionales y estatales para chuparnos la sangre. Por eso, los tres poderes de los Estados Unidos Mexicanos, con sus raras excepciones, han conformado un nuevo estado: los Estados Hundidos Mexicanos.
Legisladores de todos los partidos políticos, autoridades municipales y gobiernos de los estados (ahora también los que se dicen autoridades independientes) colaboran positivamente para incrementar la desfachatez, la pobreza, la criminalidad y la acumulación y concentración de la riqueza en unas cuantas manos, y todas juntas, como la lava que descargan los volcanes, viene fundiendo la credibilidad nacional, incrementando el desinterés social y destrozando sobre todo a las clases más necesitadas.
Por eso me llama la atención el senador de la República Armando Ríos Piter, que recientemente mostró su inconformidad por la forma de conducir la sesión última del Senado de la República, desafortunadamente muy distante de aquella Cámara que condenara actitudes como la del chacal Victoriano Huerta hace casi un siglo.
El senador de referencia dio a conocer que su bancada (la del PRD) y él mismo estaban muy molestos, enojados o encabr%&•@ ( como quiera llamarle el lector) por la inadecuada, impositiva y tramposa forma de conducir la sesión ordinaria de esa parte del Poder Legislativo, que llevó a la modificación de transitorio artículo de una reforma a la Constitución que viene a favorecer aún más la clase poderosa, ya de por sí privilegiada. Desde luego que el “populacho” (en el que me incluyo) conoce que ese atraco camaral va a beneficiar mayormente a quienes impulsaron y con su dinero llevaron a Los Pinos a Enrique Peña Nieto. Desde luego que Ríos Piter, junto con sus compañeros legisladores de ambas cámaras, han sabido desde siempre que cuando se dan “los apagones”, sean analógicos o eléctricos, es porque en el ambiente hay muchos intereses oscuros.
Los senadores del grupo del partido que ya debiera llamarse de la ex Revolución Democrática, padecen o sienten “una molestia grave (Armando Rios dixit) por el cómo” los senadores progubernamentales se han ido involucrando no en los verdaderos asuntos importantes sino en los grandes negocios que este apagón provocará.
En asuntos de política, no todo es sobriedad, sino que abundan los protocolos aburridos y los discursos que serían de reírse si no fueran tan trágicos. Por ejemplo, a principios del gobierno de Enrique Peña Nieto se realizaron importantes modificaciones en materia energética, con la aprobación o disimulo de quienes mal han venido administrando lo que queda del Partido de la Revolución Democrática.
Entre los meses de agosto-septiembre de 2013, con la anuencia total de los Chuchos, el país entró a un “apagón económico” sin que sus actuales dirigentes y legisladores hayan manifestado enojo alguno y por el contrario, servilmente apoyaron las reformas que han continuado hundiendo tanto a la Comisión Federal de Electricidad como a Petróleos Mexicanos, industrias nacionales que ya casi están al borde de la inacción y lamentablemente próximas a su desintegración.
Todas las reformas realizadas en los últimos sexenios, pero principalmente en estos tres últimos, han provocado un apagón, pero económico, y catapultado hacia el vacío infinito los bolsillos de la mayoría de los mexicanos, pero en contraparte, robustecido ciertamente las arcas de quienes controlan ahora las numerosas compañías prácticamente regaladas a los zares capitalistas que más lana harán con estos apagones de las industrias ex nacionales.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
Comentarios
Columnas recientes

¡Más cara que las albóndigas!

El gato y el ratón

Torpeza política, ¿qué necesidad?

¡Aspiran, suspiran y tiemblan!

Desde Tirio hasta Chapingo

Elegía a la muerte

¡Duele México!

México y Corea del Norte

Ingresos e intervencionismo

¡En jamelgos van, lanza en ristre!

¿Quiénes son los asesinos?

¿De presidente a pirata?

¿Lo peor o lo menos malo?

Una peñita manejable

A propósito de puntos

¡Ni fu, ni fa!

¡Larga vida La Jornada!

Los jóvenes: esperanza de la humanidad

Uno grande y el otro enano (mosqueteros y jamelgos)

Los ladrones andan sueltos

La esencia del alacrán

De la OEA o de la DEA

¿Se hunde el PRD, se fortalece el PAN?

