Columba Arias Solís
La invitación a Trump, ¿para qué?
Viernes 2 de Septiembre de 2016
A- A A+

Donald Trump, el candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, estuvo en la capital del país el miércoles pasado, en una intempestiva visita de la que los mexicanos nos enteramos apenas previa la llegada del controvertido personaje, invitado por el titular del Ejecutivo federal, quien parece haber dado un patinazo más en la carrera de obstáculos en que se ha convertido el último tramo de su administración gubernamental, primero con la invitación y luego con la tibia participación o la falta de contundencia en sus intervenciones frente al repudiado personaje.

Ante la visita del candidato Trump, ciudadanos en general, periodistas y analistas de los diversos medios cuestionan por qué y para qué de la invitación del presidente Peña Nieto al candidato que durante un poco más de un año se ha dedicado a despotricar y ofender a los mexicanos, catalogándolos como criminales y violadores, tal como lo hizo desde el comienzo mismo de su precampaña para la nominación del Partido Republicano a la candidatura presidencial, y que una vez obtenida ésta, ha seguido con la misma tónica racista y xenófoba, particularmente contra la migración de mexicanos en aquel país, a quienes ha amenazado con la deportación masiva a sus lugares de origen.

Llueven las críticas que cuestionan la presencia del “enemigo en casa”, sobre todo porque el presidente permitió que el visitante asumiera la agenda y marcara la tónica a desarrollarse en el encuentro.

Donald Trump, el candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, estuvo en la capital del país el miércoles pasado
Donald Trump, el candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, estuvo en la capital del país el miércoles pasado
(Foto: TAVO)


No se entienden las intenciones del presidente mexicano para hacer la invitación y recibir al magnate estadounidense que es incansable en el ataque y amenaza contra los mexicanos, posturas que han sido los ejes de su campaña, no solamente con la deportación masiva, sino además con la promesa de repatriar a las empresas de aquel país que se encuentran establecidas en México y en otros países, con el tema de la revisión al TLCN al que falsamente atribuye condiciones más favorables para nuestro país y la responsabilidad de que trabajadores estadounidenses hayan perdido sus empleos.

Luego de conocerse la entrevista entre el presidente Peña Nieto y Donald Trump, llueven las críticas que cuestionan la presencia del “enemigo en casa”, sobre todo porque el presidente permitió que el visitante asumiera la agenda y marcara la tónica a desarrollarse en el encuentro. Tanto ha sido el disgusto expresado en medios, que el Ejecutivo mexicano se ha visto obligado a emitir un posicionamiento en el periódico El Universal, donde intenta explicar los motivos de dicha invitación, por lo que señala que “el gobierno mexicano ha observado atentamente y con absoluto respeto el proceso electoral en Estados Unidos. Ambos candidatos tienen probabilidades de ocupar la Presidencia de Estados Unidos y es mi responsabilidad trabajar con quien resulte electo”, argumentó el presidente.
“El diálogo es un principio básico de la democracia, por eso invité el viernes pasado a ambos candidatos para conversar sobre nuestra relación bilateral”.

Para el presidente mexicano, según su explicación, era importante reunirse con ambos candidatos pero más con Trump porque hay cosas que él debía saber en voz del presidente de México, según señaló, así como también dijo “fui muy claro en enfatizar que en México nos sentimos agraviados y dolidos por sus pronunciamientos sobre los mexicanos. Le expliqué que merecemos respeto, que somos gente honesta y trabajadora que valoramos a la familia y la cultura del esfuerzo. México y Estados Unidos somos más que vecinos, somos socios y somos aliados”.

Todo lo anterior lo escribió el presidente en el artículo firmado como de su autoría en el periódico citado, empero, ni en el comunicado de prensa conjunto luego de la reunión entre Peña Nieto y Trump, ni en la entrevista con los medios, se evidenciaron dichas afirmaciones y mucho menos el candidato Trump asumió haber recibido el mensaje, todo lo contrario, al preguntársele sobre la proyectada construcción del muro fronterizo, que es una de sus promesas de campaña, el republicano afirmó que el muro va aunque no se habló de su pago.

Más dudas sobre la invitación y la visita de Trump surgieron cuando el propio candidato republicano, apenas a unas horas de haber estado en México, en Phoenix, Arizona, al delinear su política migratoria, prometió prácticas más agresivas de deportación, el arresto y repatriación de todos los indocumentados, señalando que su primer y más importante acto será construir la pared, “una pared impenetrable que México va a pagar al 100 por ciento, aunque no lo saben todavía”.

Así las cosas, se cuestiona si el presidente mexicano, con dicha invitación, pretendió oxigenar la campaña del candidato Trump, quien en las últimas semanas ha caído varios puntos en la intención de votos a su favor en la campaña presidencial, ya que al final es a éste a quien favorece su entrevista con el ejecutivo mexicano.

