Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Corrupción y cultura
Miércoles 27 de Enero de 2016
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El supuesto triunfo por la recaptura de El Chapo Guzmán, celebrado por el gobierno y los medios y comentócratas afines, pronto se derrumbó, no sólo por la feroz campaña que ha pretendido criminalizar a la actriz Kate del Castillo, sino también por el resbalón del gobierno federal en España, en la persona de Humberto Moreira Valdés.
La respuesta gubernamental, la del PRI, la de los medios y comentócratas afines, ha sido el silencio, la disculpa soterrada, la complicidad, la pretensión de que prevalezca la impunidad. Conducta típica del PRI y sus integrantes, característica de la cultura priista, donde la corrupción, la complicidad y la impunidad son hechos culturales arraigados.
En una colaboración argumenté mi oposición a suponer que la corrupción es parte del repertorio cultural mexicano, como Enrique Peña Nieto y sus mediocres asesores han difundido. No, la corrupción no equivale a la cultura mexicana. Es una característica específica y esencial del PRI. Hay más mexicanos honestos que priistas.
Humberto Moreira Valdés es uno de los grandes ejemplos de esa cultura priista corrupta. Hasta donde se observa, entre esas élites políticas priistas nadie se avergonzó de la detención y exhibición del gobierno mexicano y el priismo en España. Al contrario, todos guardan silencio, afirman que en México no tenía problemas pues había sido exonerado.
Una exoneración que fue fraguada por el gobierno mexicano y el PRI a pesar de las múltiples pruebas que en su momento fueron exhibidas y entregadas a la autoridad. Nadie vio, nadie supo. Para el PRI lo público es un botín para beneficio personal, alimentar sus redes clientelares y reproducir los elementos esenciales de esa cultura de la corrupción.
Esta perversa cultura se ha extendido prácticamente entre los políticos sin importar el color partidista. Las aparentes diferencias entre izquierda, derecha y esa cosa llamada centro ya no existen. En todos los ámbitos se fomentan y cultivan estas prácticas que con el paso del tiempo se han convertido en formas culturales distintivas de partidos y grupos políticos.
Dos hechos más de estas prácticas y formas culturales. Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón, exigió que su partido, el PAN, pida perdón a la ciudadanía por una legisladora postulada por ese partido, quien de testigo pasó a indiciada por su supuesta relación con El Chapo Guzmán y actividades legislativas que al parecer buscaban favorecerlo.
El problema es la trama detrás de la postulación, no las disculpas pro electorales. ¿Y por los niños ABC, los jóvenes criminalizados, los miles de desaparecidos y desplazados, la guerra esquizofrénica, los miles de millones de pesos que conspicuos panistas despilfarraron, quizá se embolsaron o permitieron actos de corrupción, y un largo etcétera, quién pedirá perdón?
Los viajes no ilustran, sino que sirven para justificar y mentir sobre los graves problemas ambientales que enfrenta México. El ecocidio en el manglar de Tajamar, Cancún, es buen ejemplo de instancias como la Semarnat, la Profepa, que únicamente sirven para proteger al gobierno y los inversionistas sin cuestionar sus prácticas ecocidas.
El proceso comenzó en el gobierno de Calderón, cuyos funcionarios deshicieron la legislación que protegía este y otros tipos de ecosistemas. La administración federal actual está profundizando la debacle ambiental. No son sólo los manglares, el fracking para extraer hidrocarburos, los transgénicos y otro largo etcétera, van por ese camino.
Durante los últimos años, grupos ciudadanos en Michoacán iniciaron la defensa de la Loma de Santa María, objeto de una disputa entre el capital privado, el gobierno estatal y federal alineado a los intereses privados y en total desatención a la ciudadanía. La última afirmación del gubernamental es que los defensores están “mal informados”.
Esta cultura priista nutre la connivencia, complicidad, favoritismo y privilegios. Los estudios técnicos y científicos realizados por la UNAM y la UMSNH son manipulados y ocultados por las autoridades sobre la gravedad de la construcción de un túnel, cuya empresa encargada ha sido cuestionada por múltiples irregularidades en la repavimentación de la Calzada Juárez.
La corrupción y sus múltiples e intricadas implicaciones no es parte de la sociedad mexicana, es un elemento esencial de un grupo político que fundó un partido político y ha pretendido normalizarla. Los ciudadanos honestos sobrepasan en número a los priistas, panistas, perredistas, verde-ecologistas y demás organizaciones partidistas, que alimenta esta cultura.
Obviedades. 1. ¿A cambio de qué privilegio cederá Kansas City Southern no operar durante las ocho horas que durará la visita del Papa Francisco a Morelia? Para un acto religioso usado políticamente se negocia, pero para el bienestar de los ciudadanos que diariamente enfrentan el tren, nada. 2. Mientras el “nuevo comienzo” se regodea con la imposición de nuevas cargas tributarias, el oneroso Congreso del Estado anuncia el despido de más de 300 cuates de los partidos políticos que se han adueñado de ese recinto legislativo y están al servicio del gobierno, no de los ciudadanos. 3. Hay que reconocer la perseverancia del supuesto magisterio democrático y los normalistas en sus movilizaciones a pesar del linchamiento mediático ordenado desde las catacumbas, el problema es que circunscriben su lucha a privilegios y canonjías gremiales, no se plantean hacer horizontales sus demandas. 4. La alta jerarquía eclesiástica católica mexicana opera en contubernio con el gobierno federal para sacar de la agenda del Papa Francisco los reclamos de los ciudadanos mexicanos (Ayotzinapa, Tlatlaya, los migrantes), para manipular mediáticamente este viaje en favor del PRI-gobierno. 5. El ex panista Antonio Plaza Urbina, encargado del Coplademun, cercano del dizque independiente presidente municipal de Morelia, afirma que los ciudadanos deben dejar de “quejarse del tren”, que la reubicación de su paso es “a largo plazo”. Cuando su partido, el PAN, gobernó la capital michoacana, hacía campaña por lo que fuera, recogió la demanda por retirarlo, pero en cerca de cinco meses se han plegado a los designios de la empresa transnacional. 6. La caída del PIB en Michoacán es sólo un indicador de la debacle financiera. El “nuevo comienzo”, el Congreso del Estado, los políticos, suponen que con reducir el salario en el Poder Ejecutivo y sus diversos órganos, mientras los diputados aumentan sus ingresos, imponer nuevos tributos –tecnicismos aparte, se resolverá el problema. 7. La creación de la Secretaría de la Igualdad Sustantiva y Desarrollo de la Mujer, aunque el “nuevo comienzo” pretendía un Instituto de la Igualdad Sustantiva, supone a los políticos que el cambio de siglas y nombres operarán la magia de cambiar la violencia hacia la mujer. Mediocridad de diputados, diputadas y el gobierno neoliberal y derechista michoacano. 8. Entre la irresponsable deuda pública y la precariedad salarial se prefirió responsabilizar a los ciudadanos. 9. El “nuevo comienzo” y sus epígonos mediáticos celebran la aprobación de onerosos impuestos a una ciudadanía que recibirá menos de tres pesos de incremento salarial, lo que se repetirá en los próximos seis años durante la vigencia de este oneroso gobierno que hasta la fecha nada ha resuelto. 10. Michoacán “está jodido”, breve comentario atestiguado por este escribano de la gente jodida. Y el PRD, con su “nuevo comienzo”, retornó para profundizar la jodidez del michoacano. Sus achichincles mediáticos dirán lo que sea, pero la desigualdad seguirá y se profundizará en los próximos años. Las cifras oficiales jamás superarán la realidad.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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