Aquiles Gaitán
El manantial
Martes 12 de Enero de 2016
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Entre la depreciación y la devaluación del peso no hay diferencia, significa lo mismo; no alcanzo a entender cómo se festina el crecimiento de la economía, la generación de empleos, la inflación mínima, las reformas estructurales, frente a un tipo de cambio del peso frente al dólar de 18.20; durante el periodo del actual gobierno se ha acumulado una depreciación del 38.7 por ciento, agregue usted la caída rítmica y sistemática del precio del petróleo y las subastas de dólares por el Banco de México, como la de la semana pasada por 400 millones de dólares de la reserva internacional y el entendimiento del tono triunfador del discurso del gobierno federal, se hace ininteligible, algo está pasando en el piso superior, en el tapanco se escuchan los pasos de los gatos por delicada que sea su pisada, acá, en el mundanal ruido, estamos como estamos y seguiremos estando, aun con la visita de su santidad y la reaprehensión de El Chapo, comenzando por el Mando Único y las fuerzas de seguridad en manos del gobierno federal que nos lleva por el camino del centralismo, ¿y la democracia apá? Igual que la Cheyenne, es pura plática. La institución municipal, lejos de fortalecerse se debilita, las policías municipales son manipuladas al antojo del mercenario en turno, ¿cuál es la relación de la Fuerza Rural y los municipios?, ¿quién evalúa la Fuerza Rural y el Mando Único? Los índices de criminalidad tienen el rostro tan maquillado como una geisha japonesa.
Si los municipios se dejan a su suerte, si se vulnera su libertad y autonomía, si se centralizan sus funciones, se abrirá, se está abriendo, la brecha entre los niveles de gobierno. Como ejemplo podemos poner el clásico estilo “chicharronero” de gobernar, que tiene su máxima expresión en el estado de Morelos, “no más mi chicharrón truena”, donde se trata de imponer el Mando Único por decreto. La delincuencia seguirá con todo y el Mando Único, mientras no participen los ciudadanos en cada municipio. Es cierto, en la mayoría de los pueblos los policías municipales son personas sin preparación, al comandante lo ponía el presidente municipal lisa y llanamente, pero de ahí al ábranse que yo me hago cargo, a poner personas que no conocen el medio, ni a las gentes del pueblo, de seguir con las prácticas de corrupción que precisamente se dice combatir, esto no va a cambiar, seguiremos en el mismo infierno, nomás cambiando de diablo.
Lejos de debilitarse, los municipios deben fortalecerse, modernizar sus administraciones y ser administrados independientemente del presidente en turno, por administradores profesionales; hay que cumplir con la Ley de Contabilidad Gubernamental, ¿cuántos municipios tienen armonizado su sistema? El Catastro municipal lo administra el estado y no lo va a soltar por ningún motivo, pues conforme al sistema actual, está ligado al Registro Público de la Propiedad, pero no por eso lo va a dejar en el abandono, hay que modernizar los catastros y eso implica invertir para elevar la recaudación del Impuesto Predial en beneficio del estado y los municipios, a estos se les acusa de no saber recaudar impuestos; enseñemos a pescar, no les demos el pescado. Los sistemas de agua potable de los municipios requieren administraciones profesionales bien organizadas y honestas. Requieren como todas las cosas un diagnóstico para saber cuáles son sus males y cuales sus virtudes. El caso de Morelia es alarmante, el Contrato Colectivo de Trabajo es un ejemplo de lo que no debe ser, el municipio paga por los trabajadores el Impuesto Sobre la Renta de sus salarios y el Predial de sus casas, no pagan, obviamente, el agua que consumen de sus domicilios, agregue usted paseos, bonos, unidad deportiva, equipo de futbol, uniformes, despensas, etcétera, con cargo a los morelianos, es verdaderamente aberrante tener un sindicato con ese Contrato Colectivo. Habrá que revisar ese apartado municipal en todas partes, Lázaro, Pátzcuaro, Uruapan, Zitácuaro, etcétera porque también tienen los suyo. Se requiere analizar cada uno de los conceptos de ingreso de los municipios para saber por qué no cobran como es debido y en qué se gasta el dinero. Eso es tan sencillo como saber que los ríos y lagos se están contaminando de drenajes sin tratamiento y no hacer nada. Debemos, sin ningún prejuicio, analizar qué es lo que funciona y qué no, qué sirve y qué no sirve y actuar en consecuencia, transformar la administración de los municipios para hacerlas eficientes, aquí es donde debe verse el nuevo comienzo, porque con el Mando Único estamos viendo un nuevo embate contra la institución municipal. El fin es noble pero no justifica los medios. Dejemos que se acaben de acomodar los recién llegados y evaluar en su momento los resultados, evaluar el desempeño se dice ahora.
