Samuel Maldonado B.
Repercusiones
¿Se marcha o se retrocede?
Martes 13 de Septiembre de 2016
A- A A+

La actualidad en México son las marchas, pero mientras unos lo hacen siempre hacia adelante y con el espíritu real de modificar formas que permitan encontrar la luz al final del túnel y para el beneficio de los muchos en México, otros van caminando hacía atrás, como dicen que los cangrejos se mueven, cuando en realidad se van de ladito, disimulando su transitar tal vez para poder llegar hasta sus presas.

Así como andan estos animalitos, el país va a medio andar, de lado, dando tumbos y tropezando aún en camino plano, precisamente por su ya natural desatino, condición que impulsa y provoca múltiples marchas por todo el país, pero mientras más se marcha, Sancho, más retrocedemos.

Marchantes hay en nuestro país en todas partes; unos se han especializado en el mercado del arte y los hay también que se dedican a caminar, agrupados numerosamente, cuidándose o protegiéndose en forma mutua para protestar airadamente en contra de las determinaciones arbitrarias y no consultadas previamente ni con la sociedad y solamente aprobadas ya frecuentemente en lo “oscurito”, ocultando sus siniestros objetivos, como cuando se dieron las famosas y tristes y estúpidas reformas energéticas.

Por las muchas marchas y otras tantas torpezas, el débil gobierno nacional ya no siente lo rudo sino lo tupido, pues aunado a las constantes marchas estudiantiles y de maestros, ahora un sector que prácticamente lo ha apoyado sin analizar conductas e iniciativas de gobierno sale a marchar por varios estados de la República para manifestar su descontento por la iniciativa impulsada desde la Presidencia de México, que permitirá legalizar las uniones matrimoniales sin considerar el género de los popularmente llamados “lésbico gays”.

En acciones muy lamentables y en fechas muy recientes, el gobierno de la República ha utilizando las armas y no la inteligenciay menos el diálogo a efecto de terminar, pues desconoce parte de la historia de México , para terminar con las manifestaciones magisteriales provocadas también por la iniciativa del ley que impactaría negativamente en la educación gratuita y que fundamentalmente perjudicaría a los sectores populares, pues se trata, así lo señalan ciertos indicadores, de privatizar la educación para favorecer a los “favorecidos” de siempre. Terminar con el artículo tercero de la Constitución Política pondría en manos del empresariado y del sector eclesiástico otra parte mayor a lo que los gobiernos ya le han entregado al sector privado.

Los marchantes en contra de la legislación de los matrimonios indicados no marchan solos, los acompañan jerarcas religiosos (sacerdotes, curas y uno que otro obispo) y más de un diputado federal acompañados de algunos o muchos Caballeros de Colón. Puede ser, no sería extraño, que los “marchantes” sean miembros de Mexicanos Primero, pues ya sabemos que esta asociación tiene enorme interés, no en la educación popular, sino en la privilegiada, en la de paga, pues ellos prácticamente la controlan.

En esas manifestaciones callejeras se dejan ver muchas largas sotanas que no permiten identificar si son hombres o mujeres o gays; algunos con camisas muy blancas aparecen con crucifijos al pecho, y como los “niños y niñas” han sido puestos de moda por los secretarios, declarantes empedernidos, del propio gobierno nacional, los marchantes confiesan que su desfile es por la educación… ¡de los niños y niñas!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
Comentarios
Columnas recientes

¡Más cara que las albóndigas!

El gato y el ratón

Torpeza política, ¿qué necesidad?

¡Aspiran, suspiran y tiemblan!

Desde Tirio hasta Chapingo

Elegía a la muerte

¡Duele México!

México y Corea del Norte

Ingresos e intervencionismo

¡En jamelgos van, lanza en ristre!

¿Quiénes son los asesinos?

¿De presidente a pirata?

¿Lo peor o lo menos malo?

Una peñita manejable

A propósito de puntos

¡Ni fu, ni fa!

¡Larga vida La Jornada!

Los jóvenes: esperanza de la humanidad

Uno grande y el otro enano (mosqueteros y jamelgos)

Los ladrones andan sueltos

La esencia del alacrán

De la OEA o de la DEA

¿Se hunde el PRD, se fortalece el PAN?

Escuchar el ruido del silencio

Fúnebre información

Desvergonzados y desnacionalizados

Dilma, de la cárcel a la Presidencia

¿Por qué y para qué?, sin respuestas

Las orejas muy, pero muy grandes. ¿Cuánto muertos más?

