Columba Arias Solís
El debate de los vecinos
Viernes 30 de Septiembre de 2016
A- A A+

La campaña rumbo a la Presidencia de Estados Unidos –cuyo desenlace tendrá lugar en las elecciones del próximo noviembre–, ha desatado un interés en México como quizá ninguna otra contienda en años pasados, tal vez por lo cerrado de las encuestas entre los candidatos, por lo que la sociedad mexicana percibe como muy riesgoso para el futuro mexicano el triunfo de Donald Trump. En ese contexto es que la expectativa por el debate entre los candidatos Hillary Clinton y Donald Trump generó que muchas personas no solamente en los Estados Unidos, sino en nuestro país, estuvieran pendientes de lo que se decía en tal encuentro entre los candidatos.

Hillary Clinton es una experimentada candidata, con una sólida preparación en derecho, campo en el que se desempeñó por años, destacándose como una de las abogadas más sobresalientes en su país, además de su posterior experiencia como senadora y secretaria de Estado, y aunque Trump no tiene ninguna de las fortalezas de su rival –ya ha dado muestras de ello–,sí tiene una vasta experiencia en el campo de la televisión actuando durante años como protagónico de un reality show, y ello le ha dado las tablas para manejarse de cara al público televisivo, por lo que se esperaba que el debate tuviera momentos interesantes y que cualquiera de los candidatos impusiera su ventaja sobre el otro.

Clinton vs Trump
Clinton vs Trump
(Foto: Cambio de Michoacán)

Aunque la mayoría de las encuestas levantadas luego del debate de los candidatos presidenciales ha dado como ganadora a Hillary Clinton, lo cierto es que más allá de algunos destellos de interés, el debate entre los vecinos dejó bastante que desear. Para muchas personas Clinton desperdició la superioridad de conocimientos y experiencia entrando al campo de los ataques en el que su contrincante tiene maestría en la descalificación, en lugar de evidenciar los desconocimientos de su opositor, su falta de luces en materia política y de relaciones internacionales, sus fobias contra las minorías, entre otras de sus debilidades.
Mientras Trump, que se ha hecho una imagen de peleador callejero con escasas luces de entendimiento, con cero experiencia en política pero con gran experiencia como vendedor y estrella televisiva, dejó pasar el momento para revertir la imagen de fajador de barrio, discriminador y racista, para enfocarse en dos o tres frases tendientes a descalificar a Clinton, pero nunca dio muestras de poder articular más de cuatro frases con apoyo en conocimiento y datos reales.

El debate del pasado lunes 26 marca el primero de los tres que están previstos previos a la que parece será las elección más reñida en los últimos años en el vecino país, cuya campaña ha estado marcada por acontecimientos como los ataques sucedidos en distintas poblaciones de los Estados Unidos y los disturbios en otras. Por tanto, se supone que los diferentes debates contribuirán a definir ventaja de alguno de los candidatos, se estima incluso que los resultados de los debates podrían incidir en hasta un cinco por ciento en los resultados del voto. Sin embargo, no hay que perder de vista que en el país vecino no se trata de una elección directa para presidente, sino que se elegirá a los 270 delegados del Colegio Electoral.

Han transcurrido 56 años desde que se transmitió por primera vez un debate presidencial en Estados Unidos, el de los candidatos Richard Nixon y John F. Kennedy en 1960. El primero se desempeñaba como vicepresidente y el segundo como senador. Se ha dicho que mientras Kennedy se preparó para lucir su imagen en la televisión, Nixon se negó hasta a que lo maquillaran para su aparición, de tal forma que el carisma, la imagen visual fresca de Kennedy, se sobrepuso a la de un gastado y gris Nixon, por lo que para los televidentes, sin duda alguna, el ganador del debate fue Kennedy, mientras que para los radioescuchas hubo mayor coherencia en el discurso de Nixon.

No obstante el impacto de ese primer debate, o tal vez por eso mismo, durante los siguientes 16 años ningún candidato quiso participar en debates. Sería en 1976 cuando tendría lugar el segundo de estos encuentros, entre los candidatos Gerald Ford, quien era presidente saliente, y el aspirante demócrata Jimmy Carter. A partir de entonces se normalizaron los debates entre presidenciables transmitidos por radio y televisión, y fue el debate entre los candidatos Jimmy Carter y Ronald Reagan, en 1980, el que mayor audiencia logró, la cual ha sido superada por el reciente encuentro entre Clinton y Trump, que se considera fue visto por aproximadamente 100 millones de personas en Estados Unidos.