Es verdaderamente inconcebible cómo se quiere seguir manteniendo la organización del estado y los municipios cuando existen problemas de dinero para pagar salarios y programas de inversión. Si una organización no puede pagar más que mil empleados, pues se quedarán nada más mil y todos los demás deben reajustarse o esa organización va a la ruina; por otra parte, no se pueden tener contratos colectivos con cláusulas excesivas con cargo al erario público en un estado con serias limitaciones financieras. La Universidad Michoacana es un organismo público y su presupuesto lo paga el estado, es decir, del dinero de los impuestos y de los ingresos patrimoniales del estado se paga a los maestros, den clase o no den, becas a los alumnos, pobres con promedio de ocho, las inscripciones con eso de la gratuidad, además se pagan casa, alimentación y gastos de colchones, televisión, teléfono, almohadas, camas, conserjes, cocineras, medicina y etcétera de las casas del estudiante; a los jubilados, que están jubilados por el IMSS, les siguen pagando su sueldo como si estuvieran trabajando porque así lo establece el Contrato Colectivo, sin haber cotizado a un fondo de pensiones, es decir, dos sueldos por jubilación, el del IMSS y el de la Universidad. El Contrato Colectivo aplica para los trabajadores en activo, los jubilados o pensionados los debe pagar el IMSS, no la Universidad, que por ese camino, en poco tiempo, tendrá más jubilados que trabajadores en activo, cuyo sueldo lo paga el estado, en mi modesta opinión, indebidamente, más aún si la Universidad opera con déficit y al estado no le alcanza el dinero.
La Universidad abre carreras nuevas, campus nuevos y postgrados como si su presupuesto fuera infinito, esto no puede ser, la Universidad debe tener un límite de crecimiento y un límite de alumnos por facultad o escuela, igual que la Facultad de Medicina. No es posible recibir a cuanto muchacho llegue, sea de Michoacán o no, ¿cuántos de las casas del estudiante son de otros estados?, ¿cuántos alumnos de la Universidad son de otros estados? Si no se pone un límite la Universidad se consolidará como una fábrica de desempleados, nodriza del sindicalismo y casa de retiro de los jubilados. ¿Y el nivel académico? Bien, gracias. ¿A quién le corresponde evaluar el desempeño de la Universidad? Su eficacia, su eficiencia y la congruencia. Evaluar la eficacia es evaluar sus resultados en términos generales, evaluar la eficiencia es evaluar los procedimientos por los cuales se llegan a los resultados y evaluar la congruencia es evaluar la consistencia y coherencia de los procesos y los resultados con la función social que tiene encomendada.
El estado tiene que resolver el problema financiero a corto plazo, no “chutar” el bote contratando más deuda, sino adelgazando la plantilla de personal y suprimiendo gastos innecesarios sobre todo en las áreas de oportunidad como la SEP y la Universidad y a la vez, generando una mejor captación de ingresos propios, ¿será función del estado mantener un Zoológico, parques industriales, agropecuarios, bodegas para granos, presas, contratos colectivos abusivos, terrenos baldíos, chatarra, Universidad Virtual, Telebachillerato, desarrollo urbano, etcétera?, todo tiene la misma fuente de financiamiento, que es el presupuesto, y esa fuente tiene un caudal determinado, es como un ojo de agua, no se le puede sacar más, si se presiona o succiona no puede dar más, lo mejor es aprovechar el agua de la mejor manera y cuidar el manantial para que no se seque.

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