Samuel Maldonado B.
Repercusiones
Gastan la pólvora en infiernitos
Martes 27 de Septiembre de 2016
A- A A+

El Ejército Nacional y la Secretaría de Marina han sido utilizados por el presidente actual y ocupados prácticamente en controlar y terminar con las diferentes organizaciones del crimen organizado.
El Ejército Nacional y la Secretaría de Marina han sido utilizados por el presidente actual y ocupados prácticamente en controlar y terminar con las diferentes organizaciones del crimen organizado.
(Foto: Cuartoscuro)

Como consecuencia del poco tino de gobernar, la inestabilidad política, el empobrecimiento y el crimen se enseñorean y no hay estado alguno en el país que se libre de estos males. El Ejército Nacional y la Secretaría de Marina han sido utilizados por el presidente actual y ocupados prácticamente en controlar y terminar con las diferentes organizaciones del crimem organizado, en una acción que, desde mi punto de vista, la operación estratégica seguida nunca dará resultaddos positivos (como ejemplo está Colombia). Debemos recordar que fue Felilpe Calderón quien autorizó a Ejército y Marina nacionales acabar con las organizaciones criminales de esa época, con los resultados negativos que estamos viviendo, de tal suerte que pareciera que nuestra nación es el buque tanque de la flota petrolera de Pemex, que en la semana anterior transportara 170 mil barriles de petroleo y que en un accidentado momento se incendiaron, lo que puso casi en pique al buque tanque de esta empresa nacionalizada por uno de los mejores presidentes de ésta degradada República.

Empeñados pues en el combate al crimen organizado, diariamente queman la pólvora en infiernitos y difunden los diferentes medios sus fracasos; nos dan, pues, cuenta de las malas cuentas del gobierno, que aun “cuando no se cuenten, cuentan mucho” para la población en lo general. El accidente señalado en la empresa que fue nacionalizada en 1938, precisamente por un gobierno que sí estaba identificado con su población, nos llenaba de orgullo y ahora nos da pena las condiciones de nuestro país, que reflejan la poca inteligencia o nulo interés de los gobernantes habidos en los últimos sexenios, pero más el actual que no ata ni desata y que se refleja en lo que acontece, entre otras cosas, en la otrora empresa que daba prestigio a nuestro país.

Vivimos tiempos de zozobra que complican y dificultan el desarrollo de la sociedad en lo general. El futuro de nuestros hijos no es nada halagador, pues no tienen las mismas oportunidades de desarrollo que muchos tuvimos en generaciones anteriores.
Los espacios educativos están saturados y los jóvenes reclaman su derecho a ingresar a universidades y no hay espacios suficientes para tanta demanda. Aparentemente el gobierno aduce la falta de recursos económicos, pero gobernadores, Poder Legislativo, Ejecutivo y Judicial, junto con organizaciones gubernamentales como el IFE, sí cuentan bien los enormes recursos de que disponen para invertirlos en nuevos edificios o como en años anteriores, para construir estelas de Luz que lo único que dejan ver es la oscuridad de la inteligencia de quienes manejan nuestra nación.

El gobierno de Peña Nieto nos queda a deber. Está encerrado en un círculo en el que prácticamente todo le sale mal. Si es en materia de seguridad, no hay estado que la libre; si se trata de la educación pública, se secretario con minúscula (o su minñusculo secretario), se empeña en no retroceder, siempre poniendo como estandarte a “los niños y a las niñas”; si es en materia económica, otro fracaso si vemos la caída vertical del peso nos dicen que es una “depreciación”. ¿Acaso se burlan de nuestra inteligencia?

Si hablamos de seguridad, no hay estado que la libre y además es necesario recordar que esta guerra iniciada por el Felipillo de Jesús no tiene para cuándo terminar. El costo de la misma es cuantioso tanto en vidas como en recursos ecnómicos pues lo que se gasta en armas y equipamiento termina lamentabalemente como chatarra, como el barco con los 171 mil barriles de petroleo, que era transportado por un buque tanque de Petróleos Mexicanos.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
Comentarios
Columnas recientes

¡Más cara que las albóndigas!

El gato y el ratón

Torpeza política, ¿qué necesidad?

¡Aspiran, suspiran y tiemblan!

Desde Tirio hasta Chapingo

Elegía a la muerte

¡Duele México!

México y Corea del Norte

Ingresos e intervencionismo

¡En jamelgos van, lanza en ristre!

¿Quiénes son los asesinos?

¿De presidente a pirata?

¿Lo peor o lo menos malo?

Una peñita manejable

A propósito de puntos

¡Ni fu, ni fa!

¡Larga vida La Jornada!

