Viernes 9 de Septiembre de 2016
A- A A+

El reciente fallecimiento del afamado compositor y cantante Juan Gabriel, además del fervor popular que los mexicanos han demostrado en los homenajes realizados a lo largo de los días transcurridos desde su deceso, ha desatado también una serie de especulaciones sobre la o las personas que habrán de heredar los bienes que el artista acumuló durante su prolífica carrera musical, de tal forma que en los medios se enlista a algunos presuntos herederos, entre los que destacan quien fuera su representante artístico, así como la que fungiera como madre de sus hijos, y por supuesto, a los lógicos herederos, sus cuatro hijos.

Es de suponer que el famoso Juanga habrá dejado estipulado en un testamento el reparto de sus bienes, y que una vez concluidos los homenajes a su trayectoria y depositadas sus cenizas en el lugar definitivo, de algún modo trascenderá el contenido testamentario.

La muerte de personajes famosos en diversos ámbitos siempre desata rumores y especulaciones sobre el destino de sus bienes. En esta materia ya nada parece sorprendente, desde aquellas personas que deciden dejar sus fortunas a sus mascotas, pasando por quienes, sin hijos o familia cercana, al azar nombran herederos a personas desconocidas.

Uno de los testamentos que ha trascendido en el tiempo es el del inventor sueco Alfred Nobel, fallecido el 27 de noviembre de 1895 y quien dispuso la donación de su patrimonio a la fundación que luego de su muerte entregaría unos premios con el apellido del bienhechor. Las diversas biografías de Nobel señalan que éste, mortificado por el uso de su invento más famoso, la dinamita, tomó la determinación de donar parte de su fortuna a la ciencia y a fines filantrópicos, distinguiendo a aquellas personas que contribuyeran al progreso de la humanidad, por lo que decidió que los premios deberían otorgarse en cinco categorías a quienes en el año transcurrido hubieran realizado una gran contribución a la humanidad.

El testamento es la última voluntad de una persona sobre el destino de sus bienes para después de su muerte, es decir, la designación de la o las personas físicas o morales que heredarán todo aquello que constituye su patrimonio: inmuebles, muebles, acciones, derechos, cuentas, seguros y otros, o bien parte de éstos. Pero además de la disposición de los bienes, el testador puede también hacer el reconocimiento de hijos mediante este documento.

El testamento es la última voluntad de una persona sobre el destino de sus bienes para después de su muerte, es decir, la designación de la o las personas físicas o morales que heredarán todo aquello que constituye su patrimonio
El testamento es la última voluntad de una persona sobre el destino de sus bienes para después de su muerte, es decir, la designación de la o las personas físicas o morales que heredarán todo aquello que constituye su patrimonio
(Foto: Especial)


En el Estado de Michoacán, el Código Civil señala que el testamento es un acto revocable y libre por el que una persona dispone de sus bienes y derechos y declara o cumple deberes para después de su muerte. El testamento es un acto personalísimo que no puede desempeñarse por mandatario.

En la Ciudad de México, a partir de la reforma de julio de 2012, la sucesión de bienes sólo podrá hacerse en un tipo de testamento, a saber, el testamento público abierto. En el estado de Michoacán existen varios tipos de testamento, si bien el más conocido y utilizado es el testamento público abierto, el cual se otorga ante notario y en presencia de tres testigos, el testador expresa su voluntad de forma clara y terminante; se redactan las cláusulas del testamento según la voluntad del testador para posteriormente el notario dar lectura en voz alta, y si el testador está conforme con el documento, se procede a la firma tanto del testador como de los testigos y el notario.

El Código Civil del Estado de Michoacán establece además otros tipos de testamento como el público cerrado, el testamento ológrafo, que es el escrito de puño y letra del testador; el testamento privado, el testamento militar, el marítimo y el hecho en país extranjero.

Desde hace varios años, la Asociación Nacional del Notariado Mexicano, la Secretaría de Gobernación, los gobiernos estatales y los colegios de Notarios de las entidades federativas, han venido realizando esfuerzos de coordinación con la finalidad de promover entre los ciudadanos la cultura del testamento. En ese contexto, al inicio del mes de septiembre, en todos los estados de la República se firman los convenios institucionales que ofrecen a los ciudadanos la oportunidad de dejar su última voluntad en un testamento público abierto a la mitad del costo habitual. Es septiembre el mes del testamento en la República Mexicana, pero en Michoacán, las autoridades y el Colegio de Notarios convinieron que sean dos meses, septiembre y octubre, durante los cuales todas las personas que tengan interés pueden acudir a las notarías de la entidad y hacer su disposición testamentaria bajo los términos de apoyo del convenio interinstitucional.

