Samuel Maldonado B.
Repercusiones
¡Viva Venezuela!
Martes 8 de Diciembre de 2015
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No obstante la derrota en las elecciones parlamentarias desfavorables para el país de Hugo Chávez, sin lograr ocultarlo pero en forma muy bien articulada, hubo desde meses atrás una campaña cuyo propósito letal era el ya señalado. Aun cuando Maduro seguirá habitando el Palacio Presidencial también denominado De Miraflores, mismo que empezara a construirse en el año de 1884 por el conde italiano Giussepi Orsi de Mombello, su poder estará minado desde el Congreso. Indudablemente que el presidente Maduro a efecto de mantener y recuperar lo perdido le será muy difícil.
Cabe señalar o denunciar que en meses anteriores a los comicios se veían las manos de los Espantados Unidos y no era casualidad alguna la navegación en aguas del Pacífico de un portaaviones nuclear George Washington, que paseó por el Pacífico, que atravesó el Canal de Panamá y surcó lentamente y muy de cerca por las aguas de Panamá, en supuesta dirección a territorio marítimo de nuestros “güeros vecinos” según decir del general y ministro de la Defensa de la República de Venezuela, Vladimir Padrino López.
No fue lo anterior sólo una casualidad, sino que a esta acción se había anticipado la visita de destacados e hipócritas mensajeros españoles, queriendo intervenir en los asuntos que sólo a los venezolanos competen, y que se relacionaban precisamente con las elecciones para renovar a los representantes a la Asamblea Nacional por el periodo de 2016-2021, que le fueron adversas a Maduro.
No fueron estas acciones la primera vez que se tenían en el país sudamericano, pues un avión de las Antillas Holandesas había violado su espacio aéreo el 20 de agosto de 2008; en otra fecha, el 6 de noviembre anterior, el gobierno denunció que uno más pero ahora perteneciente a la flota aérea militar de los Estados Unidos voló encima de una base militar venezolana sin explicación ni disculpa alguna; otro más lo hizo el día 21 de diciembre de 2009, y nuevamente, proveniente de Curazao el 7 de diciembre de 2010, había sido denunciado por el presidente Hugo Chávez.
Monarquistas españoletes como Felipe González habían visitado Venezuela en junio de este ya casi extinto año buscando intervenir políticamente (como emisarios representantes de la oligarquía internacional) y sacarle partido al ambiente preelectoral, complicando también las relaciones entre Venezuela y España; no se olvida la intervención de José María Aznar en 2002 tratando de influir en el derrocamiento del presidente Chávez y sólo como recordatorio y como una muestra “clásica de la intervención monárquica española”, recordamos el “cállate chachalaca” del vetusto matador de elefantes, llamado Juan Carlos, en la Cumbre Iberoamericana realizada en Santiago de Chile, en el año de 2007.
Al tiempo de redactar estos comentarios estaban concluyendo los comicios venezolanos que seguramente no le serán favorables a esta república hermana, pero la democracia es así. Las elecciones transcurrieron prácticamente en calma, lo que es un ejemplo para nuestro país. Hubo una gran participación y relativamente muy tranquila.
En fin, así es la democracia y vaya el reconocimiento a los venezolanos, a su canciller Delcy Rodríguez, que valientemente y con todo respeto rechazara declaraciones intervencionistas, que vale la pena reproducirlas: “Son inaceptables las declaraciones realizadas por los ex presidentes Pastrana, Jorge Quiroga y La Calle. ¡Esta es la patria de Bolívar y de Chávez!”.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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