Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Corruptos ¿todos?
Miércoles 5 de Octubre de 2016
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Sin duda la corrupción en nuestro país tiene características estructurales, pero para afirmar que es parte de la cultura mexicana hay un largo trecho. Hay sectores, instancias, partidos políticos, políticos y procesos identificables como corruptos y corruptibles, mas su carácter estructural no se explica cultural ni socialmente, al menos no totalmente.

Parafraseando al insigne y bien recordado Carlos Monsiváis, la corrupción en México es parte esencial de ciertas prácticas políticas, nacidas en el seno del PRI, sus políticos y burocracias, las cuales se fueron institucionalizando hasta convertirse en patrimonio de ese partido. Octavio Paz dibuja muy bien ese contexto, Monsiváis las caracteriza.

La corrupción en México es parte esencial de ciertas prácticas políticas, nacidas en el seno del PRI, sus políticos y burocracias
La corrupción en México es parte esencial de ciertas prácticas políticas, nacidas en el seno del PRI, sus políticos y burocracias
(Foto: Cuartoscuro)

El PRI gobernó este país más de 70 años, hasta que la supuesta transición hizo su aparición al llegar el PAN al poder. En ese lapso, las prácticas políticas, signadas muchas por la corrupción, el intercambio de favores, los privilegios, las complicidades e impunidad, se normalizaron, imponiéndose vertical y horizontalmente.

Dichas prácticas políticas, que involucran a políticos y actores económicos, fueron potenciadas por los gobiernos del PAN. En doce años, corruptelas, favoritismos, atracos a los recursos públicos, patrimonialismo, complicidades e impunidades, se hicieron más que normales. El PAN es gran alumno de su hermano el PRI.

La supuesta transición normalizó las prácticas políticas que hoy todos, con pocas excepciones, los partidos políticos (PRD, PVEM, PT, MC, Morena), los políticos en lo individual, han hecho parte de su andar. Casas blancas, uso patrimonialista de los recursos públicos, canonjías, favores, privilegios, entre otros, ilustran esa “transición”.

Por ejemplo, muchos académicos de prestigio, al analizar los resultados de las elecciones, se ciñen a los supuestos datos duros, las estadísticas, cuyas mentiras son proverbiales, e ignoran, pues alteran sus marcos conceptuales neoliberales, el contexto que corrompió el ejercicio del voto. Todas las últimas elecciones han sido fraudulentas.

Con todo, no todos son corruptos, aunque debemos aceptar que muchos son corruptibles. Los millones de pobres, recibiendo lo que sea de PRI-PAN-PRD, ¿son corruptos u oportunistas? Lo segundo los retrata, pero lo primero habla de prácticas políticas normalizadas, ejercidas para hacerse de votos, curules, privilegios e impunidades.

Se equivoca, de nuevo, Enrique Peña Nieto, cuando supone que él no es parte de la corrupción generalizada. “Tirar la primera piedra”. Este escribano no tiene Casa Blanca o amigos que paguen el Predial de costosos departamentos en Miami. Somos más quienes vivimos honestamente, los pocos son del PRI-PAN-PRD, la corrupción simplemente.

La corrupción en México se ha entreverado con las formas ideológicas y culturales de algunos grupos y la sociedad en general, pero es en las prácticas políticas y en ciertas prácticas económicas donde suele ser parte de intercambios de diverso tipo. Pero la sociedad en su conjunto cuestiona y rechaza esas prácticas.

En contextos de atraso y rezago social y económico, tales prácticas son usadas por los agentes dominantes para mantener poder y dominación como parte de procesos sociopolíticos que pretenden administrar situaciones de pobreza y marginación, pero no resolverlas. Es el caso de México y sus programas de combate a la pobreza.

Con todo, los pobres no son corruptos per se, pues a pesar de las adversidades saben que están insertos en contextos donde las prácticas políticas corruptas son parte de las interacciones con gobiernos y partidos políticos, mismas que son resignificadas para la sobrevivencia. No todos somos corruptos, pero en ciertos sectores es la regla.

Obviedades. 1. Una de las máximas del neoliberalismo, menos gobierno, más iniciativa privada, justifica hoy el fracaso de la política económica, las reformas estructurales y la descomposición social. 2. La “confusión” de la secretaria de Turismo del “nuevo comienzo” (Hidalgo por Morelos) dibuja claramente al mediocre gabinete que dicen trabaja para Michoacán. 3. En poco más de un año, el “nuevo comienzo” ha promovido, vía propaganda e incansable protagonismo discursivo, una actitud diferente que da percepciones favorables, pero el contexto muestra cansancio, desesperación y cierto caos. 4. La Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos rechazó reconsiderar las iniciativas inmigratorias de Obama (DACA ampliado y DAPA para adultos), dejando en suspenso el alivio inmigratorio para más de 300 mil jóvenes y más de cuatro millones de adultos indocumentados. 5. Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, 3.5 millones de personas superaron la línea de pobreza el año pasado, siete años después de la recesión. Miles de empleos creados entre minoristas, restaurantes y hoteles, con buenos salarios. 6. En Ciudad Juárez, Chihuahua, la otra ex pareja presidencial del PAN formada por el incitador de nuestras violencias cotidianas y su esposa la candidateable sin memoria, fueron repudiados. 7. El Center for American Progress afirma que la deportación de los 11.3 millones de indocumentados sería un desastre económico para industrias y estados, pues más de siete millones de trabajadores saldrían del mercado laboral. 8. México tiene el peor salario en Norteamérica y Centroamérica, lo que podría agravarse al empeorar la situación económica, cuyo desempeño sigue a la baja, además de que acarrearía una nueva ola de pobreza. 9. Acorde con el Banco Mundial, algunos indicadores de educación y salud, muestran que las desigualdades de género tienden a disminuir, pero en general obstáculos parte de normas sociales y prejuicios las siguen ampliado. 10. La baja en decomisos de todas las drogas y el aseguramiento de armas de uso exclusivo del Ejército muestran que la guerra contra las drogas no avanza. Otros indicadores, como el aumento de homicidios, asalto a transportes de carga y destrucción de cultivos de mariguana y amapola, apuntalan la tendencia.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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