No cabe duda que la asesoría presidencial se encuentra por los suelos, pues el Ejecutivo mexicano no termina de salir de un problema cuando ya está dentro de otro. Menudo lío tendrá si la candidata demócrata Hillary Clinton decide no visitar territorio mexicano, y peor si, como las encuestas apuntan, resulta ganadora.
¡Pero qué necesidad!, Juanga decía.

Sobre el autor
PENDIENTE
Comentarios
Columnas recientes

La otra migración

Incertidumbre

Los que no quisieron la paz

La corrupción, ¿somos todos?

El debate de los vecinos

Constituyente para la Ciudad de México

El testamento

La invitación a Trump, ¿para qué?

Plagio y evaluación académica

Malos resultados

La campaña del odio en Estados Unidos

Disculpas tardías

Blindaje a la corrupción

Encuentro con un populista

Infancia sin futuro

Oaxaca, a diez años

Terrorismo y crimen de odio

Elecciones

¿Y las leyes anticorrupción?

Las desapariciones forzadas

Impunidad

Transparencia pública

El informe del GIEI y la verdad oficial

Las fotomultas

Control y vigilancia de los recursos públicos

La Cuenta Pública

Sin razones

La fuerza de las mujeres

El papel de las contralorías

Estados, en la opacidad y la impunidad

Las palabras de Francisco

Corrupción, gobierno y sociedad, segunda parte

Corrupción, gobierno y sociedad Primera parte

El estado 32

Preocupaciones

Subir la cuesta

Nuestros derechos

El derecho de réplica

Diez años del Coneval

Una reforma importante

En la barbarie

Linchamientos

Nombramientos en la Suprema Corte

¿Una rectora para la UNAM?

Las mujeres y el voto

Insatisfacción social

Populismo

Reforma frustrada

De las cualidades para gobernar

Demostración de fuerza

Acoger a migrantes

Informes

Los resultados de la izquierda

Integrando gabinete de gobierno

El monopolio de la riqueza, última parte

El monopolio de la riqueza, primera parte

Oaxaca, la corresponsabilidad

Reforma a la Ley del Notariado

Michoacán, gobernabilidad, autodefensas

La administración que viene

Luego de las elecciones

Los efectos del voto nulo

Las encuestas electorales

Campañas negras

Acceder a la información

Promesas y recursos públicos

Contra la tortura

La ideología del pragmatismo

Las mujeres en política

Las mujeres en política

Desconfianza en las instituciones

Irregularidades

Nombramiento cuestionado

Decepción ciudadana

¿Para qué el gobierno?

Candidaturas imposibles

Los derechos humanos

Los derechos humanos

Inseguridad sin fronteras

Inseguridad sin fronteras Primera parte

La extensión del mal

En llamas

Guerrero ¿Un Estado fallido?

Iguala, desde la barbarie

Bajo fuego

Responsabilidades

¿Consejeros independientes?

De futbol

Informe del futuro

Memorias y desmemorias

Una tragedia humanitaria

Ahora el ébola

¿Qué sucedió con Oceanografía?

México y la migración centroamericana

La tragedia de la migración infantil

El tercer gobernador

Contra el acoso escolar

El caso Oceanografía

La violencia infantil

Los bonos del escándalo

Acto de barbarie

El derecho a opinar, preguntar y cuestionar a los gobernantes

Malas noticias

Partidos en conflicto

Partidos en conflicto (primera parte)

¿Un comisionado para el Estado de México?

La ruta del Instituto Nacional Electoral

Pensión Universal y Seguro de Desempleo

Complicidades

Corrupción y fraude en las alturas

Corresponsabilidad

Corresponsabilidad

Corresponsabilidad

De los cuerpos de defensas rurales a las autodefensas

Estrategia nacional antisecuestro

Una reforma notarial

Otro acuerdo

Los veinte años del EZLN

Una mujer para Chile

Mala educación, pobreza y corrupción

Los medios de comunicación ayer y hoy

Los medios de comunicación ayer y hoy

Los medios de comunicación ayer y hoy

Faltas al debido proceso

¿Cómo quedó la Reforma Fiscal?

¿El INE en lugar del IFE?

Sesenta años

Diferendo político

Las reformas estructurales

Cambios en la propuesta fiscal

Los recursos del Fonden

La ley sobre el derecho de réplica

Reforma insatisfactoria

Actividades vulnerables

Actividades vulnerables

Actividades vulnerables

El fallo liberador

El caso Salinas

Nueva licencia

Sin cultura democrática

Pemex, el objeto del deseo (última parte)

Pemex, el objeto del deseo

La oposición política

La oposición política

La oposición política (primera parte)

Pobres pero ¿felices?

Desaparición de poderes

Desde la ciudadanía

Obama en México

Desconfianza en la Cruzada