Samuel Maldonado B.
Repercusiones
Los ensueños de los pobres
Martes 5 de Enero de 2016
A- A A+

Ante las tribulaciones o sufrimientos que pasan millones de mexicanos por la situación de miseria, indigencia, estrechez, penuria o como usted quiera llamarle, pero en la que definitivamente se encuentran sumidos por la equivocación y truculencia fundamentalmente con la que han actuado los gobernantes mexicanos de los últimos sexenios, mismos a los que mucho les ha interesado quedar bien allende la frontera norte con el imperialismo económico y poco con su propia población que, reitero, viven marginados del desarrollo que debiéramos tener si estos, los “desgobernantes”, cumplieran fielmente con los principios constitucionales que marca aún con todas sus modificaciones nuestra Carta Magna.
Desde luego que estas últimas administraciones mayoritariamente fueron electas por la ignorancia que prevalece en este amplio sector de marginados, pero además, por la corrupción de los diferentes líderes de organismos sindicalistas que traicionan a quienes representan, pero además, por la ignorancia y pobreza que los ha hecho vender su voto.
Por las condiciones actuales que relativamente no han cambiado para esta amplia gamma de la población nacional, me atrevo a asegurar que otros tantos millones de conciudadanos sueñan, o soñamos, con un México diferente, con el México que el candidato a la Presidencia de la Republica en 1994 soñaba y que lo daba a conocer públicamente en el mitin de arranque de su campaña en el Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México, el día 6 de marzo de 1994.
Luis Donaldo Colosio soñaba en un México de mujeres que tuvieran mayores posibilidades de participación y desarrollo, con un México lleno de jóvenes con oportunidades para desarrollarse y que pudieran participar positivamente en el desarrollo de nuestro país.
El veía a un México lleno de trabajadores pero sin empleo, demandando oportunidades que nunca podrían encontrar y veía también a jóvenes empresarios, profesionistas, desalentados por el burocratismo que reinaba y reina todavía en el país, casi 20 años después de su asesinato, ejecutado por el poder político y económico.
Veía también un “México de maestros y maestras, de universitarios, de investigadores que pedían un reconocimiento a su vida profesional, a la elevación de sus ingresos y condiciones favorables para poder desarrollarse y desarrollar a nuestro país”, condición que en nuestros días se ve imposible de alcanzar.
En su discurso, que le costó la vida, hablaba de los jóvenes que se veían orillados a adentrarse en la delincuencia y drogadicción debido a la falta de apoyo y oportunidades para desarrollarse positivamente, situación que hoy en día se vive prácticamente en todo el país y sin posibilidad alguna de cambiar la terrible situación económica actual.
En ese memorable discurso hablaba de sus sueños precisamente porque veía “a un México con hambre y con sed de justicia, de gente extraviada por las distorsiones que de la ley imponían quienes deberían de servirla”. La visión que tenía del México de entonces no era nada satisfactoria y ofrecía sus sueños como moneda de cambio para el mejoramiento de México.
¡Ese, su sueño, le costó la vida!, pero vale la pena soñar y por eso pensamos que tenemos que hacerlo como lo hizo Luis Donaldo Colosio para poder cambiar y terminar con esta arrogancia de autoridades gubernamentales que les importa muy poco fastidiar a los ciudadanos con los incrementos descabellados de impuestos, más aún cuando el miserable salario se hace cada día más y más pequeño.
¡Continuemos pues con el sueño de Luis Donaldo todo este año, mismo que ya ha comenzado!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
Comentarios
Columnas recientes

¡Más cara que las albóndigas!

El gato y el ratón

Torpeza política, ¿qué necesidad?

¡Aspiran, suspiran y tiemblan!

Desde Tirio hasta Chapingo

Elegía a la muerte

¡Duele México!

México y Corea del Norte

Ingresos e intervencionismo

¡En jamelgos van, lanza en ristre!

¿Quiénes son los asesinos?

¿De presidente a pirata?

¿Lo peor o lo menos malo?

Una peñita manejable

A propósito de puntos

¡Ni fu, ni fa!

¡Larga vida La Jornada!

Los jóvenes: esperanza de la humanidad

Uno grande y el otro enano (mosqueteros y jamelgos)

Los ladrones andan sueltos

La esencia del alacrán

De la OEA o de la DEA

¿Se hunde el PRD, se fortalece el PAN?