Los jóvenes: esperanza de la humanidad

Uno grande y el otro enano (mosqueteros y jamelgos)

Los ladrones andan sueltos

La esencia del alacrán

De la OEA o de la DEA

¿Se hunde el PRD, se fortalece el PAN?

Escuchar el ruido del silencio

Fúnebre información

Desvergonzados y desnacionalizados

Dilma, de la cárcel a la Presidencia

¿Por qué y para qué?, sin respuestas

Las orejas muy, pero muy grandes. ¿Cuánto muertos más?

La OEA intervencionista

Solalinde y el padre Concha Malo

De luto nacional

¡Qué pobre tan pobre!

¿Juicio político al presidente?

Días infaustos

¡No nos confundamos!

¡El Hitler renacido!

De torpezas, de muros y de miedos

El corral de la patria

A propósito de huevos

Peñita y don José Narro

¡Feliz 2017, amor mío!

En el último tercio de la corrida

¡Aguas con los militares!

Sensatez que debe escucharse

¿Enemigo público número uno?

De un gigante y un enano

De quemadas e incinerados

De piratas y de cuentos

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

Minas en Colombia

De diputados a diputaditos

Cambiar para no cambiar, ¿gatopardismo en Michoacán?

¡Y la muerte sigue viva!

¡De Colombia para México!

Gastan la pólvora en infiernitos

De residencias a residencias

¿Se marcha o se retrocede?

Míster Rico McPato o el tiro por la culata

¿Quién es el rey?

¡Los muertos no se olvidan!, 1968

¿Será por eso su rebeldía?

¡Mexicanos primero!

Otro peñasco acertado… en la economía de los mexicanos

Perogrullada

La culpa es de los poderosos

¡Con el mar de fondo, de fracaso en fracaso!

Sorpresa, el reconocimiento de Cambio: Cemeí

Por kilo y por montón, no por libras

Los poderosos y los miserables

¡Habrase visto tal desvergüenza!

¡Diálogo sin imposiciones!

En el infierno económico

¿Acabarán con el país?

Otro paso más y Pemex, al Infierno

¡Ah, miserables!

¿El quemadero lo calcinará?

¡Vergüenza es no denunciarlo!

La desviación conduce al error, ¡hay que escuchar!

Los miserables… de ayer y hoy

O se corrige o al precipicio

¡A media asta la Bandera Nacional!

El renacido Hitler

¿Del dreamliner al militarismo?

La gran manzana podrida

Vino, vio y ¿convenció?

Centenario de la Constitución, ¡nada qué celebrar!

De la dictablanda a la dictadura

Con la esperanza perdida

¿A qué irá tan lejos?

El capo de capos y la economía nacional

Los ensueños de los pobres

¡Feliz año, amor mío!

¡La Policía siempre vigila!

Por favor, no mezclen a El Chapo. De corruptos a corruptos

¡Viva Venezuela!

El apagón económico nacional

Así era el Estado mexicano (¡Huy qué miedo!)

El imperialismo causó la tragedia en París

Poderoso señor don Dinero

Admirados y aborrecidos

El oro y moro

Encerrados en su propio círculo

¡El rey ha muerto!

Castillo de naipes

Colaboracionismo oficial, mata partido

Cambio de estrategia de normalistas y maestros

La expoliación (Minería y petróleo)

Las tribus sin puntería

La Rosa Blanca y Pemex, historia repetida

Mentiras y más engaños

Irreversible lenta extinción

¡Mal para el que se va…!

¡Apreciación no es devaluación!

De piratas o bucaneros

Don dinero rompe cadenas

Sin obstáculo alguno; en caída libre

Y en México, ¿cuándo?

La guerra de papel termina

¡Más dispendio mayor pobreza!

¡Más dispendio mayor pobreza!

¿Por quién no votar?

Réquiem por un partido

En Morelia, una victoria pírrica

Del patrón oro, a la miseria nacional

¡Hasta el color ha perdido!

Nada para nadie

Más panistas que el PAN

¡La tragedia que nos causa risa!

Pepe

Sin las cosas y con las cuentas

Morelia, ciudad ruidosa

Saltimbanquis

De chapulines y vientos huracanados

De dietas, remuneraciones y depredaciones

Tres candidatos. “Sufragio Efectivo, No Reelección”

Fanatismo o imperialismo ¡Ni lo uno ni lo otro!

In God we trust...

Cuando el engrudo se hace bolas

Cosas veredes Sancho

De Ayotzinapa, al Politécnico Nacional

Llegamos con él

Los machetes de Atenco

Epistolares que dan pena

Repercusiones

La bula papal

Como relator… ¡Muy bueno!

¡Por eso estamos como estamos!

¡La muerte se enseñorea en México!

¿Al borde del despeñadero?