Samuel Maldonado B.
¡Feliz año, amor mío!
Martes 29 de Diciembre de 2015
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¡No!, que no te enoje mi necedad de expresarte mis temores por este México nuestro que va en declive y con rumbo hacia el despeñadero precisamente porque su conductor no tiene ni idea ni interés en conocer cómo se vive en el inframundo de la miseria y el ostracismo en el que está inmersa la inmensa mayoría de la población nacional.
Tú que bien conoces de economía doméstica y que te das cuenta de que los incrementos salariales están muy por debajo del crecimiento de los precios de los alimentos necesarios para medio sobrevivir y que por lo mismo sufres el dolor de todos esos desheredados o menesterosos, que no te enoje, ya sabrán ellos tomar venganza de los que han traicionado a México.
¡Sí, sí!, ya no me lo recuerdes, pues sé bien que nuestras economías, que con tanto esfuerzo hemos acumulado precisamente por la destreza y conocimiento con que las has administrado, ahora con eso de la “apreciación” del dólar –que no la devaluación del peso mexicano– se están convirtiendo en lo que todos los seres terminaremos: en puro polvo. Pero no me asusta lo anterior, lo que me da pánico es que antes de que nosotros hayamos partido a ese inframundo de los desheredados de todo, nuestros ahorros terminen por desvanecerse y entonces sí, nos muramos pero de coraje de ver tanta estulticia, tanta desvergüenza en nuestros “dilectos” gobernantes.
Sabemos bien que no hay mal que dure 100 años ni pueblo que los resista y recordemos que tanto en 1810 como en 1910 la gente llegó al aborrecimiento de los gobernantes y cansados de la marginación y pobreza en la que vivían, y sumidos entre la desesperación y la impotencia supieron cambiar las cosas.
¡Claro que tienes razón en condenar a muchos políticos y a tantos partidos que no se han cansado de mamar las ubres gubernamentales como premio a su subordinación y aquiescencia a las reformas políticas mediante las cuales han entregado petróleo y energía eléctrica en charola de plata, traicionando principios y desnacionalizando el país!
Entiendo que estás molesta, tanto o más que yo, por la condición en la que unos cuantos, y sólo para favorecerse y acumular fortunas, se han arrastrado ante poderosos países y empresas internacionales y prácticamene les han servido de tapetes y regalado los veneros que un día nos heredará el Diablo. Y precisamente por lo “diablos” que son, recuerdo ahora el escrito de Rodolfo Menéndez , del jueves 3 de abril de 2008, denominado “Pemex, problema de Patria”, en el que señalaba que el problema de la petrolera, cito: “Estriba en el mal gobierno de México, en los malos gobernantes que ha tenido el país en el último medio siglo”.
Reconozco que tenías razón cuando me advertías que no creyera tanto en el “partido de la esperanza”, pues –decías– éste terminaría en el ocaso, subordinado a los intereses gubernamentales y sus líderes bailando al son de la música que les toquen. ¡Imagínate la aberración actual de ir sumados con el PAN y de ser conducidos por el Partido Revolucionario Institucional! Tamaña ironía es increíble.
Pero no se hable más de tristezas y olvidemos por un momento todos los daños de esta política económica neoliberal que permitió la entrega al gran capital extranjero (asociado con los enanos mexicanos) de todas las industrias que estaban en manos del Estado; permíteme expresarte, como lo he hecho durante los pasados años, un ¡feliz año, amor mío!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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