Columba Arias Solís
Preocupaciones
Viernes 22 de Enero de 2016
A- A A+

Las primeras semanas de enero han transcurrido entre el desborde mediático provocado por la captura del famoso capo, nota que ha ocupado la mayoría de los espacios y redes sociales, desde el amarillismo y la nota roja; paradójicamente, los mismos que la difunden la apuntan como cortina de humo para desviar la atención de los problemas que aquejan la economía nacional. Como si verdaderamente las correrías de la vida delictiva del sujeto de marras pudiera acabar con las preocupaciones que sobre diversos rubros sufre la población mexicana.
Desde el sexenio pasado, la percepción de los mexicanos sobre la situación del país ha sido negativa, especialmente en lo que se refiere a las cuestiones económicas y a la seguridad; no obstante, en el inicio de la actual administración federal, el gobierno logró revertir la percepción más bien hacia la temática económica, a la mitad de este sexenio de nueva cuenta la preocupación por la inseguridad va aparejada con la de la economía personal, ligada ésta a conseguir empleo o a conservar el que se tiene. Ya en el pasado 2015 el empleo constituía el aspecto de la vida nacional que a los mexicanos les parecía más urgente resolver.
Por supuesto, no es gratuita la percepción sobre la problemática nacional de inseguridad, desde 2011 la violencia de la delincuencia organizada ha obligado a cientos de miles de personas a dejar sus hogares en diversos estados de la República entre los que destacan Chihuahua, Tamaulipas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Michoacán, así lo documentan en su estudio las investigadoras Laura Rubio y Daniela Bachi, quienes apuntan que los desplazados son víctimas tanto de la delincuencia como de las autoridades de todos los niveles.
Mientras que las mujeres y niñas siguen siendo víctimas frecuentes de violencia que tantas veces concluye con la muerte, como se desprende de los datos de la Carga Global de la Violencia Armada, que en su informe de 2015 suman más de mil 900 mujeres y niñas que en seis años fueron asesinadas en el país.
La inseguridad entonces sigue siendo el gran pendiente a resolver por las autoridades de los distintos niveles de gobierno y uno de los problemas más sentidos de la población mexicana.
Otra de las preocupaciones de la población se refiere al acceso al sistema de salud, a tener la posibilidad de atender sus padecimientos sin que haya que pagar los altísimos costos de la atención médica privada, imposibles para quienes apenas cuentan con los salarios mínimos que ni siquiera alcanzan para la canasta básica alimentaria, y si bien es cierto que la cobertura del seguro popular ha disminuido considerablemente el porcentaje de población carente de servicios médicos asequibles, es bien sabido y sentido que la prestación de dichos servicios deja mucho que desear y la queja sobre los mismos es constante y persistente.
Al respecto, el estudio de la OCDE sobre los sistemas de salud en México en 2016 señala que “un problema fundamental radica en que la atención médica se presta por medio de diversos institutos de seguridad social desconectados entre sí. Cada año, cerca de un tercio de las personas se ven forzadas a cambiar de médico sencillamente porque cambian de empleo”.
De acuerdo con el estudio, “esto interrumpe la continuidad de la atención médica, que es fundamental para proveer servicios médicos de alta calidad, en especial para quienes tienen padecimientos crónicos. Esta situación también conduce a un mal uso de los recursos, ya que una persona tiene que ser atendida en múltiples sistemas a lo largo de su vida e incluso a lo largo de un mismo tratamiento”.
La situación anterior se refiere a quienes se encuentran dentro de algún sistema de salud, empero, todavía existen cuatro millones de mexicanos mayores de cinco años que no tienen acceso alguno a servicios de salud, y aunque el Seguro Popular tiene como objetivo reducir los gastos de salud de la población más pobre del país, lo cierto es que –según el informe de la ASF– el 46 por ciento de los hogares afiliados al programa gastan de su bolsa los pagos por atención médica, hospitalarios o medicamentos.
Los anteriores son unos cuantos de los problemas que aquejan al país y constituyen preocupaciones reales y sentidas por su población; por ende, la captura de los capos de la delincuencia organizada o no puede, en todo caso, ocupar o distraer a los ciudadanos, pero la triste realidad de los problemas no habrá de desaparecer aun con el estruendo mediático ocasionado por tales sucesos.