Escuchar el ruido del silencio

Fúnebre información

Desvergonzados y desnacionalizados

Dilma, de la cárcel a la Presidencia

¿Por qué y para qué?, sin respuestas

Las orejas muy, pero muy grandes. ¿Cuánto muertos más?

La OEA intervencionista

Solalinde y el padre Concha Malo

De luto nacional

¡Qué pobre tan pobre!

¿Juicio político al presidente?

Días infaustos

¡No nos confundamos!

¡El Hitler renacido!

De torpezas, de muros y de miedos

El corral de la patria

A propósito de huevos

Peñita y don José Narro

¡Feliz 2017, amor mío!

En el último tercio de la corrida

¡Aguas con los militares!

Sensatez que debe escucharse

¿Enemigo público número uno?

De un gigante y un enano

De quemadas e incinerados

De piratas y de cuentos

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

Minas en Colombia

De diputados a diputaditos

Cambiar para no cambiar, ¿gatopardismo en Michoacán?

¡Y la muerte sigue viva!

¡De Colombia para México!

Gastan la pólvora en infiernitos

De residencias a residencias

¿Se marcha o se retrocede?

Míster Rico McPato o el tiro por la culata

¿Quién es el rey?

¡Los muertos no se olvidan!, 1968

¿Será por eso su rebeldía?

¡Mexicanos primero!

Otro peñasco acertado… en la economía de los mexicanos

Perogrullada

La culpa es de los poderosos

¡Con el mar de fondo, de fracaso en fracaso!

Sorpresa, el reconocimiento de Cambio: Cemeí

Por kilo y por montón, no por libras

Los poderosos y los miserables

¡Habrase visto tal desvergüenza!

¡Diálogo sin imposiciones!

En el infierno económico

¿Acabarán con el país?

Otro paso más y Pemex, al Infierno

¡Ah, miserables!

¿El quemadero lo calcinará?

¡Vergüenza es no denunciarlo!

La desviación conduce al error, ¡hay que escuchar!

Los miserables… de ayer y hoy

O se corrige o al precipicio

¡A media asta la Bandera Nacional!

El renacido Hitler

¿Del dreamliner al militarismo?

La gran manzana podrida

Vino, vio y ¿convenció?

Centenario de la Constitución, ¡nada qué celebrar!

De la dictablanda a la dictadura

Con la esperanza perdida

¿A qué irá tan lejos?

El capo de capos y la economía nacional

Los ensueños de los pobres

¡Feliz año, amor mío!

¡La Policía siempre vigila!

Por favor, no mezclen a El Chapo. De corruptos a corruptos

¡Viva Venezuela!

El apagón económico nacional

Así era el Estado mexicano (¡Huy qué miedo!)

El imperialismo causó la tragedia en París

Poderoso señor don Dinero

Admirados y aborrecidos

El oro y moro

Encerrados en su propio círculo

¡El rey ha muerto!

Castillo de naipes

Colaboracionismo oficial, mata partido

Cambio de estrategia de normalistas y maestros

La expoliación (Minería y petróleo)

Las tribus sin puntería

La Rosa Blanca y Pemex, historia repetida

Mentiras y más engaños

Irreversible lenta extinción

¡Mal para el que se va…!

¡Apreciación no es devaluación!

De piratas o bucaneros

Don dinero rompe cadenas

Sin obstáculo alguno; en caída libre

Y en México, ¿cuándo?

La guerra de papel termina

¡Más dispendio mayor pobreza!

¡Más dispendio mayor pobreza!

¿Por quién no votar?

Réquiem por un partido

En Morelia, una victoria pírrica

Del patrón oro, a la miseria nacional

¡Hasta el color ha perdido!

Nada para nadie

Más panistas que el PAN

¡La tragedia que nos causa risa!

Pepe

Sin las cosas y con las cuentas

Morelia, ciudad ruidosa

Saltimbanquis

De chapulines y vientos huracanados

De dietas, remuneraciones y depredaciones

Tres candidatos. “Sufragio Efectivo, No Reelección”

Fanatismo o imperialismo ¡Ni lo uno ni lo otro!

In God we trust...

Cuando el engrudo se hace bolas

Cosas veredes Sancho

De Ayotzinapa, al Politécnico Nacional

Llegamos con él

Los machetes de Atenco

Epistolares que dan pena

Repercusiones

La bula papal

Como relator… ¡Muy bueno!

¡Por eso estamos como estamos!

¡La muerte se enseñorea en México!

¿Al borde del despeñadero?