Jerjes Aguirre Avellaneda
¡Para el debate por Michoacán!
Poder, plan, desarrollo y modelo
Viernes 18 de Diciembre de 2015
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La elaboración del Plan de Desarrollo Integral de Michoacán 2015-2021 guarda estrecha relación con el modelo de economía de mercado aplicado en todo el país. Sin embargo, el modelo no es completamente cerrado y excluyente, sino que por su propia viabilidad acepta márgenes acotados para la aplicación de principios y reglas, en coexistencia con los enfoques que corresponden a modelos diferentes.
En el modelo de economía de mercado, o más apropiadamente do sociedad de mercado, el principio básico consiste en la absolutización del individuo, en el supuesto de que “como le vaya a cada uno, les irá a todos los demás”. Ese individuo tiene que competir buscando los medios para producir más en bienes y servicios, con mejor calidad y a bajos precios. Las motivaciones individuales hacen de la productividad y la innovación un medio que impulsa el desarrollo de la sociedad en su conjunto, que como supuesto abstracto deja de considerar los efectos sociales de su aplicación, especialmente en cuanto a la diferenciación social que produce, la desigualdad, la dinámica de la pobreza, las clases sociales y la explotación del hombre por el hombre como se decía en su tiempo, y por tanto, la existencia de una sociedad en permanente conflicto.
En este modelo, al individuo se le llama en especial “empresario”, el centro de todo cuanto se hace, contrapuesto a todo lo que sea organización, a menos que se trate de organización de individuos que asocian sus capitales para emprender nuevos negocios. La sociedad se convierte en suma de individuos para todo, la economía, la democracia, las relaciones laborales y todo tipo de relaciones sociales. De hecho, la organización se ha convertido en el peligro mayor para el modelo y el modelo mismo, hace lo necesario para destruirla. No es casual que por parte del gobierno no exista ninguna acción o programa real que tenga como objetivo construir organizaciones para cumplir con distintos fines y mucho menos si son de trabajadores, obreros y campesinos. En su lugar la tarea consiste en formar empresarios.
En este marco de referencia, los conceptos de desarrollo y planeación son definidos por quien tiene el poder para hacerlo y lo hace, en el caso michoacano, a partir de criterios pragmáticos ponderando lo que es posible impuesto por la realidad, o bien aplicando criterios que democraticen el desarrollo, con inclusión y distribución de los resultados finales. El criterio democrático implica la aplicación de principios relacionados con la autenticidad de la democracia, la defensa de la libertad, la definición precisa de lo que corresponde al Estado y a los individuos y la paz social y el Estado de Derecho.
En cuanto a la democracia, su gran pendiente consiste en transitar cualitativamente de lo electoral hacia el conjunto de decisiones que afectan el comportamiento colectivo, a la vez que se cancelan definitivamente las “distancias sociales”, entre los que tienen y los que carecen de los satisfactores y oportunidades para conocer y hacer, conforme a su libertad, que es un valor supremo, soberano, que permite vivir con plenitud y armonía con todo lo que existe absolutamente alejado de toda propiedad, puesto que nadie puede proclamarse sensatamente dueño de la libertad.
Respecto del papel del Estado en el desarrollo, la cuestión es simple: ¿el Estado debe reducirse a un “Estado mínimo”, encargado de los servicios y la caridad pública, dejando a los individuos la responsabilidad de la prosperidad general, dependiendo de los beneficios individuales que pueda obtener?, o por el contrario, ¿el Estado debe intervenir en el conjunto de actividades de la sociedad, buscando esa misma prosperidad y el bienestar general?
La respuesta a esta disyuntiva es también simple: ni todo para el mercado, ni todo para el Estado. El Estado debe orientar y concurrir en las actividades que afectan el potencial de crecimiento y la calidad de vida de la población. No sólo debe alentar los negocios particulares, sino que debe poseer la capacidad y la decisión para realizarlos cuando sea necesario.
En consecuencia, para una entidad como Michoacán, al gobierno correspondería la ampliación del mercado interno considerando el doble aspecto de producción y demanda, la elevación de la oferta ocupacional mediante la reactivación del sector social de la economía y el establecimiento de empresas estratégicas de acuerdo con el potencial de sus regiones.
¿Cómo serán abordados estos temas fundamentales en el Plan de Desarrollo para el sexenio gubernamental michoacano recientemente iniciado? Habrá que esperar la oportunidad de conocer su versión final. Mientras tanto, los michoacanos deben insistir en que el desarrollo también es capacidad de innovación y aprendizaje.

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