Columba Arias Solís
Obama en México
Viernes 3 de Mayo de 2013
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El día de ayer arribó a México el presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, quien en el marco de su segundo mandato realiza la primera visita a nuestro país, ya que con anterioridad, sus encuentros habían sido con el ex presidente Felipe Calderón. Si bien no dejó de causar cierta expectación esta visita presidencial, no se esperaban grandes sorpresas sobre los temas abordados con el presidente Enrique Peña Nieto.
Hasta antes del encuentro presidencial, de la agenda del presidente Obama había trascendido que a diferencia de otros años, en que las conversaciones se centraban en las cuestiones de seguridad, en esta ocasión para la Casa Blanca el tema principal sería la economía, o cuando menos esa fue la la percepción que se quiso generar, señalando que al presidente Obama le interesaba profundizar en el Tratado de Libre Comercio, es decir, ampliar más el comercio con México, tema en el que parece estar totalmente de acuerdo el presidente mexicano quien -opinan los especialistas- pretende vender a su homólogo la estabilidad económica del país, las reformas conseguidas y las por conseguir, el comercio, las oportunidades de inversión.
Antes de viajar hacia México, el presidente Obama había declarado que uno de los temas a abordar con el presidente mexicano sería el fortalecimiento de la relación económica entre los dos países, definida por su colaboración productiva, toda vez que cerca de 40 por ciento de los productos que se exportan de México a Estados Unidos son fabricados con componentes estadounidenses, y dado el ascenso de México como un centro de manufactura en la economía global, las posibilidades de coproducción “son tremendas”.
La coincidencia en el tema comercial ha sido resumida por el canciller mexicano, quien mencionó que “con un intercambio comercial de más de un millón de dólares por minuto y más de un millón de cruces diarios en la frontera, el diálogo con Estados Unidos debía incluir temas como logística, infraestructura, inversión, competitividad y el impulso a la cooperación en educación, innovación y salud, entre otras áreas”.
Sin embargo, más allá del tema económico, se suponía inevitable tratar el asunto de la guerra contra el narcotráfico, pues como se recordará, desde el gobierno de Calderón, México ha sido asistido por el gobierno estadounidense a través del Plan Mérida, del cual ha recibido equipo por valor de 750 millones, pero cuya estrategia no parece haber tenido gran éxito.
Para los especialistas en el tema, la seguridad es el problema más severo en la relación bilateral, por lo que se esperaba que hubiera un replanteamiento de la Iniciativa Mérida, más aun cuando el presidente mexicano ha señalado que la Secretaría de Gobernación centralizará los contactos con todas las agencias policiales estadounidenses que operan en México.
No obstante, una vez sostenido el encuentro entre ambos mandatarios, la sorpresa es que no hay sorpresas. El comunicado conjunto de los presidentes señala la renovación de los presidentes del compromiso con la relación entre México y Estados Unidos, la que se traduce en la expresión de “su deseo de generar una cooperación aún mayor entre sus dos naciones, específicamente en temas de competitividad económica, vínculos entre ambas sociedades, liderazgo en temas regionales y globales y la seguridad ciudadana.”
En el conocido estilo de este tipo de documentos, el comunicado señala que ante la exitosa relación económica entre ambos países, debe continuarse forjando para que aumente la competitividad de sus naciones, por lo cual decidieron establecer un diálogo económico de alto nivel, encabezado a nivel ministerial. También acordaron concluir este año las negociaciones del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica.
Coincidieron los presidentes -dice el comunicado- en destacar la importancia para ambos países de contar con una frontera compartida segura y eficiente, acordando brindar su apoyo a proyectos e iniciativas clave que mejoren la infraestructura, impulsen los esfuerzos de las comunidades locales, faciliten el flujo seguro y legítimo de comercio y personas e incrementen la cooperación para el cumplimiento de las leyes a lo largo de la frontera.
En materia de educación, acordaron establecer el Foro Bilateral sobre Educación Superior, Información e Investigación. Éste deberá reunirse este año convocando a representantes del gobierno, al sector académico y la sociedad civil para desarrollar una visión compartida sobre cooperación educativa y proponer iniciativas concretas de corto y mediano plazo.
Por supuesto, no podía quedar fuera del comunicado el asunto migratorio, de tal forma que el documento establece que el presidente Obama señaló que la iniciativa migratoria presentada en el Senado de Estados Unidos, es en gran medida acorde con los principios que repetidamente él ha señalado, reiterando su compromiso con un reforma migratoria de sentido común que instituya un sistema migratorio justo y efectivo a la altura del legado de Estados Unidos como una nación de leyes, y que reconozca las extraordinarias aportaciones de los migrantes, incluyendo generaciones de migrantes provenientes de México.
Al respecto de dicho proyecto de reforma, distintas organizaciones de defensa de los migrantes en los Estados Unidos, han criticado varios de los puntos de la iniciativa, empero ese es otro tema que habrá que analizar con detalle.
Por último, los presidentes en su comunicado reafirman el compromiso de actuar como socios corresponsables a través de un renovado enfoque de colaboración para la seguridad ciudadana. El presidente Enrique peña Nieto se refirió a la importancia de un México en Paz como uno de los cinco ejes de su estrategia de gobierno, así como a la prevención del delito, al atender las condiciones que contribuyen a su ocurrencia y al fortalecimiento de las instituciones y el Estado de derecho. El presidente Obama reiteró el apoyo de Estados Unidos a los esfuerzos de México y en particular a la transición hacia un sistema de justicia acusatorio que sea transparente, efectivo y eficiente.
Los presidentes reiteraron la importancia de continuar actuando contra la delincuencia organizada transnacional, de mayores esfuerzos contra los flujos financieros ilegales y el tráfico de armas y de las medidas para reducir el consumo de drogas y sus consecuencias.
En fin, en esta visita de Barak Obama queda la percepción de haberse cumplido bien con el protocolo, algunas buenas intenciones y mucho ruido y pocas nueces.

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