Escuchar el ruido del silencio

Fúnebre información

Desvergonzados y desnacionalizados

Dilma, de la cárcel a la Presidencia

¿Por qué y para qué?, sin respuestas

Las orejas muy, pero muy grandes. ¿Cuánto muertos más?

La OEA intervencionista

Solalinde y el padre Concha Malo

De luto nacional

¡Qué pobre tan pobre!

¿Juicio político al presidente?

Días infaustos

¡No nos confundamos!

¡El Hitler renacido!

De torpezas, de muros y de miedos

El corral de la patria

A propósito de huevos

Peñita y don José Narro

¡Feliz 2017, amor mío!

En el último tercio de la corrida

¡Aguas con los militares!

Sensatez que debe escucharse

¿Enemigo público número uno?

De un gigante y un enano

De quemadas e incinerados

De piratas y de cuentos

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

Minas en Colombia

De diputados a diputaditos

Cambiar para no cambiar, ¿gatopardismo en Michoacán?

¡Y la muerte sigue viva!

¡De Colombia para México!

Gastan la pólvora en infiernitos

De residencias a residencias

¿Se marcha o se retrocede?

Míster Rico McPato o el tiro por la culata

¿Quién es el rey?

¡Los muertos no se olvidan!, 1968

¿Será por eso su rebeldía?

¡Mexicanos primero!

Otro peñasco acertado… en la economía de los mexicanos

Perogrullada

La culpa es de los poderosos

¡Con el mar de fondo, de fracaso en fracaso!

Sorpresa, el reconocimiento de Cambio: Cemeí

Por kilo y por montón, no por libras

Los poderosos y los miserables

¡Habrase visto tal desvergüenza!

¡Diálogo sin imposiciones!

En el infierno económico

¿Acabarán con el país?

Otro paso más y Pemex, al Infierno

¡Ah, miserables!

¿El quemadero lo calcinará?

¡Vergüenza es no denunciarlo!

La desviación conduce al error, ¡hay que escuchar!

Los miserables… de ayer y hoy

O se corrige o al precipicio

¡A media asta la Bandera Nacional!

El renacido Hitler

¿Del dreamliner al militarismo?

La gran manzana podrida

Vino, vio y ¿convenció?

Centenario de la Constitución, ¡nada qué celebrar!

De la dictablanda a la dictadura

Con la esperanza perdida

¿A qué irá tan lejos?

El capo de capos y la economía nacional

Los ensueños de los pobres

¡Feliz año, amor mío!

¡La Policía siempre vigila!

Por favor, no mezclen a El Chapo. De corruptos a corruptos

¡Viva Venezuela!

El apagón económico nacional

Así era el Estado mexicano (¡Huy qué miedo!)

El imperialismo causó la tragedia en París

Poderoso señor don Dinero

Admirados y aborrecidos

El oro y moro

Encerrados en su propio círculo

¡El rey ha muerto!

Castillo de naipes

Colaboracionismo oficial, mata partido

Cambio de estrategia de normalistas y maestros

La expoliación (Minería y petróleo)

Las tribus sin puntería

La Rosa Blanca y Pemex, historia repetida

Mentiras y más engaños

Irreversible lenta extinción

¡Mal para el que se va…!

¡Apreciación no es devaluación!

De piratas o bucaneros

Don dinero rompe cadenas

Sin obstáculo alguno; en caída libre

Y en México, ¿cuándo?

La guerra de papel termina

¡Más dispendio mayor pobreza!

¡Más dispendio mayor pobreza!

¿Por quién no votar?

Réquiem por un partido

En Morelia, una victoria pírrica

Del patrón oro, a la miseria nacional

¡Hasta el color ha perdido!

Nada para nadie

Más panistas que el PAN

¡La tragedia que nos causa risa!

Pepe

Sin las cosas y con las cuentas

Morelia, ciudad ruidosa

Saltimbanquis

De chapulines y vientos huracanados

De dietas, remuneraciones y depredaciones

Tres candidatos. “Sufragio Efectivo, No Reelección”

Fanatismo o imperialismo ¡Ni lo uno ni lo otro!

In God we trust...

Cuando el engrudo se hace bolas

Cosas veredes Sancho

De Ayotzinapa, al Politécnico Nacional

Llegamos con él

Los machetes de Atenco

Epistolares que dan pena

Repercusiones

La bula papal

Como relator… ¡Muy bueno!

¡Por eso estamos como estamos!

¡La muerte se enseñorea en México!

¿Al borde del despeñadero?