La OEA intervencionista

Solalinde y el padre Concha Malo

De luto nacional

¡Qué pobre tan pobre!

¿Juicio político al presidente?

Días infaustos

¡No nos confundamos!

¡El Hitler renacido!

De torpezas, de muros y de miedos

El corral de la patria

A propósito de huevos

Peñita y don José Narro

¡Feliz 2017, amor mío!

En el último tercio de la corrida

¡Aguas con los militares!

Sensatez que debe escucharse

¿Enemigo público número uno?

De un gigante y un enano

De quemadas e incinerados

De piratas y de cuentos

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

Minas en Colombia

De diputados a diputaditos

Cambiar para no cambiar, ¿gatopardismo en Michoacán?

¡Y la muerte sigue viva!

¡De Colombia para México!

Gastan la pólvora en infiernitos

De residencias a residencias

¿Se marcha o se retrocede?

Míster Rico McPato o el tiro por la culata

¿Quién es el rey?

¡Los muertos no se olvidan!, 1968

¿Será por eso su rebeldía?

¡Mexicanos primero!

Otro peñasco acertado… en la economía de los mexicanos

Perogrullada

La culpa es de los poderosos

¡Con el mar de fondo, de fracaso en fracaso!

Sorpresa, el reconocimiento de Cambio: Cemeí

Por kilo y por montón, no por libras

Los poderosos y los miserables

¡Habrase visto tal desvergüenza!

¡Diálogo sin imposiciones!

En el infierno económico

¿Acabarán con el país?

Otro paso más y Pemex, al Infierno

¡Ah, miserables!

¿El quemadero lo calcinará?

¡Vergüenza es no denunciarlo!

La desviación conduce al error, ¡hay que escuchar!

Los miserables… de ayer y hoy

O se corrige o al precipicio

¡A media asta la Bandera Nacional!

El renacido Hitler

¿Del dreamliner al militarismo?

La gran manzana podrida

Vino, vio y ¿convenció?

Centenario de la Constitución, ¡nada qué celebrar!

De la dictablanda a la dictadura

Con la esperanza perdida

¿A qué irá tan lejos?

El capo de capos y la economía nacional

Los ensueños de los pobres

¡Feliz año, amor mío!

¡La Policía siempre vigila!

Por favor, no mezclen a El Chapo. De corruptos a corruptos

¡Viva Venezuela!

El apagón económico nacional

Así era el Estado mexicano (¡Huy qué miedo!)

El imperialismo causó la tragedia en París

Poderoso señor don Dinero

Admirados y aborrecidos

El oro y moro

Encerrados en su propio círculo

¡El rey ha muerto!

Castillo de naipes

Colaboracionismo oficial, mata partido

Cambio de estrategia de normalistas y maestros

La expoliación (Minería y petróleo)

Las tribus sin puntería

La Rosa Blanca y Pemex, historia repetida

Mentiras y más engaños

Irreversible lenta extinción

¡Mal para el que se va…!

¡Apreciación no es devaluación!

De piratas o bucaneros

Don dinero rompe cadenas

Sin obstáculo alguno; en caída libre

Y en México, ¿cuándo?

La guerra de papel termina

¡Más dispendio mayor pobreza!

¡Más dispendio mayor pobreza!

¿Por quién no votar?

Réquiem por un partido

En Morelia, una victoria pírrica

Del patrón oro, a la miseria nacional

¡Hasta el color ha perdido!

Nada para nadie

Más panistas que el PAN

¡La tragedia que nos causa risa!

Pepe

Sin las cosas y con las cuentas

Morelia, ciudad ruidosa

Saltimbanquis

De chapulines y vientos huracanados

De dietas, remuneraciones y depredaciones

Tres candidatos. “Sufragio Efectivo, No Reelección”

Fanatismo o imperialismo ¡Ni lo uno ni lo otro!

In God we trust...

Cuando el engrudo se hace bolas

Cosas veredes Sancho

De Ayotzinapa, al Politécnico Nacional

Llegamos con él

Los machetes de Atenco

Epistolares que dan pena

Repercusiones

La bula papal

Como relator… ¡Muy bueno!

¡Por eso estamos como estamos!

¡La muerte se enseñorea en México!

¿Al borde del despeñadero?