Aquiles Gaitán
Derroche de optimismo
Miércoles 28 de Septiembre de 2016
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¿Acaso no hemos podido entender que el poder político es para gobernar, para dominar a los habitantes de un pueblo?, ¿todavía lo dudamos? La democracia es uno de los cuentos de Las mil y una noches en que vivimos nuestras vidas; la cotidianidad se clasifica en eficiencia o ineficiencia, en riqueza o pobreza, en mugre y limpieza, en comer o no comer, en verdad y mentira, en enajenación, degradación, monotonía, servilismo, maquinaciones, máscaras, “nada se crea, nada se destruye, todo se trasforma”. Libertad, ¡viva la libertad!, ¿libertad para qué si todo está acotado por el gran manipulador?; somos pueblo por un corto tiempo, el de la vida; todos los que conocimos de niños ya se fueron y fue lo mismo, eran otras yuntas pero todos araban por destino. Hoy un dólar cuesta 20 pesos, casi igual que un euro, ¿Qué está pasando con la panacea de la estabilidad monetaria? Los titiriteros mueven los hilos de las marionetas y ríen con sarcasmo “¡reformas estructurales!”. Mis huesos son tus ojos, el sueño del desarrollo ha llegado a su fin.

¿Acaso no hemos podido entender que el poder político es para gobernar, para dominar a los habitantes de un pueblo?, ¿todavía lo dudamos? La democracia es uno de los cuentos de Las mil y una noches en que vivimos nuestras vidas; la cotidianidad se clasifi
¿Acaso no hemos podido entender que el poder político es para gobernar, para dominar a los habitantes de un pueblo?, ¿todavía lo dudamos? La democracia es uno de los cuentos de Las mil y una noches en que vivimos nuestras vidas; la cotidianidad se clasifi
(Foto: Cuartoscuro)

Estamos frente al filo de la cordillera, es el parteaguas, México se ha ido haciendo un México imaginario, construido en la imaginación de los gobernantes, el juego perverso de las estadísticas y sus índices de medición arrojan datos falsamente sustentados y conclusiones falsas, no olvidemos la simpleza del razonamiento lógico: “Si partimos de una premisa falsa y elaboramos un juicio, llegamos a una conclusión falsa”, ¿Cómo medimos la pobreza? Ahora le llaman índice de desarrollo humano, ¿Cómo medimos la evolución del desarrollo? La teoría de conjuntos es puntual: “A mayor dispersión del conjunto, mayor desigualdad del conjunto”, sólo así podemos explicar la contradicción del discurso y de los hechos.

Todo estaba tolerado, todo era tolerable, los disparates políticos, despilfarros, obras faraónicas, hasta que le pegaron en el bolsillo a los ciudadanos, hasta que testerearon la política monetaria y el castillo de naipes, una vez más se vino abajo; se disparan los precios en la espiral sin fin del salario, el precio y la ganancia, como si no tuviéramos ya el camino empedrado de contradicciones. El peso pierde su valor y nuestro poder adquisitivo se reduce en esa proporción, el pesimista dice “¡no podemos estar peor!”, el optimista señala categórico “¡yo creo que sí!”. Y con ese optimismo debemos tomar las medidas necesarias para hacer frente a la crisis que se cierne como negros nubarrones sobre el suelo de la patria.

Michoacán no es ajeno a esta circunstancia, “la suerte del principal la corren los accesorios”, reza un principio de derecho. Las líneas de política asistencialista deben evaluarse, así como las inercias de la inseguridad deber terminar y ¡pronto!; de lo contrario, el coctel se hará explosivo con los ingredientes de la ira, la desesperación, el dolor, el desempleo, la pereza, la pobreza; habrá que hacer el atlas de riesgos criminales municipio por municipio y dejar de pensar en los manuales de la libertad. Duele lo que pasa pero ya se soltó la caballada, la especulación de los capitales golondrinos, la fuga de capitales, la salida de dólares al extranjero, son lo de hoy, ya ni siquiera suena lógico hablar de la ética de la violencia, si se vota la pena de muerte a los sicarios y narcotraficantes, el asesinato permitido sería justo, ¡a nadie le importa!, importa el dinero y la devaluación, importa el humo de los ahorros, importa la partida de madre que nos dieron a todos e importa lo que todavía viene.

Ahorre, no gaste lo que no tenga, no pida prestado, no pida fiado, cancele sus tarjetas, no le haga caso al Buen Fin, elija entre el consumo y el ahorro, cambie sus patrones de consumo. Bueno, de todas maneras los vamos a cambiar porque el dinero vale cada día menos, pero si usted es de los que optan por consumir todo lo que pueda antes de que suba más, pues adelante.

Tenemos que darnos cuenta de que la fragilidad existe, que no podemos seguir haciendo espuma con eso de la inclusión, Max Weber señaló: “Quien busca la salvación del alma, de la propia o de la de otros, no debería buscarla en los caminos de la política”. Al césar lo que es de césar y respeto para todos los que piensen diferente a uno no sólo en eso, en todos los aspectos, en la diversidad sexual, en los toros, en los gallos, en las creencias, en las ideologías, en las razas, solamente así podemos estar unidos en la diversidad, ante estos acontecimientos que nos tienen estupefactos, aunque digan que los michoacanos, por mal que estén, no son los mexicanos que están peor.

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