Disponer de los bienes y derechos para después de la muerte en un testamento es prevenir el surgimiento de conflictos que muchas veces provocan la desintegración de las familias y producen divergencias y enconos difíciles de superar.

Sobre el autor
PENDIENTE
Comentarios
Columnas recientes

La otra migración

Incertidumbre

Los que no quisieron la paz

La corrupción, ¿somos todos?

El debate de los vecinos

Constituyente para la Ciudad de México

El testamento

La invitación a Trump, ¿para qué?

Plagio y evaluación académica

Malos resultados

La campaña del odio en Estados Unidos

Disculpas tardías

Blindaje a la corrupción

Encuentro con un populista

Infancia sin futuro

Oaxaca, a diez años

Terrorismo y crimen de odio

Elecciones

¿Y las leyes anticorrupción?

Las desapariciones forzadas

Impunidad

Transparencia pública

El informe del GIEI y la verdad oficial

Las fotomultas

Control y vigilancia de los recursos públicos

La Cuenta Pública

Sin razones

La fuerza de las mujeres

El papel de las contralorías

Estados, en la opacidad y la impunidad

Las palabras de Francisco

Corrupción, gobierno y sociedad, segunda parte

Corrupción, gobierno y sociedad Primera parte

El estado 32

Preocupaciones

Subir la cuesta

Nuestros derechos

El derecho de réplica

Diez años del Coneval

Una reforma importante

En la barbarie

Linchamientos

Nombramientos en la Suprema Corte

¿Una rectora para la UNAM?

Las mujeres y el voto

Insatisfacción social

Populismo

Reforma frustrada

De las cualidades para gobernar

Demostración de fuerza

Acoger a migrantes

Informes

Los resultados de la izquierda

Integrando gabinete de gobierno

El monopolio de la riqueza, última parte

El monopolio de la riqueza, primera parte

Oaxaca, la corresponsabilidad

Reforma a la Ley del Notariado

Michoacán, gobernabilidad, autodefensas

La administración que viene

Luego de las elecciones

Los efectos del voto nulo

Las encuestas electorales

Campañas negras

Acceder a la información

Promesas y recursos públicos

Contra la tortura

La ideología del pragmatismo

Las mujeres en política

Las mujeres en política

Desconfianza en las instituciones

Irregularidades

Nombramiento cuestionado

Decepción ciudadana

¿Para qué el gobierno?

Candidaturas imposibles

Los derechos humanos

Los derechos humanos

Inseguridad sin fronteras

Inseguridad sin fronteras Primera parte

La extensión del mal

En llamas

Guerrero ¿Un Estado fallido?

Iguala, desde la barbarie

Bajo fuego

Responsabilidades

¿Consejeros independientes?

De futbol

Informe del futuro

Memorias y desmemorias

Una tragedia humanitaria

Ahora el ébola

¿Qué sucedió con Oceanografía?

México y la migración centroamericana

La tragedia de la migración infantil

El tercer gobernador

Contra el acoso escolar

El caso Oceanografía

La violencia infantil

Los bonos del escándalo

Acto de barbarie

El derecho a opinar, preguntar y cuestionar a los gobernantes

Malas noticias

Partidos en conflicto

Partidos en conflicto (primera parte)

¿Un comisionado para el Estado de México?

La ruta del Instituto Nacional Electoral

Pensión Universal y Seguro de Desempleo

Complicidades

Corrupción y fraude en las alturas

Corresponsabilidad

Corresponsabilidad

Corresponsabilidad

De los cuerpos de defensas rurales a las autodefensas

Estrategia nacional antisecuestro

Una reforma notarial

Otro acuerdo

Los veinte años del EZLN

Una mujer para Chile

Mala educación, pobreza y corrupción

Los medios de comunicación ayer y hoy

Los medios de comunicación ayer y hoy

Los medios de comunicación ayer y hoy

Faltas al debido proceso

¿Cómo quedó la Reforma Fiscal?

¿El INE en lugar del IFE?

Sesenta años

Diferendo político

Las reformas estructurales

Cambios en la propuesta fiscal

Los recursos del Fonden

La ley sobre el derecho de réplica

Reforma insatisfactoria

Actividades vulnerables

Actividades vulnerables

Actividades vulnerables

El fallo liberador

El caso Salinas

Nueva licencia

Sin cultura democrática

Pemex, el objeto del deseo (última parte)

Pemex, el objeto del deseo

La oposición política

La oposición política

La oposición política (primera parte)

Pobres pero ¿felices?

Desaparición de poderes

Desde la ciudadanía

Obama en México

Desconfianza en la Cruzada