Sobre el autor
PENDIENTE
Comentarios
Columnas recientes

La otra migración

Incertidumbre

Los que no quisieron la paz

La corrupción, ¿somos todos?

El debate de los vecinos

Constituyente para la Ciudad de México

El testamento

La invitación a Trump, ¿para qué?

Plagio y evaluación académica

Malos resultados

La campaña del odio en Estados Unidos

Disculpas tardías

Blindaje a la corrupción

Encuentro con un populista

Infancia sin futuro

Oaxaca, a diez años

Terrorismo y crimen de odio

Elecciones

¿Y las leyes anticorrupción?

Las desapariciones forzadas

Impunidad

Transparencia pública

El informe del GIEI y la verdad oficial

Las fotomultas

Control y vigilancia de los recursos públicos

La Cuenta Pública

Sin razones

La fuerza de las mujeres

El papel de las contralorías

Estados, en la opacidad y la impunidad

Las palabras de Francisco

Corrupción, gobierno y sociedad, segunda parte

Corrupción, gobierno y sociedad Primera parte

El estado 32

Preocupaciones

Subir la cuesta

Nuestros derechos

El derecho de réplica

Diez años del Coneval

Una reforma importante

En la barbarie

Linchamientos

Nombramientos en la Suprema Corte

¿Una rectora para la UNAM?

Las mujeres y el voto

Insatisfacción social

Populismo

Reforma frustrada

De las cualidades para gobernar

Demostración de fuerza

Acoger a migrantes

Informes

Los resultados de la izquierda

Integrando gabinete de gobierno

El monopolio de la riqueza, última parte

El monopolio de la riqueza, primera parte

Oaxaca, la corresponsabilidad

Reforma a la Ley del Notariado

Michoacán, gobernabilidad, autodefensas

La administración que viene

Luego de las elecciones

Los efectos del voto nulo

Las encuestas electorales

Campañas negras

Acceder a la información

Promesas y recursos públicos

Contra la tortura

La ideología del pragmatismo

Las mujeres en política

Las mujeres en política

Desconfianza en las instituciones

Irregularidades

Nombramiento cuestionado

Decepción ciudadana

¿Para qué el gobierno?

Candidaturas imposibles

Los derechos humanos

Los derechos humanos

Inseguridad sin fronteras

Inseguridad sin fronteras Primera parte

La extensión del mal

En llamas

Guerrero ¿Un Estado fallido?

Iguala, desde la barbarie

Bajo fuego

Responsabilidades

¿Consejeros independientes?

De futbol

Informe del futuro

Memorias y desmemorias

Una tragedia humanitaria

Ahora el ébola

¿Qué sucedió con Oceanografía?

México y la migración centroamericana

La tragedia de la migración infantil

El tercer gobernador

Contra el acoso escolar

El caso Oceanografía

La violencia infantil

Los bonos del escándalo

Acto de barbarie

El derecho a opinar, preguntar y cuestionar a los gobernantes

Malas noticias

Partidos en conflicto

Partidos en conflicto (primera parte)

¿Un comisionado para el Estado de México?

La ruta del Instituto Nacional Electoral

Pensión Universal y Seguro de Desempleo

Complicidades

Corrupción y fraude en las alturas

Corresponsabilidad

Corresponsabilidad

Corresponsabilidad

De los cuerpos de defensas rurales a las autodefensas

Estrategia nacional antisecuestro

Una reforma notarial

Otro acuerdo

Los veinte años del EZLN

Una mujer para Chile

Mala educación, pobreza y corrupción

Los medios de comunicación ayer y hoy

Los medios de comunicación ayer y hoy

Los medios de comunicación ayer y hoy

Faltas al debido proceso

¿Cómo quedó la Reforma Fiscal?

¿El INE en lugar del IFE?

Sesenta años

Diferendo político

Las reformas estructurales

Cambios en la propuesta fiscal

Los recursos del Fonden

La ley sobre el derecho de réplica

Reforma insatisfactoria

Actividades vulnerables

Actividades vulnerables

Actividades vulnerables

El fallo liberador

El caso Salinas

Nueva licencia

Sin cultura democrática

Pemex, el objeto del deseo (última parte)

Pemex, el objeto del deseo

La oposición política

La oposición política

La oposición política (primera parte)

Pobres pero ¿felices?

Desaparición de poderes

Desde la ciudadanía

Obama en México

Desconfianza en la Cruzada