Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
El indiscreto encanto del odio y el miedo
Miércoles 14 de Septiembre de 2016
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Cientos de personas marcharon para promover el movimiento en contra del matrimonio igualitario denominado Frente Nacional por la Familia
Cientos de personas marcharon para promover el movimiento en contra del matrimonio igualitario denominado Frente Nacional por la Familia
(Foto: Cuartoscuro)

Según reportes de prensa, miles marcharon el sábado en varios estados del país para defender la ideología del odio y el miedo basada en la entelequia “familia natural”, idea, antropológica e históricamente, insostenible. La diversidad organizativa de la humanidad, desde tiempos prehistóricos, antes de la Biblia católica y cristiana, es demostrable.

Quienes marcharon ejercieron como ciudadanos su derecho a manifestarse y salir a la calle, pero denostaron y condenaron a otros seres humanos sin pudor. La Iglesia católica, las denominaciones cristianas neofascistas, impulsaron el repudio a una iniciativa de Enrique Peña Nieto que imprimiría cambios a la Constitución mexicana.

Este escribano es católico, profundamente, pero no se somete a los pronunciamientos neofascistas de la jerarquía católica, menos de las denominaciones cristianas que pululan por el país. Los derechos de la humanidad son inalienables. No hay tal “ideología de género”. Las mentiras proliferan entre católicos y cristianos sin cuestionamiento.

De todos quienes marcharon por esa ficción, preguntaría quiénes marcharían por tantas mujeres asesinadas, jóvenes ejecutados, hombres y mujeres muertos, descuartizados. La respuesta es simple: ninguno de ellos, porque es más fácil defender entelequias que causas que realmente importan en una sociedad fracturada, violentada.

Reflexioné mucho sobre el título de esta entrega y decidí hablar del odio y el miedo que generan grupúsculos y religiones con mentiras evidentes. Retaron a partidos políticos, al presidente de la República, al Congreso de la Unión, a los mexicanos respetuosos de los demás y la diversidad. No los veo defendiendo a los violentados y víctimas de abuso.

Las marchas tensaron el marco que define el Estado laico, pero su principal bandera es la intolerancia, el odio, la ignorancia, pues no sólo alientan la violencia contra la diversidad, sino también contra las mujeres y otros humanos vulnerables. No existe lo que llaman “ideología de género”, terror del patriarcado, el machismo y la ultraderecha.

De hecho, los matrimonios igualitarios son ya protegidos por las disposiciones de la SCJN; la iniciativa presidencial promueve su inserción en la Carta Magna, lo que evitaría que quienes solicitan este derecho requieran de un amparo. Pero no es un asunto puramente legal, es un asunto de derechos humanos, estos sí inalienables.

La paradoja: quienes marchan pretenden proscribir los derechos de otras personas, pero la defensa que hacen de la entelequia “familia natural-matrimonio natural” tiene otras implicaciones. De hecho, se defiende al patriarcado, el machismo y la familia tradicional donde los abusos, la violencia contra la mujer y los niños y niñas están normalizados.

Según los marchistas, defienden un supuesto “derecho inalienable a la educación de sus hijos”, lo que entre las familias heterosexuales a veces incluye abusos contra niños y niñas, que pueden ir de los golpes a los asesinatos, tocamientos, violaciones y otras formas de violencia contra la niñez. Se trata de dominación y poder.

La defensa de esta entelequia justifica la violencia contra las mujeres. A estos marchistas nadie los ve en la calle exigiendo un alto a los brutales asesinatos de mujeres, las golpizas que muchas suelen recibir de sus parejas, a lo sicarios requeridos para ejecutar mujeres, dejando impunes a hombres heterosexuales violentos y abusivos.

Asimismo, en el colmo de las paradojas, marchan de blanco, símbolo de la paz, para exigir que se proscriban los derechos del otro y cínicamente cuestionan por qué esos otros se quejan del odio que los marchistas promueven y celebran. La ultraderecha, el neofascismo, las religiones, la ciudadanía, el Estado laico al servicio del odio.

Obviedades. 1. José Antonio Meade, sustituto de Videgaray, no implica cambios sustanciales en la política económica.
Cómplice de las inoperancias de Calderón, en Relaciones Exteriores y Desarrollo Social, nada impactante hizo; recibe un país en girones. 2. El edil moreliano “independiente” no ha resuelto la problemática que asola a Morelia (ejecuciones cotidianas, asaltos con violencia, robos de vehículos, baches –miles– entre otros), y los animalistas suponen que quienes atienden a perros y gatos lo harán, cuando tienen órdenes expresas de matar a todos esos animales e ignorar pedidos de ayuda. Ojalá los morelianos no se equivoquen con su voto, en menos de dos años. 3. Quienes mueven la cuna de los rechazados no se avergüenzan; sus intereses individualistas y de grupo están por colapsar la UMSNH, pero las autoridades universitarias y el gobierno le apuestan a la confrontación, no al diálogo, menos a la cordura. 4. La marca Codemi podría haber sido un parteaguas para Michoacán, pero todos sus productos están llenos de azúcar, fructuosa, saborizantes artificiales, conservadores y varios ingredientes que promueven conductas nada saludables para los michoacanos. 5. Ochoa Reza, oscuro priista que supone que atacando a AMLO se resuelve el problema de la corrupción mientras intenta ocultar tantos yerros y corruptelas del PRI-gobierno. 6. El empresariado arremete contra los recortes presupuestales que golpean sus bolsillos y exige mayores contenciones a estados y obligaciones del Estado mexicano. 7. Diálogos en confianza, Canal Once (09/13/2016), con impactante programa sobre el abuso a niños y niñas, con testimonios tremendos, situaciones que suceden en la supuesta “familia natural” y heterosexual. 8. The New York Times destaca las supuestas leyes anticorrupción pero cuestiona el acoso al periodismo crítico, caso de Carmen Aristegui, despedida y demandada por destapar corruptelas. 9. Otro fin de semana sangriento en Michoacán: quince asesinados, recrudeciéndose el lunes con la ejecución de un mando policial.
10. El gerente del Patrimonio Cultural de Morelia exige que los payasos en las plazas públicas del Centro Histórico no usen leguaje de “doble sentido”.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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