Así las cosas, considerando que en el vecino país parece que sí influyen en la decisión electoral los debates presidenciales, se espera que en los siguientes dos encuentros que faltan entre Clinton y Trump aumenten la intensidad y se dejen de lado las banalidades para asumir posiciones más interesantes para el electorado estadounidense rumbo a la elección presidencial. Evidentemente en el caso de Trump no se pueden pedir peras al olmo.

Sobre el autor
PENDIENTE
Comentarios
Columnas recientes

La otra migración

Incertidumbre

Los que no quisieron la paz

La corrupción, ¿somos todos?

El debate de los vecinos

Constituyente para la Ciudad de México

El testamento

La invitación a Trump, ¿para qué?

Plagio y evaluación académica

Malos resultados

La campaña del odio en Estados Unidos

Disculpas tardías

Blindaje a la corrupción

Encuentro con un populista

Infancia sin futuro

Oaxaca, a diez años

Terrorismo y crimen de odio

Elecciones

¿Y las leyes anticorrupción?

Las desapariciones forzadas

Impunidad

Transparencia pública

El informe del GIEI y la verdad oficial

Las fotomultas

Control y vigilancia de los recursos públicos

La Cuenta Pública

Sin razones

La fuerza de las mujeres

El papel de las contralorías

Estados, en la opacidad y la impunidad

Las palabras de Francisco

Corrupción, gobierno y sociedad, segunda parte

Corrupción, gobierno y sociedad Primera parte

El estado 32

Preocupaciones

Subir la cuesta

Nuestros derechos

El derecho de réplica

Diez años del Coneval

Una reforma importante

En la barbarie

Linchamientos

Nombramientos en la Suprema Corte

¿Una rectora para la UNAM?

Las mujeres y el voto

Insatisfacción social

Populismo

Reforma frustrada

De las cualidades para gobernar

Demostración de fuerza

Acoger a migrantes

Informes

Los resultados de la izquierda

Integrando gabinete de gobierno

El monopolio de la riqueza, última parte

El monopolio de la riqueza, primera parte

Oaxaca, la corresponsabilidad

Reforma a la Ley del Notariado

Michoacán, gobernabilidad, autodefensas

La administración que viene

Luego de las elecciones

Los efectos del voto nulo

Las encuestas electorales

Campañas negras

Acceder a la información

Promesas y recursos públicos

Contra la tortura

La ideología del pragmatismo

Las mujeres en política

Las mujeres en política

Desconfianza en las instituciones

Irregularidades

Nombramiento cuestionado

Decepción ciudadana

¿Para qué el gobierno?

Candidaturas imposibles

Los derechos humanos

Los derechos humanos

Inseguridad sin fronteras

Inseguridad sin fronteras Primera parte

La extensión del mal

En llamas

Guerrero ¿Un Estado fallido?

Iguala, desde la barbarie

Bajo fuego

Responsabilidades

¿Consejeros independientes?

De futbol

Informe del futuro

Memorias y desmemorias

Una tragedia humanitaria

Ahora el ébola

¿Qué sucedió con Oceanografía?

México y la migración centroamericana

La tragedia de la migración infantil

El tercer gobernador

Contra el acoso escolar

El caso Oceanografía

La violencia infantil

Los bonos del escándalo

Acto de barbarie

El derecho a opinar, preguntar y cuestionar a los gobernantes

Malas noticias

Partidos en conflicto

Partidos en conflicto (primera parte)

¿Un comisionado para el Estado de México?

La ruta del Instituto Nacional Electoral

Pensión Universal y Seguro de Desempleo

Complicidades

Corrupción y fraude en las alturas

Corresponsabilidad

Corresponsabilidad

Corresponsabilidad

De los cuerpos de defensas rurales a las autodefensas

Estrategia nacional antisecuestro

Una reforma notarial

Otro acuerdo

Los veinte años del EZLN

Una mujer para Chile

Mala educación, pobreza y corrupción

Los medios de comunicación ayer y hoy

Los medios de comunicación ayer y hoy

Los medios de comunicación ayer y hoy

Faltas al debido proceso

¿Cómo quedó la Reforma Fiscal?

¿El INE en lugar del IFE?

Sesenta años

Diferendo político

Las reformas estructurales

Cambios en la propuesta fiscal

Los recursos del Fonden

La ley sobre el derecho de réplica

Reforma insatisfactoria

Actividades vulnerables

Actividades vulnerables

Actividades vulnerables

El fallo liberador

El caso Salinas

Nueva licencia

Sin cultura democrática

Pemex, el objeto del deseo (última parte)

Pemex, el objeto del deseo

La oposición política

La oposición política

La oposición política (primera parte)

Pobres pero ¿felices?

Desaparición de poderes

Desde la ciudadanía

Obama en México

Desconfianza en la Cruzada