Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Incertidumbres
Miércoles 13 de Enero de 2016
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En algunas columnas de opinión financiera y política de principios de año, el vocablo incertidumbre apareció con frecuencia inusitada. Respecto al inicio de 2015, donde el optimismo prevalecía, parece que este 2016 estará marcado por la incertidumbre económica, financiera, política, social y la inseguridad. Nada nuevo para los ciudadanos.
Morelos es hoy la entidad que resume las turbulencias que vive este país desde hace unos diez años. Es donde el fracaso de la estrategia policiaco-militar de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto toma forma y se pretende encubrir con la imposición federal del llamado Mando Único, maniobra que ha resultado un chasco. El caso de Michoacán es una obviedad.
Ahora agregamos a la lista la recaptura de El Chapo Guzmán, quien en una entrevista otorgada a los actores Sean Penn y Kate del Castillo, publicada en la revista Rolling Stone, se regodeó de su hazaña delincuencial. En México, el supuesto “triunfo” mediático se derrumbó muy pronto, mientras el gobierno estadounidense se indignó por la presunción.
Mientras el peso y el petróleo caían –lo que continúa– y el gobierno de Enrique Peña Nieto era cimbrado por The New York Times, por la falta de transparencia y rendimiento de cuentas, EPN operó su cortinilla mediática: la recaptura de El Chapo Guzmán, lo que está siendo usado por la prensa y la comentocracia oficialista como el gran triunfo.
Si efectivamente escapó, como algunos dudan, no valen triunfalismos, porque exhibió la ineficacia del gobierno federal, y si es extraditado, resultará obvio que el aparato de seguridad y la estrategia policiaco-militar es un fracaso. Igualmente, el hecho, mediático ante todo, ni recompone el estado de derecho ni resuelve los ingentes problemas.
La corrupción, pobreza, debacle económica, falta de transparencia y nula rendición de cuentas siguen en nuestras vidas después del despliegue mediático que suscitó la recaptura. Los políticos deberían guardarse sus efusivos sobresaltos hasta cumplir con los mexicanos. Van algunas incertidumbres que persistirán política y mediáticamente.
1. Estadísticas y percepciones. La estrategia policiaco-militar y los gobiernos enfatizan la difusión de números sobre el descenso de ciertos crímenes, el reproche a los medios por supuesto “mal manejo” de la información, además de solicitarles sacar la persistente violencia de los reflectores y tildar de perversas a las percepciones sobre la inseguridad.
2. Quimeras del “nuevo comienzo”. Sumados los recursos de las diferentes instancias supuestamente orientadas a la cuestión social, los dos mil millones de pesos presumidos parecen una cantidad razonable, pero el problema es que entre el 60 y el 70 por ciento –quizá más– es para gasto operativo, salarios y prebendas para los funcionarios.
Sería interesante conocer el desglose real, los sujetos que serán atendidos, las localidades y municipios beneficiados, los programas y acciones concretas. No hay estrategia y la llamada política social va por lo mismo: administrar la pobreza, además de desplegar una ridícula campaña propagandística que pretende resolver problemas apelando a lo emocional.
3. Reemplacamiento. El cobro por nuevas placas para los automotores y el aumento en los derechos por servicios gubernamentales hablan de autoritarismo y mediocridad. A falta de estrategias e ideas para paliar la precaria situación de las arcas públicas, fue más fácil despojar a los ciudadanos y endeudar al erario público, deuda que pagarán los michoacanos.
En la gira propagandística y los discursos mediáticos por los primeros “100 días” sólo se ve soberbia, autoritarismo y mediocridad. No hay empatía con la ciudadanía, cuyos ingresos no aumentarán sustancialmente para cubrir los hoyos financieros que los gobiernos anteriores cavaron con particular entusiasmo. La imposición es la regla de este gobierno.
4. Debacle financiera. Acorde con funcionarios gubernamentales y algún diputado, la nueva deuda pública se aplicará “donde se necesite”, es decir, más dinero será ejercido sin controles, transparencia y rendición de cuentas. Lo mismo que en los gobiernos de Lázaro Cárdenas Batel, Leonel Godoy, Fausto Vallejo, Jesús Reyna y Salvador Jara.
Lo destacable en “100 días” es que las administraciones pasadas están a salvo de cualquier cuestionamiento y rendición de cuentas. No hay en el panorama político la idea de llamar a quienes mal administraron la entidad, los recursos públicos y se coludieron para responder por la precaria situación. Los ciudadanos son los menos importantes.
5. Linchamiento mediático. Así como se orquestó una campaña mediática para linchar públicamente a los normalistas desde las catacumbas gubernamentales, está en marcha otra maniobra para acallar, marginar y denostar a quienes se oponen al ridículamente llamado reemplacamiento, además de cuestionar la nueva deuda pública.
6. Temixco, Morelos. 100 alcaldes asesinados. El PRD gobierna Morelos y, a decir de comentócratas de variado color, la entidad ya tocó fondo. Asesinatos, ejecuciones, dominio local y regional del crimen organizado, un gobernador rijoso y mediocre. Una fotografía que en Michoacán ya conocemos, aunque con sus particularidades. El otro infierno.
7. Remesas. Válvula de escape, válvula de mentiras. Los dólares de los migrantes alcanzaron otro “hito histórico” mientras el dólar se devalúa. Las remesas seguirán aliviando las reservas de divisas que el Banco de México subasta a la banca privada en su intento por aligerar la especulación cambiaria, la caída de los precios del petróleo y los embates externos.
En Michoacán, eufórico el “nuevo comienzo” supone que, después de esquilmar a los propietarios de automotores, llegó el momento para “gozar” de los salarios de los migrantes y sus familias. El supuesto círculo del “desarrollo” pretende ser completado con impuestos (reemplacamiento), costosos derechos, nueva deuda pública y exacciones a los migrantes.
Obviedades. 1. Al fanfarrón de Cuernavaca lo cuida el Ejército Mexicano las 24 horas, ¿y los ciudadanos cuándo tendrán tales privilegios? 2. Populismo de derecha. ¿Despachar en Apatzingán reducirá la negada violencia cotidiana en la zona o es un simple recurso mediático para seguir aparentando que se gobierna mientras se esquilma a los ciudadanos? El godoyismo en otra piel. 3. Sin duda las ocho horas del Papa Francisco en Morelia serán positivas, el problema es que se pretende que los michoacanos paguen por una visita orquestada por las cúpulas políticas y eclesiásticas con fines políticos y mediáticos. ¿295 millones de pesos lo valen?, ¿los recursos que aportará el Ayuntamiento del “independiente” valen la pena? 4. Para desacreditar las protestas contra el reemplacamiento, el “nuevo comienzo” afirma que “son más los que “desean” pagarlo. No sería mala idea que los “deseantes” acreditaran lo dicho. 5. Satanizar y culpar a Sean Penn y Kate del Castillo no resuelve los problemas principales del affaire Chapo Guzmán: la supuesta huida, la red de complicidades e impunidad prevaleciente, la persistencia de un imperio financiero, la ausencia total de transparencia y rendición de cuentas de un gobierno que usa mediáticamente lo que sea para justificar fracaso tras fracaso. Última. Y estimado lector, tenga un año lo más amable que pueda y comience a calcular financieramente cuánto de los tres pesotes de aumento destinará al reemplacamiento, derechos por servicios gubernamentales, pago de la deuda pública. Y los migrantes y sus familias, comiencen a descontar de sus envíos lo ídem más lo que estimará el gobierno con su banco o caja para financiarlo. Feliz 2016.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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